Irene Rodríguez. 29 julio
Ralph García, director de la Escuela de Física, y Eduardo Calderón, de la Escuela de Ingeniería Mecánica, probaron primero el ventilador en simuladores. Foto: UCR
Ralph García, director de la Escuela de Física, y Eduardo Calderón, de la Escuela de Ingeniería Mecánica, probaron primero el ventilador en simuladores. Foto: UCR

La Universidad de Costa Rica (UCR) está cada vez más cerca de fabricar su Respira-UCR: un ventilador que pueda ayudar a pacientes con neumonía o problemas respiratorios graves por covid-19.

Dicha casa de estudios superiores anunció, este miércoles, que en los próximos días comenzarán una segunda fase de pruebas en animales, la cual se realizará con siete cerdos.

Si esta etapa resulta exitosa, los ensayos con seres humanos se harán en setiembre y el primer lote con 50 ventiladores se fabricaría en octubre. Esto permitiría desahogar las necesidades de los hospitales públicos.

Este dispositivo, aún en fase de investigación, posee todos los sensores de un ventilador mecánico comercial de una sala de cuidados intensivos intrahospitalaria, pero ofrece la ventaja de su bajo costo.

Un ventilador comercial cuesta entre $30.000 y $50.000 (entre ¢17,4 millones y ¢29 millones), mientras que el precio del equipo diseñado en la UCR ronda los $4.500 (unos ¢2,6 millones).

“La idea es que se use en pacientes en estado grave y en estado crítico. Tenemos la asesoría de médicos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y de profesionales en salud de la UCR”, comentó Ralph García, director de la Escuela de Física de la UCR y uno de los investigadores del proyecto.

Cuatro meses de procesos

El proyecto Respira-UCR ha pasado por varias fases de investigación. El trabajo comenzó en marzo y reúne profesores, estudiantes e investigadores de las escuelas de Física, Ingeniería Mecánica, Enfermería, Biología, Artes Plásticas, Ingeniería Eléctrica, el Instituto de Investigaciones en Salud (Inisa) y el Centro de Investigación en Ciencias Atómicas, Nucleares y Moleculares (Cicanum).

Dicho respirador cuenta con el apoyo de la CCSS, el Ministerio de Salud, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) y de varias empresas privadas.

Los diferentes prototipos fueron sometidos a pruebas en simuladores con características similares a las humanas y después en dos cerdos. Para los próximos días se tiene programada la segunda prueba con animales.

Los protocolos para estos ensayos fueron aprobados por el Comité Institucional para el Cuidado y Uso de los Animales (CICUA) de la UCR.

Las pruebas se realizarán en el Laboratorio de Docencia en Cirugía y Cáncer (DCLab) de esa universidad, en presencia de médicos de la CCSS y de un grupo de veterinarios.

Los dispositivos médicos son probados en cerdos porque estos tienen similitudes con el ser humano, especialmente en su corazón, que es anatómicamente muy parecido.

Además, su capacidad pulmonar es muy similar, por lo que se convierten en aliados para probar un dispositivo como este.

Si estas pruebas resultan exitosas se procedería con los ensayos en seres humanos. La esperanza es realizarlos en setiembre próximo.

Las personas en las que se prueben los equipos dependerán de un protocolo experimental y de lo que decida la CCSS. Para ello también se requiere la aprobación del Comité Ético Científico (CEC), tanto de la UCR, como de la CCSS.

La producción
Una de las primeras fases consistió en probar el ventilador en simuladores con características humanas. Foto: UCR
Una de las primeras fases consistió en probar el ventilador en simuladores con características humanas. Foto: UCR

García señaló que el Cicanum está en capacidad de producir los ventiladores, pero en un número limitado. Para una producción masiva habría que suscribir un convenio con alguna empresa de equipos médicos.

Las empresas privadas, recalca García, han sido muy importantes en todas las etapas del desarrollo de esta investigación.

Por ejemplo, la compañía Elvatron donó muchos de los materiales, la farmacéutica Roche contribuyó con $40.000, mientras que Fedefarma y Purdy Motor aportaron recursos y personal técnico.

Además, la empresa CRx Life Sciences ofreció inscribir el dispositivo en California.

Antes de tener el primer lote, este producto debe inscribirse en el Ministerio de Salud. Esto es así porque todo dispositivo médico que se desee fabricar en el país, se debe pasar por este trámite.

De hecho, nunca se había inscrito la fabricación de un aparato similar al Respira-UCR en Cosa Rica y el procedimiento es bastante riguroso.

Según un comunicado de prensa, otros países, como Nicaragua y Honduras, ya han solicitado a la UCR que en cuanto empiece a producir los ventiladores, les suministre algunos.

Además, un grupo de médicos costarricenses quiere comprar un lote para enviar a Nicaragua.