Agencia AFP, AFP. 30 julio

Managua. El presidente Daniel Ortega dijo este lunes que Nicaragua está volviendo a la normalidad después de tres meses de protestas que paralizaron al país y golpearon la economía, en una entrevista con CNN en Español.

Asimismo, insistió en que la crisis ha dejado 195 muertos, en contraste con cifras de organizaciones de derechos humanos que cuentan más de 300 víctimas fatales.

“Hasta hace 15 días el país estaba paralizado, pero se ha venido recuperando. Estamos iniciando el ciclo agrícola que arranca a buen paso y la industria de las zonas francas ya trabaja normal”, aseguró en la entrevista.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, pronunció el 19 de julio pasado un discurso durante la conmemoración del 39 ° aniversario de la Revolución Sandinista en la plaza 'La Fe' en Managua. Ese día celebró el 39 aniversario de la victoria de la revolución sandinista. Foto: AFP
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, pronunció el 19 de julio pasado un discurso durante la conmemoración del 39 ° aniversario de la Revolución Sandinista en la plaza 'La Fe' en Managua. Ese día celebró el 39 aniversario de la victoria de la revolución sandinista. Foto: AFP

“Hay una tendencia a que el país se estabilice en el campo económico y comercial. Tiende a normalizarse, la economía va a ir reacomodándose”, agregó Ortega, quien admitió que el sector más afectado es el turismo.

Las fuerzas del gobierno emprendieron a inicios de julio una “operación limpieza” en varias ciudades para desarticular las protestas y las barricadas que los manifestantes levantaron en las vías.

Tras los operativos, el gobierno proclamó la “liberación” de varias ciudades y su victoria sobre la oposición.

Este lunes varias personas alzaron la voz durante una manifestación que apoyaba a los periodistas atacados mientras cubrían las protestas. Además exigieron la renuncia del presidente Daniel Ortega y la liberación de todos los presos políticos, en Managua. Foto: AP
Este lunes varias personas alzaron la voz durante una manifestación que apoyaba a los periodistas atacados mientras cubrían las protestas. Además exigieron la renuncia del presidente Daniel Ortega y la liberación de todos los presos políticos, en Managua. Foto: AP

Ortega, un exguerrillero de 72 años que gobierna desde 2007, cerró la posibilidad de adelantar a 2019 las elecciones de 2021, como proponen los obispos que median en el diálogo con la oposición, y descartó un referéndum para decidir ese tema.

“No tiene sentido elecciones anticipadas” ni hacer un referéndum porque la oposición nicaragüense “no acepta ninguna alternativa más que la salida” de este gobierno, argumentó.

Señaló que la crisis debe resolverse mediante el diálogo con nuevas reglas y la inclusión de organismos internacionales como la ONU.

“Hemos tenido contacto con el secretario general de la ONU y la Unión Europea buscando como encontrar gente que nos ayude (...) a fortalecer los mecanismos de coordinación y conducción del diálogo” entre el gobierno y la oposición, indicó.

Estados Unidos señala a Ortega y Murillo responsables

Por su parte, Estados Unidos responsabilizó este lunes al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su vicepresidenta y esposa, Rosario Murillo, por la violencia que ya dejó más de 300 muertos desde el inicio de las protestas antigubernamentales en abril.

Ortega, por su parte, acusó a Washington de financiar las manifestaciones opositoras y admitió que su gobierno está detrás de los paramilitares que persiguen a los manifestantes, en una entrevista con Euronews divulgada este lunes.

En una nota oficial, la Casa Blanca aseguró que Ortega y Murillo “son responsables en última instancia por los grupos parapoliciales favorables al gobierno que han brutalizado a su propio pueblo".

Es la primera vez que Estados Unidos responsabiliza nominal y directamente al actual presidente y su esposa por la situación en Nicaragua, y por ello defendió anticipar las elecciones presidenciales a 2019.

“Estados Unidos está del lado del pueblo de Nicaragua, incluyendo miembros del Frente Sandinista, que piden reformas democráticas y el fin de la violencia”, afirmó la Casa Blanca, haciendo alusión al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Para el gobierno estadounidense, la celebración de “elecciones libres, justas y transparentes son la única avenida hacia el restablecimiento de la democracia en Nicaragua”.