Conflictos

Rusia reconoce que apoyo occidental a Ucrania dificulta su ofensiva militar

Controlar totalmente Mariúpol significaría una victoria importante para los rusos, y más en vísperas del 9 de mayo, el día en que Rusia tradicionalmente celebra su victoria contra la Alemania nazi con un gran desfile militar en Moscú

Moscú. Rusia reconoció el jueves que el apoyo occidental a Kiev prolonga su ofensiva en Ucrania, pero afirmó que esto no impedirá que cumpla sus objetivos, en un momento en que hay informaciones contradictorias sobre la evacuación de los civiles refugiados en el último reducto de la resistencia ucraniana de Mariúpol (sureste).

“Estados Unidos, Reino Unido, la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) en su conjunto comparten permanentemente informaciones con las fuerzas armadas ucranianas. Combinado con las entregas de armas (...) estas acciones no permiten concluir rápidamente la operación”, dijo a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en reacción a unas informaciones publicadas por The New York Times.

Según este diario, que cita fuentes anónimas de los servicios de inteligencia estadounidenses, las informaciones proporcionadas por Washington al Ejército ucraniano permitieron ubicar a varios generales rusos cerca del frente.

Estas acciones occidentales “no tienen capacidad para impedir” que se cumplan los objetivos de la ofensiva rusa en Ucrania, insistió el portavoz del Kremlin, tras 10 semanas de una guerra que causó miles de muertos y obligó a más de cinco millones de ucranianos a salir del país. Hasta ahora, Moscú solo puede reivindicar el control total de una ciudad ucraniana de envergadura, Jersón, en el sur. Pero espera que, tras dos meses de asedio y bombardeos, pueda apoderarse del puerto estratégico de Mariúpol.

En esta ciudad, asediada y devastada por los bombardeos desde hace semanas y prácticamente bajo el control de Rusia, combatientes ucranianos y civiles están atrincherados en los pasadizos subterráneos del inmenso complejo siderúrgico de Azovstal.

Peskov afirmó este jueves que los corredores humanitarios “están funcionando” para evacuar a los civiles que quedan en las instalaciones —al menos 200, según el alcalde de la ciudad, Vadim Boishenko—.

El portavoz del Kremlin también aseguró que el Ejército estaba respetando el alto el fuego alrededor del complejo, anunciado la víspera, durante tres días consecutivos. Del lado ucraniano, sin embargo, no confirmaron ninguna tregua. “Los rusos están ocupados en bloquear e intentar aniquilar las unidades ucranianas en la zona de Azovstal”, indicó en un comunicado el Ejército ucraniano.

Según las fuerzas armadas de Kiev, las tropas de Moscú “han reanudado la ofensiva con el respaldo de aviones para tomar el control de la fábrica”. Denis Prokopenko, comandante del batallón Azov que dirige la defensa del lugar, indicó en un video difundido el miércoles que las fuerzas rusas lograron acceder al complejo industrial donde se estaban produciendo “violentos y sangrientos combates”.

Al menos 344 personas pudieron ser evacuadas el miércoles de Mariúpol y sus alrededores hacia Zaporiyia, una ciudad bajo control ucraniano a 230 kilómetros, según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

Un centenar de civiles de Azovstal pudieron salir este fin de semana en una evacuación organizada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Comité Internacional de la Cruz Roja. Pero “aún hay mujeres y niños”, afirmó el mandatario ucraniano, que pidió ayuda al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en una conversación telefónica.

Controlar totalmente Mariúpol significaría una victoria importante para los rusos, y más en vísperas del 9 de mayo, el día en que Rusia tradicionalmente celebra su victoria contra la Alemania nazi con un gran desfile militar en Moscú.

Los ucranianos temen que los rusos quieran organizar una marcha de la victoria en Mariúpol. En este contexto, Zelenski, que no cesa de reclamar más sanciones contra Moscú y más entregas de armas por parte de los países occidentales, lanzó el jueves una campaña mundial de financiación para ayudar a su país, a través de una plataforma creada para ello, United24. “En un solo clic, usted puede donar fondos para ayudar a nuestros defensores, salvar a nuestros civiles y reconstruir Ucrania”, dijo Zelenski en inglés en un video publicado en Twitter.

En el terreno, las fuerzas rusas continúan su ofensiva, especialmente en el este. El gobernador de la región de Donetsk indicó que 25 civiles fueron heridos en un bombardeo en un barrio residencial de Kramatorsk. El Ejército ruso dijo que atacó un lugar de comando ucraniano y dos almacenes militares en el aeródromo de la ciudad.

Moscú también indicó que lanzó ataques con misiles “de alta precisión” en el sur, sobre todo contra un aeropuerto militar cerca de Kirovogrado, un depósito de municiones y otro de carburantes en la región de Mikolaiv. “Gracias al triunfo de las acciones de los defensores ucranianos, el enemigo perdió el control de varias localidades cerca de las regiones de Mikolaiv y Jersón”, informó el Estado Mayor ucraniano el jueves.

En la frontera norte de Ucrania, Bielorrusia, un aliado de Moscú, inició el miércoles maniobras militares para probar la capacidad de reacción de su Ejército, declaró su ministerio de Defensa. Asimismo, Rusia anunció que su Ejército realizó simulaciones de lanzamiento de misiles con capacidad nuclear en el enclave de Kaliningrado, situado entre Polonia y Lituania, dos países miembros de la Unión Europea (UE).

En Chisinau, capital moldava, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, anunció que los europeos prevén “aumentar considerablemente su apoyo a Moldavia mediante la entrega de equipo militar adicional a sus fuerzas armadas”. Los recientes ataques al territorio separatista moldavo prorruso de Transnistria aumentó el temor de que el conflicto alcance a esta antigua república soviética de 2,6 millones de habitantes.

Por su parte, la Comisión Europea propuso el miércoles un embargo gradual de la Unión Europea (UE) al petróleo importado de Rusia. Si los Estados miembros de la UE lo aprueban, “renunciaremos gradualmente a los suministros rusos de petróleo crudo a lo largo de seis meses y a los productos refinados de aquí a fin de año”, dijo la presidenta de la comisión, Ursula von der Leyen.

Según autoridades europeas, el proyecto de la comisión prevé una excepción para Hungría y Eslovaquia, dos países totalmente dependientes del suministro ruso, que podrían continuar comprando a Rusia en el 2023. La decisión fue criticada por el ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Dmytro Kuleba, según el cual los países de la UE que se niegan al embargo se vuelven “cómplices” de los “crímenes” rusos en Ucrania.

Además del embargo sobre el petróleo, la UE quiere excluir a otros tres bancos rusos, incluido Sberbank, el más grande del país, del sistema financiero internacional Swift como parte de su sexto paquete de sanciones.

Por su parte, el presidente estadounidense, Joe Biden, declaró el miércoles que conversaría con los demás países del G7 sobre posibles sanciones “adicionales” contra Moscú. La tarde del jueves está prevista una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU dedicada a Ucrania.

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