Óscar Rodríguez. 17 abril

Para recobrar la nota de grado de inversión por parte de las calificadoras de riesgo internacionales, Costa Rica debería alcanzar un superávit primario de 5,1% de la producción en el 2018.

Luego el país requeriría mantener un balance primario positivo, por un plazo de 10 años, para lograr que el nivel de deuda, como porcentaje del producto interno bruto (PIB), se reduzca a niveles de países con grado de inversión.

Así se detalla en el informe Ajuste fiscal en América Latina y el Caribe: ¿Costos en el corto plazo, beneficios en el largo?, del Banco Mundial, publicado este martes 17 de abril.

El resultado primario del Gobierno, sea déficit o superávit, es la diferencia entre gastos e ingresos sin contemplar el pago de intereses.

El estudio señala que alcanzar un resultado primario positivo permitiría estabilizar el crecimiento de la deuda pública y recuperar la confianza de las agencias internacionales.

La reducción del déficit fiscal debe hacerse en gasto ineficiente e improductivo y no en inversión pública y transferencias sociales, según el Banco Mundial. En la imagen un tramo de la carretera Interamericana Norte entre Liberia y Cañas. Foto: Rafael Murillo.
La reducción del déficit fiscal debe hacerse en gasto ineficiente e improductivo y no en inversión pública y transferencias sociales, según el Banco Mundial. En la imagen un tramo de la carretera Interamericana Norte entre Liberia y Cañas. Foto: Rafael Murillo.

Por ejemplo, el informe estima que Brasil –la principal economía de la región Latinoamericana– necesita pasar de un deuda del 74% del PIB, en 2017, a una de 61,5% de la producción en una década, con un ajuste en el balance primario de 7,5% de la producción.

En el caso de Costa Rica, explica el economista Thelmo Vargas, el Banco Mundial señala es que debe hacer un ajuste equivalente a un 4,5% del PIB o, sea, pasar de un déficit primario del 3,1% del PIB, a un superávit primario del 1.4% de la producción.

Para conseguir dicha meta el país debe aplicar una reforma fiscal gradual; pero sin afectar la inversión pública o las transferencias sociales, detalla el Banco Mundial.

El gasto ineficiente e improductivo debe volverse el foco de las reformas, argumentó el organismo en un comunicado de prensa.

"Los persistentes déficits y altos niveles de endeudamiento pueden poner en riesgo los logros alcanzados en las últimas décadas, como la baja inflación, la reducción de la pobreza y la desigualdad y la generación de crecimiento inclusivo", dijo Carlos Végh, economista jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.

Végh explicó, desde Washington, Estados Unidos, que la presión tributaria de Costa Rica aún es baja, frente a otros países de la región, con lo que subir un poco los impuestos sería menos costoso.

"Cada país también debe elegir cuál es el grado ideal del peso del Estado. Hay países donde es de un 20 o 30% del PIB. En Europa, hay naciones donde llega al 50%. Cada sociedad debe elegir el tamaño óptimo del Estado y la mejor forma de financiarlo", recalcó el economista, por medio de una entrevista telefónica.

El "grado de inversión" es un conjunto de calificaciones que las agencias como Fitch Ratings, Moody's y Standard & Poor's asignan a emisiones y emisores de valores considerados menos riesgosos. Estar en este grupo le permite al país o empresa acceder a financiamiento a menor costo, entre otras cosas.

El ejercicio hecho por el organismo internacional para determinar el esfuerzo necesario para recuperar el grado de inversión tomó en cuenta otros países de la región.

Por ejemplo, Nicaragua debe alcanzar un superávit primario del 2% del producto interno bruto (PIB), en 10 años, para lograr su grado de inversión, mientras que en El Salvador debe ser casi del 4% de la producción.

Costa Rica obtuvo, en el 2010, el grado de inversión de la agencia Moody´s. Sin embargo, se lo retiró cuatro años después, precisamente por la incapacidad del país para poder gestionar sus problemas fiscales y por el rápido incremento del peso de la deuda pública, que sería este año del 54% del PIB, según estimaciones del Banco Central.

País con segundo déficit más alto de región

El informe del Banco Mundial proyectó, además, que Costa Rica tendrá, en el 2018, el segundo déficit fiscal más alto de América Latina y el Caribe.

La falta de recursos del país, para financiar sus gastos, sería de 6,5% de la producción, solo detrás de Brasil que alcanzaría casi un 8% del PIB.

Por otra parte, se prevé que las economías centroamericanas crezcan 3,8% del PIB en el 2018 y el 2019.

Para Costa Rica, el Banco Mundial estima que sería de 3,4% y 3,6% de la producción este año y el próximo, respectivamente.

Nota del redactor: La nota fue modificada a las 5:34 p.m. para detallar el requerimiento de superávit primario necesario en el país a partir del 2018.