Patricia Leitón. 19 marzo
25/2/2019. El Banco Nacional es la entidad con la cartera de créditos directos más grande del país, aproximadamente ¢4,5 billones. Vista de la sucursal central, en San José. Fotos Jeffrey Zamora
25/2/2019. El Banco Nacional es la entidad con la cartera de créditos directos más grande del país, aproximadamente ¢4,5 billones. Vista de la sucursal central, en San José. Fotos Jeffrey Zamora

La morosidad mayor a 90 días o en cobro judicial de los créditos del Banco Nacional se redujo a 2,99% en febrero del 2019, con lo cual alcanzó la situación de normalidad que es cuando el indicador de atraso se ubica por debajo del 3%, esto después de estar nueve meses por encima de ese nivel.

Así lo informó la entidad con base en las publicaciones que realiza la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

La Sugef considera que la morosidad menor al 3% es normal, por encima del 3% y hasta 10% se ubica en nivel I de riesgo de crédito, según el Modelo de Calificación con Base en los Indicadores de Alerta que utiliza la entidad supervisora.

En mayo del 2018, los créditos con atrasos de pago respecto a los préstamos en este banco alcanzaron un 4,18% y luego subieron hasta 4,60%, en noviembre del 2018; no obstante, a partir de ahí han mantenido una tendencia a la baja y en el último dato disponible se ubica por la mínima dentro del nivel de normalidad.

El Banco Nacional es la entidad con la cartera de créditos directos más grande del país, aproximadamente ¢4,5 billones.

Allan Calderón, subgerente general de Riesgo y Crédito del Banco Nacional, había explicado, el 8 de marzo pasado, por medio del departamento de prensa, que la entidad ha venido haciendo un esfuerzo muy importante desde el año anterior en procura de normalizar y dar sostenibilidad a los indicadores de calidad de la cartera de crédito, especialmente la mora de operaciones con atrasos superiores a los 90 días.

Según Calderón, la situación económica, la incertidumbre sobre la aprobación o no de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, el desempleo, entre otros, tuvieron un impacto sobre los indicadores.

Calderón citó entre las acciones que ha aplicado el Banco para bajar la morosidad: un plan integral de gestión de cobro por zona comercial, replanteamiento de la estrategia normalizaciones de operaciones, ajustes a políticas internas de riesgo, inclusión de modelos automatizados de herramientas de cobro y una política de liquidaciones de créditos.

Según había informado La Nación, en junio del 2018, la entidad había aumentado la estimaciones por deterioro de préstamos entre enero y mayo del 2018, lo cual coincidió con los problemas generados por el financiamiento para la construcción del Proyecto Hidroeléctrico Capulín San Pablo, en Turrubares, desarrollado por la empresa Hidrotárcoles.

Se consultó este 19 de marzo, a las 4:30 p. m. si hubo acciones respecto al crédito de Hidrotárcoles que contribuyeron también a bajar la morosidad, pero no ha sido posible obtener respuesta.

A pesar de que la morosidad en todo el sistema financiero aumentó durante la mayor parte del 2018, en el último trimestre experimentó un retroceso. El indicador general se mantiene en nivel normal.