Patricia Leitón. 24 abril
El presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero (al centro), presentó este 24 de abril del 2020, en una conferencia virtual, las nuevas proyecciones económicas de Costa Rica, que se vieron fuertemente afectadas por la pandemia del coronavirus. El jerarca explicó que la actual es una crisis sin precedentes que tiene varios canales de transmisión.
El presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero (al centro), presentó este 24 de abril del 2020, en una conferencia virtual, las nuevas proyecciones económicas de Costa Rica, que se vieron fuertemente afectadas por la pandemia del coronavirus. El jerarca explicó que la actual es una crisis sin precedentes que tiene varios canales de transmisión.

El Banco Central de Costa Rica prevé una caída de 3,6% de la producción para este año, la mayor desde la crisis de los años 80 cuando llegó a contraerse 7,3% (en 1982), y más profunda que la disminución de 1% en la crisis financiera mundial del 2009.

En el 2019, la producción interna del país fue ¢36 millones de millones, así que la baja de 3,6% implica borrar de la economía ¢1,3 millones de millones, que son recursos que empresas, familias e instituciones dejarán de recibir.

¿A cuánto equivale ese cúmulo de dinero? Representa, por ejemplo, el 50% de lo que paga el Gobierno Central en salarios en un año.

La proyección en la caída que sufrirá el país la presentó el presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, la tarde de este viernes, en una conferencia de prensa virtual.

El funcionario advirtió que, por primera vez en 38 años, habrá un retroceso en el consumo de los hogares, pues bajará en 0,6% del producto interno bruto (PIB). Es decir, las familias dejarían de gastar ¢138.000 millones.

Este indicador se refiere a lo que los hogares gastan en bienes de consumo final, como, por ejemplo, comida, combustibles, ropa, educación, salud y entretenimiento, entre otros.

En la crisis financiera del 2009 este indicador bajó, pero solo el primer trimestre, en 1,2%, y luego en el transcurso de ese año se recuperó lo perdido.

En tanto, se proyecta que el gasto del Gobierno, este año, aumentaría 2,2% y la inversión 0,2%. Estos tres sectores (consumo, gasto de Gobierno e inversión) componen la demanda interna.

Otro impacto: este 2020 se rompería la tendencia histórica de que los ingresos por inversión extranjera directa cubran el déficit en la cuenta corriente (exceso del valor de las importaciones de bienes y servicios, principalmente, sobre las exportaciones).

¿Qué pasará el año entrante? Cubero prevé que el crecimiento del PIB sería de 2,3%.

El economista José Luis Arce, considera que el Banco Central es optimista en cuanto al comportamiento de la demanda interna.

“Un escenario de lockdown (cierre de emergencia), desempleo, incertidumbre y deterioro en las condiciones crediticias debido al impacto de la crisis sobre las finanzas gubernamentales conducirían, en nuestra opinión, a una contracción mayor del consumo privado y de la inversión”, indicó Arce.

Las actividades productivas más afectadas este año serían hoteles y restaurantes, entretenimiento, comercio, manufactura y construcción.

Desde dónde viene la crisis

Cubero explicó que la actual es una crisis sin precedentes que tiene varios canales:

1. De oferta por las dificultades para producir por las medidas sanitarias.

2. El de la demanda por el deterioro en ingresos de las personas, entre otros.

3. El canal financiero, que se refleja en la caída de las bolsas accionarias y las tensiones en la liquidez.

El jerarca explicó que se espera una caída en la producción de los socios comerciales de Costa Rica, quienes compran productos costarricenses, de 5,5%, y un rebote de 4,3% en el 2021.

Por otro lado, el desplome en los precios de los hidrocarburos significaría que la factura petrolera del país pasaría de $1.576 millones, en el 2019, a $1.015 millones en el 2020, un ahorro cercano a los $500 millones (35%).

En cuanto a tipo de cambio, manifestó que se ha visto una leve tendencia a la baja pese a que no se reciben ingresos por turismo y sí, dijo Cubero, se nota una merma en la compra de divisas del público, posiblemente como consecuencia de las menores importaciones.

Costa Rica afronta una crisis, explicó Cubero, por los choques externos, tanto por el canal de oferta, como de demanda, como por las medidas de contención que se han tomado en el ámbito local para controlar la pandemia, y de la misma manera por el cierre de fronteras.

Generalmente, la entidad anuncia su programa macroeconómico en enero, el cual contiene las proyecciones del año y del siguiente, y la política que aplicará; y realiza una revisión en julio de cada año; no obstante, dada la magnitud de la crisis de este 2020 por el nuevo coronavirus, el emisor adelantó la revisión de sus pronósticos, lo cual le permite al país tener una primera idea del daño económico.

Organismos internacionales y algunas organizaciones locales ya habían realizado algunos pronósticos para Costa Rica. El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial coinciden en una reducción de 3,3% en la producción; la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), de 3,6% y la empresa local Cefsa de 4,1%, según una estimación preliminar.

Supuestos básicos

Las proyecciones del Banco Central se basan en dos supuestos muy importantes, que son cuánto tiempo se mantendrá la restricción sanitaria y cómo se financiaría el déficit fiscal del Gobierno.

Sobre el primer supuesto: Cubero explicó que el escenario fundamental que hacen está en línea con el que hace el FMI, de que las restricciones sanitarias se van a empezar a levantar a mitad de este año.

“Se espera que la crisis se mantenga muy fuerte en el segundo trimestre (abril, mayo y junio), menos fuerte en el tercer trimestre y empiece a darse una recuperación en el cuarto trimestre de este año”, comentó Cubero.

Este, detalló el Presidente, es el escenario base, pero existen también otros escenarios debido a la incertidumbre que existe, por ejemplo, que las medidas sanitarias se mantengan todo el 2020, lo que llevaría a que la recuperación sea más lenta; o que continúen en el 2021 con lo cual la economía evolucionaría en forma de "L"; es decir, sin recuperación por un tiempo.

Cubero señalo que, aunque es una crisis sin precedentes, será temporal, aunque no hay claridad de cuánto tiempo tardará, y que las autoridades tratan de mitigar las consecuencias económicas, de manera que se alivie el flujo de caja de las empresas y los hogares, que en la medida de posible no se despidan trabajadores, y donde será fundamental que mantenga el tejido productivo.

Sobre el segundo supuesto: Sobre el déficit fiscal, el jerarca señaló que el ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, dará sus proyecciones la próxima semana, pero que suponen que este año los préstamos de organismos internacionales tendrán un papel importante en su financiamiento y para el próximo año suponen que el Gobierno regresará a los mercados internacionales, a captar $1.500 millones con eurobonos.

“Me parece inaudito que no se aprovechara la ocasión para plantear -de manera conjunta- el escenario fiscal para 2020 y 2021 y, mucho más importante, con claridad y transparencia cuál es la estrategia de financiamiento y si esta es suficiente y congruente”, opinó Arce.

Medidas de política económica

Cubero recordó las medidas de política económica que ha tomado el Banco Central y el Gobierno para paliar la situación, entre las que se encuentran: moratoria en el pago de impuestos, flexibilización de jornadas laborales, facilitación de acuerdos con la Caja Costarricense de Seguro Social para el pago de cuotas obrero patronales, y con el Instituto Nacional de Seguros (INS) para el seguro de riesgos del trabajo, así como el bono Proteger.

De parte del Banco Central, recordó la baja en las tasas de política monetaria para influir en la reducción de las tasas de interés del mercado y la inyección de líquidez, y de parte de las autoridades supervisoras están las medidas para facilitar la readecuación de créditos.

Nota del editor: Esta información fue actualizada a las 6:15 p. m.