AFP. 3 septiembre
Esta foto satelital mostró la posición de Nana, cuando aún era huracán, este jueves 3 de setiembre del 2020 a las 8:30 a. m. (hora de Costa Rica). AFP
Esta foto satelital mostró la posición de Nana, cuando aún era huracán, este jueves 3 de setiembre del 2020 a las 8:30 a. m. (hora de Costa Rica). AFP

Ciudad de Guatemala. Nana ingresó este jueves por el norte de Guatemala convertida en tormenta tropical mientras pierde fuerza en su camino hacia México, horas después de tocar la costas de Belice como huracán, sin que hasta el momento se reporten víctimas o daños graves.

“Nana se debilita rápidamente en el norte de Guatemala y el sureste de México. Todos los avisos y advertencias costeras están descontinuados”, indicó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.

Nana, que se desplazó por el Caribe, tocó tierra como huracán poco después de medianoche en la costa central de Belice en un punto entre Dangriga y Placencia, a unos 60 kilómetros al sur de Ciudad de Belice, la localidad más poblada del país.

De acuerdo con el Centro, la tormenta disminuyó a vientos de 72 km/h y en las próximas horas se degradará a depresión tropical al adentrarse en México y las aguas del Pacífico mexicano, pero alertó de la posibilidad de inundaciones “repentinas” en la región.

Residentes de Ciudad de Belice acudieron el miércoles 2 de setiembre del 2020 a aprovisionarse de víveres y otros artículos ante la inminente llegada del huracán Nana. AFP
Residentes de Ciudad de Belice acudieron el miércoles 2 de setiembre del 2020 a aprovisionarse de víveres y otros artículos ante la inminente llegada del huracán Nana. AFP

La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), a cargo de la protección civil en Guatemala, reportó la caída de árboles y el colapso del techo de una vivienda en el poblado nororiental de Morales debido a las lluvias asociadas al fenómeno.

Fuertes lluvias y vientos

Al tocar Belice, el Servicio Meteorológico Nacional y la Organización Nacional de Manejo de Emergencias (NEMO, por sus siglas en inglés) de ese país informaron en un comunicado de abundantes lluvias y fuertes vientos en el distrito de Stann Creek y otras regiones.

Además, reportaron fallas en el suministro de electricidad e indicaron que mantenía un monitoreo para verificar otros posibles daños.

Belice esperaba fuertes precipitaciones sobre el sur y el centro del país, lo que podría provocar inundaciones repentinas y posibles deslizamientos de tierra.

A su paso por el Caribe, Nana sacudió con furia el departamento hondureño de Islas de la Bahía, de gran atractivo turístico.

La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) de Honduras extendió la noche de miércoles la “alerta verde” de 7 a 11 de los 18 departamentos del país, incluido Francisco Morazán, donde está la capital, Tegucigalpa.

David de León, vocero de la Conred, declaró que una de las preocupaciones por Nana es la “saturación” de los suelos e Guatemala a causa de los constantes aguaceros de la temporada lluviosa que comenzó en mayo y suele extenderse hasta noviembre.

El organismo encargado de la protección civil en Guatemala mantiene la alerta sobre los efectos colaterales de las precipitaciones provocadas por Nana, que se espera sean constantes desde este jueves hasta el fin de semana.

Los principales riesgos son inundaciones, derrumbes, deslizamientos, daños a la red vial y el descenso de lahares (masas lodosas que arrastran rocas) por los barrancos de los volcanes Fuego (suroeste) y Santiaguito (oeste), lo cual pone en riesgo a comunidades asentadas en áreas cercanas, entre otros daños.

Pese a ubicarse lejos de la trayectoria de la tormenta, el ministro de Gobernación (Interior) del El Salvador y presidente de la Comisión Nacional de Protección Civil, Mario Durán, dijo que el gobierno declaraba “preventivamente” una alerta verde a nivel nacional.

La temporada de huracanas del 2020, que va de junio a noviembre, es más activa que la media, y los meteorólogos prevén entre 19 y 25 tormentas tropicales, de las que entre siete y 11 se convertirán en huracanes.