Política Económica

Transformación de isla San Lucas ayuda a reanimar el turismo en Puntarenas

A un año de su reapertura, la isla se convirtió en un punto de inicio para otros ‘tours’ y potenció los encadenamientos locales, pero el hospedaje sigue siendo un reto

La Cámara de Turismo de Puntarenas (Catup) le tiene una muy buena noticia, su visita a la isla de San Lucas ahora tendrá una mejor y mayor vigilancia porque el pasado viernes 30 de abril se entregó la nueva Casa de Guardaparques del Parque Nacional Isla San Lucas.

Ailyn Quesada es gerenta de operaciones de Tour y Aventura, un tour-operador puntarenense que ofrece una serie de servicios turísticos en la zona del golfo de Nicoya.

La reapertura de la isla San Lucas, el 22 de agosto del 2020, significó un impulso a su trabajo.

“Fue de las mejores cosas que nos pudieron haber pasado (...). San Lucas empezó a moverse tanto, al punto que llevábamos más gente que a isla Tortuga”, contó Quesada.

Luego de un periodo en el que estuvo cerrada y tras una serie de mejoras, la isla se estrenó como el parque nacional número 30 de Costa Rica. Un año después, el balance es mayoritariamente positivo.

Según los datos del Área de Conservación Pacífico Central (Acopac), del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), la isla recibió 11.438 visitantes entre agosto del 2020 y junio pasado, los cuales generaron un ingreso de casi ¢13 millones en ese periodo.

La Cámara de Turismo de Puntarenas (Catup) también sigue de cerca el ritmo de visitación y asegura que se han superado las expectativas.

“Superamos las expectativas que teníamos con respecto a la afluencia de turistas que iba a tener la isla”, aseguró Maribel Brenes, secretaria de la Junta Directiva de Catup.

No obstante, el flujo no ha sido regular. Durante los primeros meses, la isla percibió un movimiento constante de visitantes, pero cayó con el aumento de casos de covid-19 durante los primeros meses del 2021. Actualmente, la visitación se está recuperando.

En temporada alta, la gerenta de Tour y Aventura aseguró que pueden llegar entre 600 y 800 personas por fin de semana, repartidas en San Lucas y Tortuga.

La Catup ha realizado también estimaciones de los ingresos percibidos en Puntarenas por estos turistas. La Cámara calcula que cada persona gasta, en promedio, ¢31.000 en el tour y una comida, por lo que la suma total ronda los ¢377 millones.

En el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop) también comparten la visión positiva de la reapertura de la isla.

“Desde que se hizo la reapertura al público, hemos tenido prácticamente todos los fines de semana el cupo lleno”, afirmó Juan Ramón Rivera, presidente ejecutivo de Incop.

Retos

Los tour-operadores han realizado alianzas con restaurantes y sodas para ofrecer al turista una comida dentro del tour. Por esa razón, esos dos sectores han estado entre los más beneficiados con esta oleada de visitantes, no así el sector de hospedaje.

“No creo que haya sido un múltiplo que haga una gran diferencia. La mayoría va en un one day con los diferentes operadores, principalmente las pequeñas embarcaciones”, comentó Luis Fernando Sánchez, propietario de la empresa Bay Island. Aun así, Sánchez opina que la reapertura de la isla ha sido “exitosa”.

La Cámara de Turismo de Puntarenas estima que apenas un 5% de los turistas que visitan San Lucas se hospedan en esa ciudad. En este primer año, con un promedio de ¢16.000 por noche, el beneficio total para los hoteles habría sido de unos ¢10 millones.

Maribel Brenes, de Catup, reconoció que el hospedaje sigue siendo un reto pendiente y hacia eso están dirigiendo sus esfuerzos, creando valores agregados para que el turista se vea motivado a pasar al menos una noche en Puntarenas.

Mientras tanto, para la isla San Lucas vienen nuevos proyectos. El 13 de julio anterior, las autoridades abrieron el concurso para el diseño arquitectónico del centro de visitantes, cuyo ganador se anunciará el 4 de noviembre.

Además, se espera también la renovación del edificio administrativo, la restauración de las celdas y la construcción del atracadero, que permitirá la llegada segura de embarcaciones.

