Óscar Rodríguez. 16 octubre, 2018
El país sobresalió en temas como la capacidad de las empresas de encontrar personal calificado; pero salió mal calificado en el tema de la dinámica del incremento de la deuda pública del Gobierno. Foto: Albert Marín.

La competitividad de la economía costarricense se erosionó, en el último año, en la región latinoamericana.

En el Informe Global de Competitividad 2018, publicado este 16 de octubre, se detalla que el país ocupó el cuarto puesto en América Latina superado por Chile, México y Uruguay.

Sin embargo, en el documento del 2017, Costa Rica era la segunda economía más competitiva en Latinoamérica, según el estudio realizado por el Foro Económico Mundial.

En el ranquín global, el país se ubicó en el puesto 55, de 140 países, con una puntuación de 62,1 puntos en una escala de uno a 100, donde 100 es la mejor nota. Comparado con el año pasado, Costa Rica perdió un puesto.

Estados Unidos ocupó el primer lugar en el estudio del 2018 y tuvo una calificación de 85,6. Singapur y Alemania se ubicaron en el segundo y tercer puesto, respectivamente.

El estudio se realizó en el país con apoyo del Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible de Incae Business School, y hace un análisis del conjunto de instituciones, políticas, y factores que determinan el nivel de productividad de una economía.

El Informe Global de Competitividad, publicado en Ginebra, Suiza; cuenta con una nueva metodología cuyo enfoque es la cuarta revolución industrial, es decir, se enfoca en las relaciones de los seres humanos y la tecnología.

La Nación solicitó una reacción del Gobierno a los resultados del estudio. Sin embargo, al cierre de esta nota no hubo respuesta.

Pilares económicos

El estudio hecho por el Foro Económico Global mide 12 áreas consideradas claves en la competitividad de los 140 países analizados.

Destacan temas como calidad de las instituciones, infraestructura, adopción de nuevas tecnologías, estabilidad macroeconómica, salud, mercados, dinamismo de los negocios, sistema financiero, capacidad de innovar, entre otros.

Los peores puestos los ocupó en las áreas de mercados y estabilidad macroeconómica, al ubicarse en el lugar 86 y 85 respectivamente.

En el área de mercado, el país enfrenta problemas principalmente en que aún mantiene barreras no arancelarias al comercio internacional. En esta categoría se ubicó en el puesto 109, de 140 naciones evaluadas.

También salió mal calificado por los efectos distorsionadores de los impuestos y los subsidios sobre la competencia.

El mal resultado en el tema macroeconómico está relacionado con el deterioro de la evolución de la deuda del Gobierno y la sostenibilidad de las finanzas públicas, pues ocupó el puesto 104 entre 140 países.

Irónicamente, el informe también mide el resultado de inflación, donde Costa Rica ocupó el puesto número uno junto con otros 73 países.

El mejor puesto que ocupó Costa Rica fue el 13 en el indicador de salud, principalmente, por la alta expectativa de vida de los costarricenses.

En la calidad de las instituciones y habilidades de la fuerza de trabajo se ubicó en el puesto 44 a nivel global.

En el primero destacó por temas como libertad de prensa y protección de propiedad intelectual.

Mientras que en el tema de habilidades de la fuerza de trabajo, el estudio destacó la calidad del entrenamiento vocacional y la capacidad de las empresas de encontrar personal calificado.