7 septiembre, 2003

La Paz, 7 sep (EFE).- El presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, conversará con su colega de México, Vicente Fox, sobre el proyecto de venta de gas natural a Norteamérica durante la visita que realizará a ese país la próxima semana, informaron fuentes oficiales.

Además de la exportación del producto energético, los dos gobernantes discutirán la posible firma de un tratado de libre comercio entre ambos países y aspectos relativos a la XIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se realizará en Santa Cruz, en el oriente boliviano, los próximos 14 y 15 de noviembre.

La llegada de Sánchez de Lozada a México está prevista para el próximo día 11, jornada en que se producirá la reunión entre los dos mandatarios.

Acompañarán al presidente el canciller Carlos Saavedra, el ministro de Hidrocarburos, Jorge Berindoague, y el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Raúl Lema.

Berindoague afirmó que el propósito de la cita es establecer las compatibilidades que existen para lograr la exportación de gas a tierras mexicanas, en un proyecto que prevé también el envío del producto energético a Estados Unidos.

Indicó que hay datos que demuestran que México tiene un déficit en el suministro de energía, especialmente de gas, por lo que está interesado en agilizar la construcción de plantas de regasificación en Baja California, para realizar la distribución del combustible boliviano en su territorio.

Uno de los puntos señalados para la construcción de esas plantas es Lázaro Cárdenas, en el estado de Michoacán, dijo el funcionario, quien anunció que hay empresas interesadas en desarrollar ese proyecto.

Al respecto, Berindoague dijo que la empresa Temex tiene una sociedad con las petrolera española Repsol YPF, la firma que lidera el negocio de venta de gas boliviano, lo cual puede facilitar la concreción del proyecto.

La regasificación es necesaria habida cuenta que el gas será previamente licuado en Suramérica, en un proceso que reduce en gran medida el volumen físico del producto, para hacer más fácil su transporte.

Bolivia, que posee en el sur del territorio nacional una de las reservas de gas natural más importantes de la región, estudia desde hace dos años la posibilidad de vender esta materia prima a Norteamérica.

Los territorios interesados se encuentran en el noroeste mexicano y en el sudoeste de Estados Unidos, donde en los últimos años se ha registrado una alarmante escasez de energía.

El negocio está liderado a nivel empresarial por el consorcio Pacific LNG, formado por Repsol YPF, British Gas y Pan American Energy, que espera la resolución de las autoridades de Bolivia sobre el puerto del océano Pacífico desde donde saldrá el gas en barco a su destino final.

El Gobierno de La Paz, que analiza una opción en Chile y otra en Perú, ha señalado recientemente que anunciará su elección a finales del presenta año, pero ha puesto como condición para que eso suceda la firma de un contrato de compra venta entre el consorcio y una distribuidora norteamericana.

La definición final de ambas partes, que permitirá la concreción del negocio y que probablemente se produzca de forma simultánea, cuenta, sin embargo, con un grave inconveniente: el rechazo de gran parte de la población boliviana a la salida del gas por Chile, la única opción válida para las compañías implicadas.

Estos dos países, que comparten una frontera de unos 850 kilómetros, rompieron sus relaciones diplomáticas en 1978, por las diferencias históricas surgidas a raíz de la Guerra del Pacífico, en 1879, que representó la pérdida de la salida al mar del país andino.

Sánchez de Lozada viajará a México desde Estados Unidos, a donde tiene previsto desplazarse mañana, lunes, para recibir un prestigioso título académico, y regresará a Bolivia el día 14, para partir después a Perú. EFE

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