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Un químico desempolvó su equipo de laboratorio y ‘las recetas del abuelo’ para crear marca de licores artesanales

La marca Verolís es parte de la empresa Alquimistas 2020, que tiene su planta en Río Segundo de Alajuela

A mediados del 2019 el licenciado en química Federico Arias desempolvó algunos de los equipos de laboratorio y cristalería básica que guardaba en su casa para comenzar a madurar una idea que le venía rondando en la cabeza desde hacía un tiempo. Hoy, es dueño de Verolís, una marca costarricense de licores que comienza a abrirse camino en el mercado.

Se trata de licores artesanales hechos a base materias primas tropicales y exóticas, y sin saborizantes, colorantes o preservantes artificiales.

Con la creación de Verolís, mediante la empresa Visionarios Alquimistas 2020, Arias unificó el conocimiento que obtuvo durante alrededor de 20 años de experiencia en bebidas alcohólicas destiladas, al que se acercó gracias a las compañías licoreras y farmacéuticas para las que trabajó.

Además, con la ayuda de los conocimientos heredados a través de libros pertenecientes al abuelo de su esposa Carmen Rodríguez, un doctor en homeopatía, el licenciado en química se adentró en la clasificación de botánicos.

“En el 2019 se da el paso más importante, donde desempolvo algunos equipos y en una pequeña oficina junto con parte del garaje de mi casa inicio los fines de semana y en las noches con la formulación y validación de potenciales materias primas”, comentó Arias.

Hoy, tras muchos de meses de pruebas de diferentes técnicas de maceración, infusión y destilación, la empresa ofrece al mercado un portafolio de productos que va desde amargos de cacao o naranja hasta licores de tamarindo picante o café. Los licores se elaboran en una planta ubicada en San Rafael de Alajuela, que emplea a dos personas.

Sobre Verolís, la primer marca de la empresa, Arias asegura que debía cumplir con el requisito de representar algo muy costarricense. Su nombre se refiere al cultivo de la flor de la caña de azúcar.

“Nuestra meta a largo plazo es dejar huella, lograr que Costa Rica sea reconocida a nivel mundial por la alta calidad de sus licores, explotando a la vez nuestros sabores únicos y exóticos”, mencionó Arias.

Para la elaboración de sus productos, la empresa trabaja con diversos proveedores nacionales como Aldo Sánchez y Ann-Elin Norddal, de la empresa Nortico, que mantienen cultivos de cacao en la zona de Turrialba, Cartago. Sucompañía se dedica a la venta de productos derivados de la cosecha así como al ecoturismo.

Nortico comenzó a trabajar con Alquimistas 2020 el año anterior, cuando se generaron los primeros acercamientos y las pruebas en términos de tueste y tamaños. “Hicimos una fase de experimentación hasta ir afinando el proceso y obtener la materia que les iba a servir mejor”, comentó Sánchez.

Reducido mercado

El mercado de licores nacionales es aún pequeño. Así lo aseguró Douglas Durán, mixólogo e instructor principal de la Escuela Profesional Bartender de Costa Rica.

Durán mencionó que normalmente se utilizan algunas marcas como Golden Rush que ofrece licores de uchuva, Fadiva que comercializa licores y cremas de café; así como los licores Lizano que incluyen dentro de su portafolio frutas como la naranja y el coco.

Asimismo, en el mercado están disponibles otros licores hechos en Costa Rica, como los elaborados por la Fábrica Nacional de Licores (Fanal) conocidos como los cócteles “Ligao”, hechos a base de guaro cacique y frutas.

Sobre estos últimos productos, Arias asegura que su competencia no se encuentra allí. “Yo no puedo, ni es la idea, aumentar volumen y bajar precio para tratar de robar mercado a ligados. No es mi interés, no es el posicionamiento de Verolís”, comentó.

Pese a que es consciente en los esfuerzos requeridos para atraer al mercado doméstico y posicionar su producto, Arias también busca enganchar al público turístico que visita el territorio nacional. También quiere “atrapar” a públicos más especializados como mixólogos y someliers, principalmente con sus licores amargos.

Verolís se puede encontrar en diferentes licoreras y restaurantes, principalmente en áreas turísticas como Monteverde, La Fortuna, Puerto Viejo, Jacó, Santa Teresa y varias zonas de Guanacaste.

Algunos de sus productos también se comercializan en Bottega, una tienda enogastronómica ubicada en Guachipelín de Escazú. El próximo paso para los meses venideros apunta a aeropuertos y una cadena de supermercados en la Gran Área Metropolitana.

“Voy a ser muy positivo, pero queremos que en el mediano plazo Alquimistas posicione a Costa Rica en el mundo de las bebidas alcohólicas como un productor de licores finos”, defendió Arias.

Paula Umaña

Paula Umaña

Periodista de Economía. Escribe sobre negocios, comercio exterior y producción. Graduada de la Universidad de Costa Rica. Ganadora del Premio al Periodismo Bursátil 2021.

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