Marvin Barquero. 10 agosto
La caída en las exportaciones hacia Nicaragua no solo afecta los números macroeconómicos, sino también, a comunidades como Peñas Blancas, puesto fronterizo en el norte, y a sectores como los transportistas, por la reducción en la actividad. Foto: Rafael Pacheco
La caída en las exportaciones hacia Nicaragua no solo afecta los números macroeconómicos, sino también, a comunidades como Peñas Blancas, puesto fronterizo en el norte, y a sectores como los transportistas, por la reducción en la actividad. Foto: Rafael Pacheco

Las situaciones políticas internas de Panamá y de Nicaragua añaden incertidumbre a las exportaciones de productos costarricenses a esos mercados, el tercero y quinto en importancia para el país, respectivamente, por el valor de sus compras.

A eso se une el peligro que representa la revaluación del colón, un fenómeno que le está restando competitividad a los productos nacionales, particularmente en el mercado de Panamá, una economía que está dolarizada, según señaló el economista Dennis Meléndez.

Como resultado, las ventas de Costa Rica a ambos vecinos están de capa caída.

El impacto a la baja en las ventas a Nicaragua se presenta desde mayo del 2018, luego de que estalló el conflicto político interno en ese país, según se refleja de un análisis de las cifras del portal de estadísticas de la Promotora del Comercio Exterior (Procomer).

El valor acumulado de las ventas de los últimos 12 meses con cierre a abril del 2018 creció al ritmo del 9,23% respecto a igual periodo precedente. A partir de ahí comenzaron a desplomarse y en agosto de ese mismo año entraron en terreno negativo, cuando el acumulado fue de -0,48%.

La contracción llegó hasta el 20,88% a mayo de este año. En junio, la caída bajó el ritmo y se colocó en 15,09%.

Esta fuerte caída llevó a que Nicaragua pasara de representar, en abril del 2018, el 5,23% del total de los ingresos de Costa Rica por la exportación de bienes, a ser el 3,96% del total, en mayo del 2019.

Los productos más afectados en los envíos a Nicaragua son barras de hierro y acero, cables eléctricos y piña, según las estimaciones de Procomer. También se añaden otros bienes agrícolas, de la industria alimentaria, los productos químicos, metalmecánica, plástico y minerales, de acuerdo con la respuesta escrita de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), a consultas especificas sobre el tema .

En el caso de Panamá, las declaraciones del nuevo presidente, Laurentino Cortizo, acerca de su intención de revisar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Costa Rica, vigente desde el 24 de noviembre del 2008, agregó un nuevo componente de preocupación para unas exportaciones que ya venían a la baja.

En los últimos 12 meses, con cierre a abril del 2018, las colocaciones al vecino del sur crecían al ritmo del 6,49%. Desde ese momento viene una fuerte baja hasta que en junio de este año se colocaron en terreno negativo (-0,39%).

De los cinco productos principales en las exportaciones hacia Panamá, los alimentos para animales y los jarabes y preparaciones para gaseosas resultaron con reducciones, mientras que medicamentos, envases de plástico y antisueros (suero contra mordedura de serpientes) presentan aumentos.

Meléndez explicó que la fuerte caída en el tipo de cambio en Costa Rica, en las últimas semanas, se reflejará en las ventas a Panamá. Agregó que para los panameños ya es incluso mejor importar productos de Colombia que de Costa Rica, pese al alto costo que significa transportarlos por mar y no por tierra.

Una incógnita

Las cámaras del sector privado y Procomer coinciden en calificar a Panamá como una incógnita, pues se requiere un análisis para definir el porqué de la caída hasta ahora, mientras la posición del nuevo gobierno relativa al tratado de libre comercio se manifestó de manera general pero aún no se concreta.

Lo de Nicaragua, en tanto, se estima esperable por dos razones: las dificultades para acceder al mercado y la muy probable baja en la demanda interna por el menor poder adquisitivo.

“Panamá es todo un signo de pregunta. Las autoridades de ese país nos han dicho que ellos creen en la apertura y que van a aprender de Costa Rica para ser mejores exportadores, porque pueden vender más en el exterior”, expresó Pedro Beirute, gerente general de Procomer.

“Panamá es todo un signo de pregunta. Las autoridades de ese país nos han dicho que ellos creen en la apertura y que van a aprender de Costa Rica para ser mejores exportadores, porque pueden vender más en el exterior”. Pedro Beirute, gerente general de Procomer.

El viceministro de Comercio Exterior (Comex), Duayner Salas, también mostró cautela en el tema del futuro con Panamá.

“Hemos visto con buenos ojos la entrada del nuevo gobierno. Es un país que ha sido respetuoso del derecho internacional y de las normas regionales y multilaterales; esa es la tendencia que se va a tener con Panamá”, declaró.

Los industriales, en cambio, viven la incertidumbre y están alertas. El director ejecutivo de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), Francisco Gamboa, recordó que la única renegociación del TLC aceptable es una donde se vean mejoradas las condiciones de acceso de Costa Rica a aquel mercado.

Empero, Gamboa admitió que todavía no es posible decir que la merma en el ritmo de las ventas a Panamá se deba a la posición del nuevo Gobierno.

La presidenta de la Cámara de Exportadores de Costa Rica, Laura Bonilla, en tanto, advirtió de nuevo acerca del impacto de la situación con Panamá y Nicaragua en las pequeñas y medianas empresas (pymes). “La mayoría de estos bienes (los afectados en las ventas) son elaborados por pymes, agravando más su competitividad”, enfatizó la dirigente de los exportadores.