Patricia Leitón. 30 mayo
Los cambios pueden impactar el mercado de software. Foto de archivo de la empresa Quarzo. Foto de: Diana Méndez
Los cambios pueden impactar el mercado de software. Foto de archivo de la empresa Quarzo. Foto de: Diana Méndez

Las empresas de servicios que están en Zona Franca podrán aumentar del actual 50% a 100%, la cantidad de su producción que están autorizadas a vender en el mercado local con los beneficios fiscales de este régimen, según una reforma a la Ley que se publicó el miércoles 29 de mayo en La Gaceta.

Esta reforma comenzará a regir en tres meses, una vez que el Ministerio de Hacienda y el de Comercio Exterior hagan un índice de elegibilidad que permita conocer cuáles empresas podrán optar por este beneficio.

Jaime Morales, gerente de Aduanas y Comercio de la empresa Grant Thornton, explicó que actualmente las empresas de servicios pueden vender hasta el 50% en el mercado local y el resto deben colocarlo en el exterior.

De los ingresos recibidos por el 50% por la venta en el mercado local deben tributar impuesto de renta como cualquier otra empresa.

Con la reforma se elimina este límite y entonces podrán vender el 100% en el mercado interno con los beneficios fiscales del régimen.

No obstante, no todas las empresas de servicios podrán participar, sino aquellas que se considere que son estratégicas, según el Indice de Elegibilidad Estratégica para las Empresas de Servicios (IEES), cuya definición y desarrollo se especificarán en un reglamento.

Morales explicó que esta reforma es parte de los cambios que realiza el país para ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Según la evaluación que realizó el organismo, el régimen de Zonas Francas opera bien para manufactura, pero en el caso de servicios tenía estas limitaciones.

Morales añadió que esta decisión va a tener cambios importantes en el mercado de servicios, pues generará una mayor competencia interna y también podría generar una menor recaudación para el Ministerio de Hacienda.

“Es un cambio muy significativo porque hay muchas empresas que no han optado por el régimen de Zonas Francas, porque tienen esa limitante, tienen una cartera de clientes importante a nivel local y no les daba para cumplir con el porcentaje y de repente, con el tratamiento fiscal que se les daba no se les hacía tan atractivo”, comentó Morales.

“Hay sectores que van a verse hasta forzados a entrar al régimen para poder competir, por ejemplo, desarrollo de software, un servicio en el cual Costa Rica se ha mostrado bastante competitivo y es una gran oportunidad para seguir desarrollando una actividad que se considere estratégica para el país”, añadió el abogado.

Según una presentación del Régimen de Zonas Francas de Procomer, disponible en su página web, la Zona Franca es un área delimitada en Costa Rica considerada fuera del territorio aduanero nacional.

Las empresas ubicadas en él cuentan con las siguientes excenciones: en la importación de mercancías, como maquinaria y equipo, productos semielaborados o repuestos; exención en la importación de vehículos de trabajo con ciertas características; de todo tributo asociado a la exportación o reexportación de productos, por un periodo de 10 años de los impuestos de traspaso de bienes inmuebles y municipales; de tributos sobre remesas al extranjero, de impuestos de ventas y de consumo sobre las compras locales de bienes y servicios y de impuesto sobre la renta por un periodo que varía según el tipo de empresa.

Además, pueden optar por créditos fiscales de hasta un 10% en el caso de reinversión de utilidades en activos fijos nuevos y gastos en entrenamiento y capacitación a empleados o empresas proveedoras, las empresas pueden aplazar los pagos de impuestos hasta que la sede reciba dividendos de la operación de Costa Rica o durante 10 años.