Marvin Barquero. 14 julio
El conteo más certero de los frutos, desde que están pequeños, permitirá a las fincas planificar las necesidades de contenedores fríos y de camiones para cada ciclo productivo, y negociar mejor con los mercados, anticipadamente. Foto: Mayela López/Archivo
El conteo más certero de los frutos, desde que están pequeños, permitirá a las fincas planificar las necesidades de contenedores fríos y de camiones para cada ciclo productivo, y negociar mejor con los mercados, anticipadamente. Foto: Mayela López/Archivo

Una investigación de especialistas de la Universidad de Costa Rica (UCR) permitirá determinar, mediante la obtención de imágenes con drones, cuántos frutos se producirán en las fincas piñeras, con lo cual se mejorarán la planificación y los ingresos.

Para lograr el conteo de los frutos cuando están muy pequeños, los investigadores descubrieron que la fruta tiene una temperatura ligeramente mayor que la de las hojas.

Entonces, las imágenes obtenidas mediante el dron se usan para realizar luego un conteo automático de los frutos aplicando algoritmos de segmentación.

Al tener una certeza de la cantidad de frutas a recoger, la finca piñera se ajusta más a la contratación previa de contenedores refrigerados y camiones. De esa manera, no habrá pérdidas por contratar más de lo necesario y tampoco que, eventualmente, se le queden en planta volúmenes de fruta si contrató menos de lo necesario.

Este fenómeno ocasiona que los productores muchas veces deban vender cantidades a mercados con menor precio y hasta que lo deban colocar en mercado local, señalaron los investigadores.

Además, las fincas pueden planificar mejor los contratos con los clientes al tener claros los volúmenes que dispondrán, según los autores del estudio.

La investigación se está desarrollando por parte de los investigadores Werner Rodríguez Montero, José Luis Vásquez Vásquez, Livieth Vanessa Gamboa Solano, José Francisco Aguilar Pereira, Carlos Henríquez Henríquez, Ronald Andrés Arias Madriz, Fabián Enrique Fallas Moya y Jorge Román Solano.

Los ensayos se realizan en la sede del Atlántico de esa casa de estudios superiores.

El presidente de la Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña (Canapep), Abel Chaves, dijo que el uso de drones, con diferentes objetivos, es ahora muy frecuente en las fincas. Explicó que muchas de ellas tienen su equipo y quien no lo tiene lo contrata, pues hay servicio en ese campo.

Según Chaves, aparte de planificar el transporte, una aplicación de ese tipo permitirá negociar mejor con los mercados, pues se sabe de antemano con mucha certeza qué tamaño de frutas se obtendrán. “Muchos mercados, por ejemplo, no aceptan piña de peso menor a dos kilos”, recordó.

Relevancia económica

La escogencia de la piña para esta investigación obedece a la relevancia económica que tiene esa actividad en el país.

Costa Rica tiene cultivadas 40.000 hectáreas efectivas (sin área de caminos, plantas empacadoras y sectores protegidos) con esta fruta al 2019, según el informe de la Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria (Sepsa).

El área sembrada efectiva se comportó a la baja el año pasado respecto a las 45.000 hectáreas de los dos años precedentes, debido a problemas de clima, de mercado y de presión ambiental, según ha dicho Canapep.

De acuerdo con los datos de Canapep, la actividad piñera da empleo directo a unas 28.000 personas y de manera indirecta a otras 105.000, entre las cuales están quienes laboran en transporte, venta de insumos, comercio y otros.

El portal estadístico de la Promotora del Comercio Exterior (Procomer), por su lado, establece que las exportaciones de esa fruta generaron $944 millones en el 2019, solo por detrás de los $1.004 millones obtenidos por el banano, entre los productos agrícolas.

Procedimiento

Cuando las plantas de la piña están pequeñas es más fácil distinguirlas individualmente. Por eso, se realiza en ese momento el sobrevuelo con el dron.

Mientras tanto, el estudiante de informática empresarial, Manfred González, desarrolla el logaritmo para contar plantas y frutos.

En este punto se terminan de aplicar el círculo de las tecnologías de información y comunicación (TICs) y la inteligencia artificial, según manifestó el coordinador de la investigación, Werner Rodríguez Montero.

“Gracias a que Costa Rica tiene una tradición de alta tecnología en agronomía y en la producción de cultivos, se ha logrado un paquete tecnológico que logra una piña aceptable y fresca. Como usted sabe, hay una tendencia a nivel mundial por mejorar la alimentación de las personas y eso está asociado a que el producto sea fresco y que ojalá tenga el menor procesamiento. Y en ese campo somos los mayores productores del mundo”.