Fabio Salas. 4 octubre, 2020

La Contraloría General de la República ha identificado importantes deficiencias en los procedimientos de control por parte de las autoridades fiscales.

En el informe emitido por la División de Fiscalización de dicho órgano, con fecha del 17 de setiembre, señala con claridad que se requiere mejorar la coordinación entre las distintas áreas de ingresos, resolver las inconsistencias en el registro de los contribuyentes y hacer un uso adecuado de las herramientas tecnológicas.

Para comprender estos hallazgos señalados por la Contraloría General de la República, es necesario aclarar que las distintas direcciones que conforman el viceministerio de ingresos cuentan con un registro propio, que no necesariamente, coincide con los datos las demás direcciones. En consecuencia, el control cruzado de información se hace mucho más complejo, lo que produce fallas en la fiscalización efectiva.

Un claro ejemplo que señaló el órgano contralor en su informe, se relaciona con la inscripción de importadores, que maneja la Dirección General de Aduanas y la inscripción como contribuyentes en la Dirección General de Trabucación, pues existe un número importante de sujetos que son importadores habituales que no se encuentran inscritos como contribuyentes del impuesto sobre utilidades, ni en el impuesto sobre el valor agregado.

Este tipo de deficiencias en el manejo de la información produce fallas eventuales importantes a la hora de definir aquellos sujetos que deberían ser fiscalizados, por las presuntas irregularidades en el cumplimiento del pago de sus impuestos.

Dicha situación, en la coyuntura actual, debería ser una de las principales prioridades para las autoridades tributarias, pues si se logra mejorar los índices de morosidad en el pago de impuestos, tanto en los casos de sujetos omisos o de los morosos, tendría un impacto positivo en la recaudación, sin necesidad de efectuar ajuste alguno en la carga tributaria que actualmente soportamos los contribuyentes.

Es claro que la corrección de este tipo de gestiones, no sería suficiente para cubrir el déficit que presenta el país, pero sin duda, sería un aporte importante de previo a la valoración del incremento en impuestos que se han planteado como parte de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.

En resumen, resulta urgente mejorar los controles internos, los tiempos de respuestas de las administraciones tributarias, pues de esto depende la correcta aplicación de la norma vigente y en consecuencia, el aumento en la recaudación de aquellos sujetos que no están dentro de los parámetros de la ley.