Jéssica I. Montero Soto. 4 octubre, 2018
3/10/2018. Silvia Rojas, directora de Funbam; Patricia Ruiz, de GIZ; Michelle Coffey, de la Fundación Crusa y Grettel Vega, directora del Sinac, firmaron, el pasado 3 de octubre, la alianza entre Funbam, GIZ y Fundación CRUSA, para el Lanzamiento del Fondo de Negocios Verdes. Foto: Cortesía de Fundación Crusa para La Nación.

A partir de octubre, 15 zonas del Proyecto Corredores Biológicos del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) son elegibles para un financiamiento especial de la cooperación internacional: el Fondo de Negocios Verdes para Corredores Biológicos.

El objetivo del nuevo instrumento es que pequeñas y medianas empresas nacionales, grupos de productores y cooperativas de los corredores biológicos pertenecientes al proyecto, accedan a recursos para mejorar su competitividad en el desarrollo de procesos de producción amigables con el ambiente.

La iniciativa fue presentada el pasado miércoles 3 de octubre y contará con aportes de la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) en el Marco del Programa Nacional de Corredores Biológicos (PNCB) y la Fundación Costa Rica-Estados Unidos para la Cooperación (Crusa), con la ejecución de la Fundación Banco Ambiental (Funbam).

Además del cofinanciamiento, los beneficiarios se capacitarán en temas relacionados con gestión de calidad, buenas prácticas ambientales, cadenas de valor y mecanismos financieros.

Un corredor biológico es un territorio delimitado para servir de conexión entre áreas silvestres protegidas, así como entre paisajes, ecosistemas y hábitat, para asegurar el mantenimiento de la biodiversidad y los procesos ecológicos y evolutivos. Deben proporcionar espacios de concertación social para promover la inversión en la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad en esos espacios.

Gestión

Patricia Ruiz, asesora senior de la GIZ y parte del proyecto de corredores biológicos, explicó a La Nación que el objetivo del fondo es dinamizar algunas economías locales, por medio del impulso de procesos productivos verdes o transformadores hacia lo “verde”.

“La unidad de planificación es el corredor biológico porque son unidades de gestión que tienen una estructura de gobernanza, como un comité local, cuentan con un enlace de gestión del Sinac y ya la mayoría cuenta con su plan de gestión. Entonces, lo que se quiere es vincular la gestión local de planificación participativa, con encadenamientos productivos en aquellos corredores que tienen esa particularidad”, explicó Ruiz.

El proceso de planes de gestión detectó que los corredores biológicos encierran actividad comercial abundante y deberían propiciar más encadenamientos productivos.

Los corredores biológicos sirven de enlace entre terrenos protegidos y otras áreas claves para la conservación de la biodiversidad. Foto: Mayela López

“En un corredor biológico hay de todo, entonces tenemos que ver de qué manera, de forma sostenible, se pueden manejar esos territorios. En el proyecto GIZ-Sinac de corredores biológicos se ha estado colaborando con la gestión de esos territorios y una de las líneas estratégicas que se han identificado es el área productiva. Este fondo viene para contribuir a la transformación de esa producción tradicional hacia lo verde”, afirmó.

Entre los requisitos para participar destacan el pertenecer a cadenas de valor localizadas en los corredores biológicos con sus debidos planes de gestión ya aprobados, conocer la demanda real o potencial del bien o servicio, uso comprobado de productos amigables con el entorno, contar con una propuesta realista en cuanto a los recursos presupuestados y enverdecer o crear nuevas actividades productivas ecológicas en el corredor biológico. (Vea recuadro: Zonas elegidas)

Objetivos compartidos

Michelle Coffey, delegada Ejecutiva de la Fundación Crusa, comentó que la iniciativa busca soluciones de alto impacto a desafíos nacionales.

“Nuestros esfuerzos se centran en crear condiciones que nos permitan dar el impulso que requieren las pymes para sacar ventaja del alto reconocimiento mundial que tiene Costa Rica en materia ambiental, como un mecanismo para aumentar su competitividad, el valor agregado de sus productos, y el implementar prácticas amigables con el ambiente en sus procesos productivos”, destacó Michelle Coffey.

Carlos Manuel Rodríguez, ministro de Ambiente y Energía, aseguró que la biodiversidad debe ser un motor para la transformación económica de Costa Rica.

“Debemos fomentar emprendimiento ambientalmente consciente, involucrando al sector privado y financiero para impulsar una visión integral del paisaje que combine la productividad con la protección de los recursos naturales. El Fondo de Negocios Verdes es una iniciativa crucial en la articulación para el cumplimiento de este objetivo”, mencionó.

El Proyecto Corredores Biológicos es una iniciativa que ejecuta el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) por medio del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac).

“Los corredores biológicos son una estrategia de conservación impulsada por el Sinac e implementada y gestionada por los comités locales (plataformas participativas), integrando la conservación, la producción y el desarrollo económico. Así, esta iniciativa del Fondo para Negocios Verdes impulsa las pymes de los corredores biológicos que están comprometidas con la conservación, el desarrollo y el uso sostenible en estos espacios importantes para el Sinac y el país”, agregó Jairo Sancho, coordinador del Programa Nacional de Corredores Biológicos.

Los interesados en concursar por financiamiento del Fondo de Negocios Verdes pueden comunicarse al 2245-3505 o escribir al correo negociosverdes@funbam.org