Gustavo Arias Retana, Josué Bravo. 6 enero
Solo en 37 cantones la participación femenina supera el promedio nacional. Foto: Luis Navarro
Solo en 37 cantones la participación femenina supera el promedio nacional. Foto: Luis Navarro

Los partidos políticos les otorgaron a las mujeres solo dos de cada diez candidaturas a alcalde para las elecciones municipales del próximo 2 de febrero.

Así lo refleja un análisis elaborado por La Nación con base en las 690 postulaciones para el cargo confirmadas hasta el momento, por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para los 82 cantones del país.

El 77% de las papeletas son encabezadas por hombres y únicamente el 23% por mujeres. En números absolutos, la relación es 533 frente a 157.

Sin embargo, la relación es todavía más desigual en los doce partidos políticos con mayor cantidad de candidaturas, aquellos que presentaron papeletas para las alcaldías en más de diez cantones.

El Partido Integración Nacional (PIN), por ejemplo, solo le concedió a las mujeres el 9% de las candidaturas. De sus 32 postulaciones para dirigir gobiernos locales, solo tres son encabezadas por candidatas.

Ese es el partido con la participación femenina más baja de la campaña municipal.

Al PIN le siguen el Partido Republicano Social Cristiano (PRSC), con un 12% de postulaciones femeninas para el puesto de alcalde (cinco de 43 candidaturas); y el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), con un 15% (once de 71 candidaturas).

También, aparecen por debajo del promedio nacional los partidos Nueva Generación (PNG), con un 17%; Alianza Demócrata Cristiana (ACD), con un 19%; y Liberación Nacional (PLN), con un 20%.

Entre los partidos partidos con más de diez candidaturas a alcalde, las mayores participaciones femeninas son las siguientes: el Frente Amplio (FA), con un 42%; el Partido Acción Ciudadana (PAC), con un 32%; Restauración Nacional (PRN), con un 29%; Unidos Podemos, con un 28%; Nuestro Pueblo, con un 27%; y Nueva República (PNR), con un 26%.

Originalmente, el PAC llevaba un 48% de mujeres en las 54 papeletas que presentó, pero el porcentaje se redujo luego de que, para principios de enero, este partido solo aparecía con 44 candidaturas confirmadas por el TSE. La mayoría de las que quedaron fuera, por ahora, eran femeninas.

La poca participación de las mujeres también es latente en los partidos que solo compiten en un cantón.

De las 60 agrupaciones que tienen presencia en un único municipio, ya sea porque son partidos locales o porque participan varias agrupaciones bajo las modalidades de alianza o coalición, solo 11 candidaturas (18%) son encabezadas por mujeres.

Once cantones sin mujeres

A la hora de hacer un análisis por cantones, sobresale que en 11 municipios no hay ninguna candidatura femenina para el cargo de alcalde.

Esos son los casos de Corredores, Coto Brus, Dota, Garabito, León Cortés, Los Chiles, Poás, San Pablo, San Ramón, Tibás y Tilarán.

Además, en otros 34 cantones cuentan con una participación femenina menor a la del promedio del país. Es decir, en un total de 45 cantones, las mujeres representan menos del 23% de las candidaturas.

Solo en 37 municipios la participación femenina supera el promedio nacional.

Los municipios con más mujeres en los primeros lugares de las papeletas son Flores, Limón, Mora, San Isidro, San Rafael y Santa Bárbara.

En todos esos cantones la cantidad de candidaturas de hombres es igual a la de mujeres. Es decir la participación femenina alcanza el 50%.

Por provincias, Alajuela, Puntarenas y San José cuentan con un promedio menor a la media nacional.

Alajuela tiene los números más bajos de presencia femenina, con solo 17 de cada 100 candidaturas, mientras que, en Puntarenas, la cifra es de 19 de cada 100 y, en San José, de 21 de cada 100.

La mayor participación está en Heredia, donde 33 de cada 100 papeletas las encabezan mujeres.

Para las elecciones municipales del 2020, el TSE descartó aplicar la paridad horizontal en las papeletas y postergó la obligatoriedad de este mecanismo para el 2024.

En estos comicios, el Tribunal solo les exigió a los partidos la paridad vertical, es decir, garantizar la alternancia dentro de una misma papeleta. Por ejemplo, si la papeleta a alcalde en un cantón la encabeza un hombre, la candidata a primera vicealcaldesa debe ser mujer; y viceversa. El tercer puesto, el de segundo vicealcalde, puede ser de cualquier género, por tratarse de un número impar.

En la paridad horizontal, los partidos no solo deben alternar hombres y mujeres dentro de una misma papeleta, sino que también lo deben hacer entre los primeros lugares de las papeletas municipales o provinciales.

Entonces, si un partido presentaba candidaturas a alcalde para los 82 cantones del país, 41 debían ser encabezadas por mujeres y 41 por hombres.

Para este proceso, el TSE consideró que ya no había suficiente tiempo para exigir a los partidos ese sistema.

Este mecanismo sí fue exigido para las elecciones de diputados del 2018. Como resultado, el Congreso alcanzó la mayor participación femenina de su historia, con 26 mujeres diputadas de un plenario compuesto por 57 escaños.

Restauración: ‘No creemos en la paridad horizontal’

Miguel Ángel Quesada Niño, secretario general de Restauración Nacional, argumentó que la paridad horizontal no fue obligatoria para estos comicios pero, en todo caso, su partido no cree en esta regla y buscará la forma de que tampoco se aplique en el 2024.