Ya en la isla, que funcionó como prisión entre 1873 y 1991, se han realizado inversiones por ¢220 millones dedicadas a la restauración del dispensario médico, la construcción de la casa de funcionarios, entre otros fines, según datos sumistrados por Acopac.

Más allá de la isla

La isla San Lucas es solo una parte del rompecabezas. El gran reto es consolidar a Puntarenas como un destino turístico atractivo y completo, al que los visitantes lleguen para quedarse más de un día.

El Incop participa, junto con otras instituciones, en la iniciativa “Jale al Puerto”, que sirve como sombrilla para una serie de planes y estrategias con ese objetivo.

“Puntarenas nuevamente está en la mentalidad del costarricense cuando piensa salir a turistear, especialmente fines de semana y periodos cortos”, comentó Rivera.

No obstante, la entidad carece de datos que permitan cuantificar el éxito de dicha iniciativa, admitió el presidente ejecutivo del Incop.

Aun así, Rivera aseguró que el incremento de turistas ha sido “notable”, aunque todavía no llegan a los niveles prepandemia.

La ciudad ha visto, en años recientes, la rehabilitación de nuevos espacios, como el conocido balneario o el parque del Muellero.

Para consolidar el destino, los tour-operadores reclaman, principalmente, la falta de promoción y la necesidad de una campaña más agresiva.

Actualmente, el Incop desarrolla la campaña “Más cerca de vos”, que pretende incentivar el turismo hacia Puntarenas y que esperan reforzar a finales de año, aprovechando el periodo de vacaciones.

Catup, por su parte, tiene sus esperanzas puestas en la temporada de cruceros, que se inicia en setiembre. El Gobierno informó, a principios de julio, de que estas embarcaciones deben garantizar esquemas completos de vacunación contra la covid-19 de su tripulación y pasajeros.

Las vacunas admitidas serán aquellas autorizadas por la Comisión Nacional de Vacunación y Epidemiología, y la última dosis debe haberse aplicado al menos 14 días antes de zarpar.

Asimismo, la Cámara está trabajando en un city tour para hacer que los cruceristas se queden en Puntarenas y consuman en negocios locales.

Maribel Brenes también apuntó la necesidad de la intervención del Gobierno Local en temas como el ordenamiento de la ciudad y la renovación del Mercado Central.

El presidente del Incop comentó también que está por iniciarse la reconstrucción de la capitanía del puerto y está en marcha la remodelación del parque Mora y Cañas, con una inversión de ¢800 millones.

Se intentó contactar a la Municipalidad de Puntarenas, pero al cierre de esta nota no se obtuvo respuesta.

Creatividad

Puntarenas desea sacarle provecho a sus alrededores: las islas del golfo y las playas de la península.

La reapertura de San Lucas dio paso a la creatividad de los tour-operadores, con el fin de construir paseos más atractivos y completos.

Tanto Luis Fernando Sánchez como Ailyn Quesada aseguraron que la isla Tortuga sigue siendo el destino turístico preferido en el golfo de Nicoya.

En el caso de Bay Island, Tortuga les ha permitido recuperar paulatinamente parte de la planilla, de la que prescindieron a causa de la pandemia.

No obstante, Tour y Aventura ha aprovechado San Lucas para combinarlo en nuevos tours con otros destinos y contratar más personal.

“Empezamos a utilizar gente de la zona. Tenemos una cocina en un lugar que se llama isla Gitana, a 10 minutos de isla San Lucas”, contó Quesada.

También, están empezando con otro tour en el que, además de San Lucas, se conoce un restaurante flotante en isla Venado.

Otras agencias combinan San Lucas con la visita a playas del otro lado del golfo, en la península de Nicoya, y en la que se incluyen actividades como el kayak.

De esta forma, se mezcla San Lucas, como destino educativo e histórico, con otros sitios de relajación y ocio.

Así, Puntarenas espera en los próximos años desplegar todo su potencial y dejar de ser un punto de paso de turistas nacionales y extranjeros.

Francisco Ruiz León

Francisco Ruiz León

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Bachiller en Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo por la Universidad de Costa Rica.