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Importación de carros chinos crece en un mercado que anda a bajas revoluciones

Vehículos traídos de China sumaron los $25 millones en el 2020 y el cuarto año consecutivo de incrementos, a diferencia de la industria total, cuya contracción se prolonga desde el 2016.

Las agencias dedicadas a la venta de vehículos chinos cumplieron, en el 2020, cuatro años consecutivos de dinamismo, medido con base en las cifras de importación de carros nuevos fabricados en este país asiático.

El crecimiento reportado se inició a partir del 2016, en contraste con el comportamiento general de la industria automotriz que, precisamente ese año, comenzó más bien un proceso de reducción en el valor total de las importaciones de automóviles nuevos que ingresaron a Costa Rica.

El año pasado, los representantes de marcas como Great Wall, Geely o BYD realizaron compras de vehículos producidos en China por un monto equivalente a $25 millones, es decir, 10% más respecto a los $22,7 millones del 2019, según los datos estadísticos de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).

Actualmente, en el país, se comercializan más de una docena de marcas de vehículos de fabricación china a los cuales se les unió, este martes 9 de marzo, la empresa Corporación de Industria Automotriz de Beijing (BAIC, por sus siglas en inglés), uno de los mayores fabricantes automóviles de ese mercado.

El sector automotriz costarricense había iniciado, en diciembre del 2019, una recuperación en la venta de carros después de más de dos años de contracción.

Entre agosto del 2017 y noviembre del 2019, esta industria reportó variaciones interanuales negativas en su actividad, según el índice mensual de actividad comercial elaborado por el Banco Central.

Sin embargo, la pandemia de la covid-19 hundió la actividad, en abril del año pasado, con una caída del 42%.

La comercialización de automóviles comenzó un proceso de aceleración, en el segundo trimestre del 2020, pero aún está en terreno negativo. A diciembre pasado la tasa de variación fue de -22,8%, según datos del Banco Central.

Las cifras de Procomer muestran que, a nivel general, se importaron vehículos nuevos por $363,3 millones lo cual significó una caída del 33%, respecto a los $544 millones del 2019.

Mercado en aceleración

Ambacar, Cori Motors y Veinsa Motors, los tres principales representantes de carros chinos en el país, confirmaron a La Nación que no enfrentaron dificultades en suplir el mercado con vehículos nuevos, pues China estuvo entre los primeros países en recuperarse de los efectos de la crisis sanitaria, a diferencia de las marcas tradicionales.

“En términos generales, el sector automotriz tuvo una disminución de más del 35%. Las marcas chinas lograron sortear con mejor suerte la crisis producida por la pandemia, logrando crecer 18% y duplicando su cuota de mercado de un 6% a casi 12%”, destacó Carlos Muñoz, gerente de Ambacar, representante de las marcas Great Wall, Haval, Soueast y DFS.

Muñoz consideró que hay una mayor aceptación de los consumidores locales de los vehículos fabricados en China, en parte por la relación precio-beneficio.

Precisamente ese fue uno de los argumentos dados por Marvin J Wu, presidente de BAIC Costa Rica, en el lanzamiento de la marca en el país.

“En los últimos años hemos notado un crecimiento sorprendente de marcas chinas sobre las tradicionales. Nuestro ingreso a Costa Rica forma parte de un robusto plan de expansión en Latinoamérica”, destacó Wu.

La empresa lanzó, este martes 9 de marzo, cuatro nuevos modelos de vehículos cuyos precios se inician desde los $17.900.

“Nuestro plan de ventas para ingresar a Costa Rica es ofrecer mayor valor a un precio competitivo. Así es como esperamos lograr la meta que nos hemos planteado de colocar entre 800 y 1.000 unidades en el país, en los próximos tres años“, destacó el presidente de BAIC Costa Rica.

Rodrigo Bernales, director Comercial de Veinsa Motors, comentó que sin duda el precio de los carros fabricados en China se mantiene como factor determinante en la decisión de compra.

Pero agregó que los fabricantes han invertido mucho en el diseño para hacer las unidades más llamativas.

Veinsa representa en Costa Rica las marcas Geely y JMC.

“Hemos visto que los clientes llegan bastante informados, al ser carros chinos investigan el doble en Internet y foros internacionales, y sin dudas buscan el mejor precio con el mayor respaldo”, reconoció Bernales.

Los concesionarios de marcas chinas también cuentan con una gama amplia de carros eléctricos, con lo cual se han posicionado en este nicho.

Por ejemplo, Cori Motors vende en el país nueve diferentes modelos de autos eléctricos de la marca BYD, explicó Pedro Dobles, gerente de la compañía.

“El modelo S2, SUV (todoterreno ligero) eléctrico con una autonomía de 300 kilómetros y un precio de $29.900 lo hacen una excelente opción (…) sin duda nuestro vehículo insignia el TANG EV, SUV deportivo de 500 kilómetros autonomía, ha tenido gran éxito en un segmento premium”, afirmó Dobles sobre los principales modelos eléctricos.

Cori Motors también cuentan con las marcas chinas Chery y Foton que son de motores de combustión.

El gerente de Ambacar confirmó que para el segundo semestre de este año introducirán al mercado tres nuevos modelos eléctricos, adicional al R1 de la marca Great Wall.

Veinsa también confirmó que, en los próximos meses, arribarán al país los primeros modeles eléctricos de la marca JMC, que tendrán una línea comercial y pick-up, dijo el director Comercial de la compañía.

Óscar Rodríguez

Óscar Rodríguez

Periodista de Economía. Máster en Periodismo Económico de la Universidad Rey Juan Carlos de España. Escribe sobre finanzas y macroeconomía. Ganador del premio Jorge Vargas Gené 2015 y Distinción del Mérito Periodístico 2011 de Canatur. Redactor del año La Nación en 2017.