AFP . 20 octubre
Kristalina Georgieva (azul), nueva directora del FMI, junto a Christine Lagarde, quien acaba de ser elegida presidenta del Banco Central Europeo; pero que en los últimos años dirigió el Fondo Monetario Internacional. Foto. AFP.
Kristalina Georgieva (azul), nueva directora del FMI, junto a Christine Lagarde, quien acaba de ser elegida presidenta del Banco Central Europeo; pero que en los últimos años dirigió el Fondo Monetario Internacional. Foto. AFP.

Washington. En un momento en que las tensiones comerciales lastran la confianza y el crecimiento, los líderes mundiales se presionan unos a otros para encontrar soluciones, dijo este sábado 19 de octubre, la nueva jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, hacia el final de la reunión del organismo.

Además del comercio, la reunión anual del Banco Mundial y el FMI, esta semana en Washington, estuvo marcada por el debate sobre la moneda virtual de Facebook, a la cual se oponen varios países europeos, sin que traslucieran detalles sobre los programas del organismo con Argentina y Ecuador.

“Necesitamos mirar cuáles son las razones por las cuales no estamos realizando progresos en comercio y no es sólo en las relaciones entre Estados Unidos y China”, dijo Georgieva.

Según la jefa del FMI, durante la reunión “hubo un entendimiento sobre cuáles temas necesitan abordarse para avanzar y, si se puede, construir una presión de grupo para que todos sigan las reglas del juego en materia comercial”.

Además, Georgieva dijo que los países tienen que estar “dispuestos a expandir y mejorar estas reglas”, especialmente para agregar los servicios y el comercio electrónico que no están incluidos en los acuerdos tradicionales de intercambio de bienes.

En sus previsiones de crecimiento, publicadas esta semana, el FMI advirtió que las perspectivas son “precarias” y que no hay un margen de error, en momentos en que la entidad recortó en 0,2 puntos porcentuales la proyección de crecimiento para 2019, a 3%.

A puertas cerradas

Durante la reunión, no transcendieron detalles sobre el avance de los programas que tiene el FMI con Argentina y Ecuador.

En Argentina, la implementación del gigantesco programa de crédito acordado con el FMI tuvo impactos en la economía que complican la reelección del presidente Mauricio Macri. Las elecciones se realizarán el próximo 27 de octubre.

En 2018, el gobierno de Macri acudió al FMI en medio de una estampida cambiaria que afectó a varios mercados emergentes.

Entonces el organismo acordó un programa por cerca de $57.000 millones, el mayor de su historia, que representa cerca del 40% de los créditos que tiene el FMI.

El viernes, la jefa del FMI se reunió a puerta cerrada con el ministro de Hacienda argentino, Hernán Lacunza, y con el presidente del Banco Central, Guido Sandleris.

Tras la cita, Georgieva dijo que había reiterado a las autoridades argentinas el apoyo del FMI.

Esta semana, en un informe sobre las perspectivas del crecimiento, el Fondo proyectó un panorama sombrío para Argentina, con una profundización de la crisis después de la contracción de 2,5% del producto interno bruto (PIB), en 2018, y un pronóstico de una variación de -3,1% del PIB, para 2019.

El FMI también reiteró su apoyo al gobierno de Ecuador, que tras decretar la eliminación de subsidios que implicó un alza de 123% de los combustibles -con lo que pretendía ahorrar $1.300 millones anuales- dio marcha atrás ante un estallido de violentas protestas que dejaron ocho muertos entre el 2 y el 13 de octubre.

Ahora, el Fondo espera un nuevo decreto del gobierno de Ecuador para concluir la segunda revisión del programa económico por el cual le otorgó un préstamo de $4.200 millones.

El gobierno del presidente Lenín Moreno dijo luego que impulsará reformas tributarias para obtener unos $450 millones anuales a partir de 2020.

Para Ecuador, el FMI pronostica una contracción de su economía de 0,5% para año, y que en 2020 regresará a la senda del crecimiento con una expansión estimada de 0,5%.

Criptomonedas

Las criptomonedas fue otro de los temas que marcaron la reunión anual, en momentos en que Facebook se propone lanzar una propia, denominada Libra, y en medio de cuestionamientos sobre los desafíos plantean estas monedas virtuales a la estabilidad del sistema financiero.

“Libra no es bienvenida en el territorio europeo. Vamos a tomar medidas con los italianos y con los alemanes porque nuestra soberanía está en juego”, dijo el ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, en una conferencia de prensa al margen del encuentro.

El G7, el grupo de los siete países más industrializados (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Italia y Japón), acordó que la condición sine qua non para lanzar criptomonedas estables es la instauración de un marco jurídico estable.