“En primer lugar, tal y como está establecido en los estatutos de nuestro partido y entiendo que en el de todos, sobre la base de lo que es la democracia, son las asambleas cantonales las que deciden quiénes son sus candidatos. Yo entiendo (la paridad horizontal) a nivel nacional de diputados, nada hay que discutir porque todos van a un foro que representan a todo el país, pero en el caso que las papeletas municipales, son únicamente representantes de un cantón particular”.

“Si se diera el caso de que un cantón considera que la mejor alternativa es una mujer, resulta que como los cantones aledaños pusieron a mujeres, entonces ellos no pueden poner a esa mujer, sino a un hombre. Eso entorpece la democracia, ¿y dónde está la voluntad democrática del cantón que es la que va a elegir a sus representantes?”, argumentó Quesada.

“Perdón, es que a veces, por querer hacer una cosa, entorpecen otra. Ya es ley que hay un porcentaje mínimo de participación femenina, y está muy bien, pero creo que ya se han ido al extremo. Se está violentando la voluntad y la democracia particular de cada cantón”.

Quesada sostuvo que la idea de la paridad horizontal es una imposición. “No coincidimos con eso, no creemos en eso”, afirmó al insistir en que no se puede subyugar la autonomía de un cantón a la mecánica de los cantones ajenos.

"El cuentito de la paridad horizontal va a entorpecer todavía más porque va a limitar la capacidad voluntaria de la elección. Como vemos desde ahora que no tiene sentido, no hay necesidad, no es práctico, no es nada, lo que estamos es previendo cómo luchamos que eso no se dé.

“No es que se esté marginando la participación de la mujer en todos los ámbitos. Yo creo que si un cantón cree que toda la lista de regidores y candidatos a alcalde tiene que ser de mujeres, ¿por qué no respetarse?”, agregó el restauracionista.

En las tiendas del PUSC, el presidente partidario, Randall Quirós, sostuvo que, si bien su partido escogió más hombres que mujeres para las candidaturas a alcalde, lleva bastante participación femenina en las papeletas a regidores, síndicos y concejales.

“Obviamente el rezago de la participación femenina no ha sido solo del PUSC, de Costa Rica, ni de Latinoamérica; ha sido de un cambio de cultura y concientización de la importancia y relevancia que tiene la mujer no solo a la hora de la participación en la política, sino también en cualquier estructura social, como son los puestos gerenciales en las empresas privadas”.

“Hoy por hoy, la fracción legislativa del PUSC tiene una muy buena paridad de género con cinco hombres y cuatro mujeres. Eso lo queremos llevar a nivel de toda la estructura”, comentó el socialcristiano.

En el PLN, el secretario general, el diputado Gustavo Viales, dijo que la agrupación se acogió a lo dispuesto por el TSE.

"Las reformas se harán para el siguiente proceso como dispuso el TSE. De todas formas, es importante rescatar que el PLN es quien tiene más mujeres ejerciendo como alcaldesas", sostuvo Viales.

Por su lado, el presidente del Republicano Social Cristiano, el diputado Dragos Dolanescu, afirmó: “El mismo TSE nos abrió la oportunidad de que, para estas elecciones del 2020, no se aplicara la paridad horizontal. Nos dio la oportunidad de respetar lo que decidieran las bases. Evidentemente que siempre apoyaremos la incorporación de más mujeres en la vida política, pero siempre llevará un proceso en todos los cantones”.

Y el secretario general del PAC, Anthony Cascante, declaró que su partido hizo un esfuerzo especial por garantizar la paridad horizontal, al punto de darles a las mujeres el 48 de las postulaciones a alcalde, pero la estadística se desbalanceó cuando varias papeletas fueron rechazadas en el proceso de inscripción en el TSE.

Inamu: ‘Los mismos argumentos de hace 70 años’

Yensy Herrera, coordinadora del departamento de Ciudadanía Activa, Liderazgo y Gestión Local del Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu), afirmó que el cambio cultural, en pos de una igualdad efectiva para las mujeres en la política, no se va a alcanzar si no existen reglas claras.

“Distintos estudios demuestran que los partidos políticos tienen una serie de liderezas excelentes con una serie de condiciones, más para este proceso electoral, donde ellas conocen las necesidades e intereses locales. Lamentablemente, ¿qué va a reflejar este proceso electoral?, que entre más alto el poder del puesto, más dificultades y obstáculos vamos a tener las mujeres para alcanzar estos puestos”, afirmó.

“Costa Rica se está quedando atrás. Ya otros países han implementado reformas constitucionales. Las mismas argumentaciones que utilizaron hace 70 años para no reconocer el derecho al voto, son las que los partidos están utilizando ahora: que la democracia es para unos, que es un ámbito demasiado difícil, que las mujeres no quieren, que no pueden, que quién va cuidar el hogar”.

Herrera sostuvo que la lucha abierta desde antes de 1949, cuando se instauró el voto femenino, ha dado pasos legislativos en pos de una igualdad real de participación de las mujeres, pero el cambio demanda ajustes en varios niveles.

"No se trata de generar normativa, llámese leyes o resoluciones, sino también reglamentos internos de los partidos políticos para impulsar la igualdad efectiva. Implica el ámbito de generar las condiciones idóneas para que las mujeres y los hombres lleguen a ejecutar los puestos".

“Entre más alto es el nivel de poder, más difícil es para las mujeres”, lamentó la funcionaria del Inamu.