AFP . 3 mayo

Seúl. Corea del Norte disparó este sábado varios “misiles no identificados de corto alcance” en dirección al Mar de Japón, afirmó el Comandando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Corea del Sur en un breve comunicado.

De acuerdo con la nota, Pyongyang “disparó misiles desde la península de Hodo, cerca de la ciudad costera de Wonsan, en dirección al Este a las 9:06 am”. Corea del Sur y Estados Unidos estaban"“analizando detalles del misil", añadió.

Los misiles recorrieron entre 70 y 200 kilómetros sobre el Mar de Japón, de acuerdo con el comando militar.

El último lanzamiento norcoreano de misiles había ocurrido en noviembre de 2017.

Los disparos de este sábado ocurrieron apenas un día después que el canciller de Corea del Sur, Kang Kyung-wha, afirmara que Corea del Norte debía mostrar una desnuclearización “visible, concreta y substancial” si esperaba el levantamiento de sanciones.

Estados Unidos y Corea del Norte han vuelto a elevar el tono de sus controversias después del estrepitoso fracaso de la reunión protagonizada por Donald Trump y Kim Jong Un en febrero.

Esas conversaciones finalizaron abruptamente ante la insistencia de Corea del Norte sobre el fin de las sanciones, al tiempo que las dos partes no alcanzaron un acuerdo sobre las contrapartidas que Pyongyang debía exhibir.

A inicios de esta semana, el vicecanciller de Corea del Norte, Choe Son Hui, alertó a Washington sobre “consecuencias inesperadas” si no modifica su posición con relación a las sanciones económicas.

El analista norcoreano Ankit Panda afirmó que los lanzamientos de misiles realizados este sábado “no violan la moratoria de pruebas misilísticas adoptada por Kim Jong Un”, ya que esa medida se refiere a misiles “balísticos de rango intercontinental”.

“Históricamente Corea del Norte no realiza pruebas de armamento mientras haya conversaciones con Estados Unidos. Ahora no hay conversaciones”, apuntó.

La península de Hodo, desde donde se realizaron los lanzamientos de este sábado, ha sido utilizado como base de entrenamientos de fuego, artillería y defensa con misiles de crucero desde la década de 1960, de acuerdo con el sitio web especializado 38 North.

Sin embargo, solamente en la década de 1990 se estableció un “área formal de entrenamiento” en la región, y la península de Hodo pasó a ser usada para “pruebas de artillería de largo alcance y misiles balísticos” en la última década.

Desde el colapso de la última reunión entre Trump y Kim en Vietnam, el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in (quien ayudó a montar el primer encuentro cumbre), ha buscado mantener abiertos los canales diplomáticos, pero Pyongyang parece no ofrecer una respuesta.

El pasado mes, Kim criticó ásperamente a Corea del Sur al pronunciar un discurso ante el poder legislativo norcoreano, y pidió a sus vecinos que “no se presenten como un mediador” entre Washington y Pyongyang.

Hace una semana la prensa estatal de Corea del Norte apuntó que Estados Unidos y Corea del Sur estaban “empujando la situación en la Península Coreana y toda la región a una fase indeseable”.

“El presidente Kim ha decidido recordarle al mundo entero, y específicamente a Estados Unidos, que su capacidad de armamentos crece a cada día”, apuntó Harry Kazianis, director de Estudios Coreanos en el Centro de Interés Nacional, de Washington.

“Mi temor es que estemos ante las etapas iniciales de un retroceso a los días de amenazas nucleares e insultos personales, un ciclo peligroso de agudización de tensiones que debe ser evitada”, apuntó el experto.