AFP . 14 agosto

La justicia australiana se pronunciará la semana próxima sobre la apelación del cardenal australiano George Pell a su histórica condena por pedofilia, indicaron este jueves fuentes judiciales.

El cardenal George Pell camino a la corte en Melbourne el 27 de febrero de 2019. Foto: AFP
El cardenal George Pell camino a la corte en Melbourne el 27 de febrero de 2019. Foto: AFP

Pell, de 78 años, exarzobispo de Melbourne y Sídney y exnúmero tres del Vaticano, fue condenado en marzo a seis años de cárcel tras haber sido reconocido culpable de cinco cargos de agresión sexual contra dos niños en 1996 y 1997.

El cardenal apeló su condena a principios de junio y el panel de tres jueces de la Corte Suprema del Estado de Victoria dará a conocer su decisión el 21 de agosto, trás más de dos meses de deliberaciones.

Los jueces pueden decidir rechazar la apelación, ordenar un nuevo proceso o absolver a George Pell, el más alto responsable de la Iglesia Católica condenado por pedofilia.

El cardenal fue reconocido culpable de haber obligado a un niño de 13 años a hacerle una felación un domingo de 1996 después de la misa y de haberse masturbado frotándose contra otro en la sacristía de la catedral de Saint Patrick de Melbourne, donde los niños se habían escondido para beber el vino de la misa.

Pell y sus abogados basan su apelación en 13 objeciones, entre ellas la de que era “físicamente imposible" que los supuestos hechos han tenido lugar en una catedral repleta.

También cuestionaron los tiempos en que habrían ocurrido las agresiones sexuales, asegurando que eran "imposibles" si se consideran los desplazamientos en el interior de la catedral.

Además afirmaron que la pena impuesta era cuestionable, porque se basaba en el testimonio de una única víctima sobreviviente. Una de la víctimas de Pell murió de sobredosis de drogas en 2014 y nunca reveló los abusos.

Indiscutible

De su lado, el fiscal Christopher Boyce aseguró que “la integridad del veredicto" era “indiscutible”, señalando que el jurado había “considerado legítimamente al querellante como un testigo confiable y creíble”.

Jeremy Gans, profesor en derecho penal de la Universidad de Melbourne, dijo a la AFP que era “probable pero no seguro" que Pell gane la apelación, apuntando al hecho de que la condena reposa en gran parte sobre el testimonio de una persona.

“A pesar de que sea un problema en la mayoría de los antiguos casos de pedofilia, en este caso lo es aún más", indicó.

Se supone que la parte que pierda, sea cual sea, recurrirá a la Alta Corte, máxima instancia de apelación en Australia.

Antes de caer en desgracia el año pasado, Pell un sacerdote abiertamente conservador, tuvo un ascenso meteórico hacia la jerarquía de la iglesia católica, y se convirtió en el más influyente sacerdote de Australia.

En 2003 entró en el poderoso colegio de cardenales, y participó en los cónclaves para elegir a Benedicto XVI y Francisco.

Apenas electo papa, Francisco lo eligió en 2013 para forma parte del consejo de nueve cardenales (C9) encargados de ayudar en la reforma de la Curia, el gobierno del Vaticano.

Luego, en 2014, se convirtió en secretario de Economía, verdadero número tres del Vaticano.

Tras su condena, fue relevado de su función de responsable financiero del Vaticano y perdió su lugar en el C9.

El Vaticano abrió su propia investigación sobre los hechos por los cuales fue condenado. Pell corre el riesgo de perder su estatuto de sacerdote.