Marvin Barquero, Patricia Leitón. 20 enero, 2018

Quejas de países afectados, primero, y una suspensión temporal (medida cautelar), ahora, desmoronan un decreto de este Gobierno, emitido en enero del 2015, para elevar el impuesto de entrada (aranceles) al arroz pilado o sin cáscara.

Los importadores traerán ahora arroz a un menor costo, pero no podrán bajar el precio al consumidor porque está fijado por ley y deben respetar el decreto pues de lo contrario se exponen a sanciones. Albert Marín.
Los importadores traerán ahora arroz a un menor costo, pero no podrán bajar el precio al consumidor porque está fijado por ley y deben respetar el decreto pues de lo contrario se exponen a sanciones. Albert Marín.

Le medida se denomina salvaguardia y permite un incremento temporal (en este caso es por cuatro años) de los impuestos, para obstaculizar el ingreso de un producto, con el fin de proteger a la producción interna.

En el caso del arroz, la Asociación Nacional de Industriales del Sector Arrocero (Aninsa) acudió al Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) para solicitar este mecanismo de protección, pues adujo que un fuerte incremento de las importaciones de arroz pilado (sin granza) afectaba a la producción nacional.

El MEIC reconoció los reclamos y tras los estudios emitió un decreto, en enero del 2015, con vigencia el 19 de febrero de ese año, para aumentar los impuestos de entrada del vigente 35% a 59,88%, explicó el viceministro del MEIC, Carlos Mora, la tarde de este viernes 19 de enero.

Cada año el impuesto adicional debe bajar. Este año el arancel total (35% normal más la salvaguardia) está en 44,4%, y a partir del próximo 19 de febrero debería caer a 41,22%, declaró Mora. El calendario indica que el 19 de febrero del 2019 se acabaría la salvaguardia y el impuesto vuelve al 35%.

Pero el Tribunal de Apelaciones de lo Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, dio lectura, el jueves 18 de enero pasado, a una medida cautelar que suspende temporalmente el aumento de impuestos por salvaguardia y devuelve de inmediato el monto a 35%. De esa manera, resolvió una petición de la empresa importadora Mercasa.

Con esa decisión, se suprime, aunque temporalmente, la medida vigente desde febrero del 2015 para proteger a la producción nacional contra las importaciones.

A eso se añade que semanas después de poner en vigencia el decreto con dicha decisión, Uruguay y Argentina, los países que más enviaban arroz pilado a Costa Rica, amenazaron con llevar el tema a la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde denunciarían a Costa Rica.

Eso obligó a compensar con cuotas sin aranceles a esas naciones, para evitar un conflicto internacional. A Uruguay se le otorgaron 6.960 toneladas anuales y a Argentina, 3.786 toneladas anuales.

Precio controlado

Eduardo Rojas, presidente de Aninsa, reconoció que la medida cautelar permitirá a los importadores traer arroz externo a menor precio, en perjuicio de la producción e industria local, pero aseguró que un incremento del precio internacional a finales del año pasado, le quita alguna parte de atractivo. Recordó que entre noviembre y diciembre del 2017 la tonelada en granza (con cáscara) pasó de $290 a $370, en el mercado internacional.

Además, recordó el dirigente, el precio interno permanece fijado por ley, por lo cual no podrían vender más barato. No obstante, aseguró que las empresas y supermercados acuden al "bandeo", es decir, agregan una regalía pegada con una banda a la bolsa de arroz (pastas alimenticias, salsas, sazonadores u otros productos).

Lo anterior sucede pese a que el MEIC prohibió esa práctica mediante un decreto en abril del 2017, y ratificado por la Sala IV en agosto de ese año.

En tanto, Juan Carlos Sandoval, gerente de La Maquila Lama (uno de los importadores de arroz) consideró que la medida cautelar viene a desenmascarar un poco las arbitrariedades que ha hecho este Gobierno con medidas en contra de los acuerdos comerciales internacionales.

Agregó que aun con el aumento de precio de los últimos meses y pagando el 35% de arancel y el costo de internamiento, es más barato el grano importado que el local.

En tanto, el viceministro Mora explicó que, posiblemente la próxima semana, saldrá un decreto con una reducción del 2% en el precio del arroz al consumidor, pero advirtió de que eso no se debe a la medida cautelar sino que es la baja anunciada desde el 19 de abril del 2017.

Su aplicación se da hasta ahora porque se debían vender todos los inventarios a precio anterior.

Entrevista

Bernal Jiménez, gerente general de Mercasa: "Por competencia, los precios deberian bajar"

- ¿Cuáles fueron los argumentos?

– Lo que pasó es esto: después de que se pasó la salvaguardia, hicimos un juicio, para que se declarara que había sido tramitada ilegalmente por razones de fondo y de forma.

El argumento es que se hizo ilegalmente tanto de fondo como de forma porque no se siguió el debido proceso y se ignoraron ciertas cosas en la forma en el proceso y, además, porque el fondo es ilegal, es injusto para los consumidores, y porque no se hizo el análisis correctamente y porque además los montos se establecieron de una manera arbitraria e incorrecta.

- ¿Usted tiene el fallo?

– El fallo lo hicieron ayer, lo dieron oral y entonces se solicitó una medida cautelar, la medida cautelar estuvo dos años y medio en discusión y finalmente se ganó ayer (el jueves, para el lector). El Tribunal de Apelaciones lo que hizo fue eliminar la salvaguardia en su totalidad, entonces se vuelve a la situación anterior a la salvaguardia.

- Es decir, ¿se puede importar arroz de los países de Suramérica?

– Siempre se ha podido, la salvaguardia no eliminó la importación, pero le aumentó el costo entonces eso hacía que no hubiera competencia con los agroindustriales locales, que andaban buscando, precisamente, protegerse de la competencia para poder venderle el arroz a precios más caros, porque lo que estaba pasando antes es que cuando había competencia, el arroz, a pesar de que estaba regulado, efectivamente podía llegar al consumidor a precios más bajos porque precisamente la competencia lo que hacía era fomentar que los precios se bajaran para que el consumidor pudiera comprar más barato.

"Ahora lo que sucedió es que subieron los costos, entonces es más difícil competir, las ventajas para los consumidores se eliminaron y en efecto podían vender el producto más caro, entonces esto benefició a los agroindustriales, durante todos estos dos años y medio; a los agricultores nunca les benefició porque nunca les subieron el precio al que le compraban el producto. A pesar de que ellos pudieron sostener un precio más alto nunca les pagaron más a los agricultores y ese fue parte del argumento que se dio en el juicio, entonces lo que sucedió es que el Tribunal eliminó la medida y ahora se podría importar de cualquier lugar sin salvaguardia y lo que va a pasar es que los consumidores se van a ver beneficiados.

- ¿Cómo se van a ver beneficiados los consumidores?

– De acuerdo con el comportamiento de la competencia, los precios deberían bajarse en el mercado para el consumidor, y los consumidores podrían buscar promociones y precios mejores en los comercios en los meses sucesivos.