Óscar Rodríguez. Hace 6 días
Alberto Dent, presidente Conassif, explicó que permitirán a las entidades mantener los parámetros de pago de un cliente que, hace un año, podía hacerle frente al crédito, pero ahora sufre por el coronavirus. Foto Jeffrey Zamora
Alberto Dent, presidente Conassif, explicó que permitirán a las entidades mantener los parámetros de pago de un cliente que, hace un año, podía hacerle frente al crédito, pero ahora sufre por el coronavirus. Foto Jeffrey Zamora

El Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) aprobó, este lunes 23 de marzo, nuevas medidas de estímulos de acceso al crédito a los deudores que sufran por los efectos negativos del coronavirus en la economía de Costa Rica.

El regulador financiero acordó, en firme, que a la persona o empresa se le mantenga su nivel de capacidad de pago en sus operaciones de préstamo, previo a los efectos del covid-19, cuando pida una readecuación, refinanciamiento o moratoria sus deudas, según se informó en un comunicado de prensa.

Cuando se establece un crédito, a los clientes se les hace un análisis del pago de la cuota de manera estresada, es decir, si hay un movimiento abrupto en tasas de interés o tipo de cambio, destacó Alberto Dent, jerarca del Conassif.

“Un deudor, que hace un año era una buena paga, ahora está en una situación en donde no necesariamente tiene la misma capacidad de pago. Entonces queremos que se entienda que es una situación temporal y se permita una readecuación”, explicó Dent.

También se permitirá a las entidades financieras omitir, en sus políticas y procedimientos de crédito, la información que usualmente pide a sus clientes para verificar si puede hacerle frente al préstamo.

Dicha disposición estará vigente hasta el 31 de marzo del 2021. Asimismo, se podrá aplicar a las operaciones con recursos del Sistema de Banca para el Desarrollo.

El Consejo también acordó suspender, por un año, la disposición que clasifica a una entidad financiera en irregularidad del tipo 2, cuando la institución presente pérdidas por seis meses o más, en los últimos 12 meses.

Cuando esto ocurre, la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) ordena la implementación de un riguroso plan de saneamiento a cualquier institución financiera.

“En 12 meses, tener seis de pérdida es rarísimo; pero como no tememos claro qué va a suceder con los efectos del coronavirus, estamos desactivando esto temporalmente, para evitar que se produzca alguna distorsión de una entidad que presente pérdidas”, explicó el Presidente del Conassif.

La Sugef tendrá hasta el 30 de septiembre de 2020, con base en elementos de riesgo, para hacer la modificación de los parámetros que determinan los niveles de normalidad o de irregularidad para los indicadores de liquidez.

Otra medida acordada, este lunes, fue permitir el establecimiento de periodos de gracia a los clientes, sin el pago de intereses ni principal, a criterio de cada entidad financiera.

Esta es la medida que el Gobierno instó a la banca pública a cumplir, la semana anterior, mediante un decreto ejecutivo. Propuesta a la cual luego se adhirió la banca privada, pero era necesario el cambio reglamentario.

Por último, el Conassif permitirá a las entidades financieras iniciar una proceso de desacumulación de las provisiones contracíclicas y clasificarlas como ingresos.

Hasta febrero anterior, todas las entidades financieras habían acumulado ¢140.000 millones desde que se creó esta estimación especial, en el 2015, como medida preventiva ante periodos de golpes económicos como el actual.