Irene Rodríguez. 12 octubre
El Hospital México diseñó un protocolo para que personas con covid-19 no pierdan sus tratamientos de radioterapia. Imagen con fines ilustrativos. Fotografía: Rafael Pacheco
El Hospital México diseñó un protocolo para que personas con covid-19 no pierdan sus tratamientos de radioterapia. Imagen con fines ilustrativos. Fotografía: Rafael Pacheco

Los pacientes a los que se les diagnostica covid-19 durante el transcurso de su tratamiento con radioterapia pueden concluir las sesiones prescritas en el acelerador lineal del Hospital México.

El centro médico diseñó un protocolo para continuar con la atención en ese servicio y se minimice el riesgo de infección para los funcionarios que los reciban.

Toda esa preparación se puso a prueba con tres personas, dos de las cuales ya terminaron su terapia. Esta semana se aplicará a otro paciente del Hospital Nacional de Niños.

“Al detectarse los primeros casos de pacientes positivos por SARS-CoV-2 (virus causante de la covid-19) que ya habían iniciado sus terapias de radiación y llevaban más de la mitad o cerca de la mitad de las sesiones indicadas, el servicio implementó una serie de medidas orientadas a que los pacientes pudieran continuar y terminar sus tratamientos”, señaló Vanessa Umaña, jefa de Radioterapia del Hospital México.

La especialista explicó que la continuidad de las aplicaciones en Radioterapia es un requisito fundamental para garantizar su efectividad en la resolución o mejoramiento del pronóstico de una enfermedad oncológica. Suspender las sesiones habría significado no ver los resultados esperados.

El protocolo

La primera decisión fue destinar un acelerador lineal específico para estas personas. Para escogerlo, se consideraron aspectos como la facilidad de acceso y la versatilidad, es decir, que se pudiera brindar tratamiento para cualquier tipo de tumor. Por ello, se escogió uno de los aceleradores ubicado en el edificio de radio y quimioterapia.

La segunda decisión que debía tomarse estaba relacionada con el horario. Era necesario que estuvieran la menor cantidad de personas, por lo que se determinó que se recibiría de 1 a. m. a 3 a. m., espacio en el que el edificio está prácticamente vacío.

El día antes, un familiar del paciente recoge un equipo de protección que debe ser colocado en todas las sesiones del tratamiento. Una vez que el paciente llega, se informa a los técnicos y se traslada al usuario.

Como parte del protocolo, debe darse una selección de los pacientes, pues no cualquiera puede terminar su tratamiento al estar positivo con covid-19, pues es necesario que prácticamente no tenga síntomas y presente una condición estable de su enfermedad; así como un buen pronóstico del cáncer.

Asimismo, deben ser pacientes que tengan los medios necesarios para poder trasladarse con un acompañante, en horas de la madrugada al hospital, o que pueda hospitalizarse.

El centro médico también tomó como previsión una baja en la ocupación de los aceleradores lineales, de manera que permita a los técnicos desinfectar las mesas de tratamiento, los inmovilizadores y los equipos en general, así como el respectivo cambio de guantes.