Juan Fernando Lara, Irene Rodríguez. 25 febrero
Esta imagen muestra un momento de la cirugía de separación de los siameses Samuel y Ezequiel. Imagen cortesía de la CCSS.
Esta imagen muestra un momento de la cirugía de separación de los siameses Samuel y Ezequiel. Imagen cortesía de la CCSS.

El exsiamés Ezequiel Núñez Badilla muestra una "discreta mejoría", según informó Olga Arguedas, directora del Hospital Nacional de Niños, donde los menores permanecen internados.

En un audio difundido este domingo por la Dirección de Comunicación Organización de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Arguedas informó de que incluso se le ha retirado de "manera gradual y progresiva" el soporte de cuidado intensivo.

Mientras tanto, su hermano Samuel logró detener el sangrado por el cual debió ser intervenido quirúrjicamente durante la noche del sábado. Su condición es grave, pero se ha mantenido estable durante todo el domingo.

"Continuamos en una lucha bastante intensa (...). Mañana valoraremos en conjunto con los neurocirujanos y los cirujanos reconstructivos si es oportuno o no llevarlos a sala de operaciones para continuar con el proceso ya de cirugía plástica", expresó Arguedas.

"Por ahora, seguimos luchando por los dos, porque esta fue una cirugía que fue diseñada estratégicamente para salvar a ambos niños y no podemos fallarles en esa lucha", añadió.

Ambos bebés están vigilados por personal de enfermería de cuidados intensivos y los médicos especialistas.

Los padres de ambos, Evelyn Badilla y Stalin Núñez, también permanecen cerca de ellos y son autorizados a ingresar a verlos por períodos cortos.

Este sábado, en conferencia de prensa, voceros del Hospital confirmaron que episodios ‘traumáticos’ de sangrado casi matan a Samuel y Ezequiel durante la histórica operación de más de 20 horas de la cual salieron airosos gracias a la pericia y resistencia física y mental de cirujanos y anestesiólogos costarricenses que los separaron.

Durante el procedimiento, el equipo médico debió revivir en dos ocasiones a Samuel y, además, solucionar un problema de líquido que empezó a meterse en los pulmones de Ezequiel.

"Hubo momentos puntuales en los que Samuel murió, y por el excelente trabajo de los anestesiólogos y otros especialistas, el equipo pudo mantener con vida a ambos. Varios minutos, estuvieron graves, graves", expresó ayer Juan Luis Segura, jefe de Neurocirugía del Hospital.

En los quirófanos asignados a la operación de más de 20 horas por la cual fueron separados, permanecieron cerca de 20 personas. No obstante, según reconocen las autoridades del hospital, todos los servicios hospitalarios participaron de una u otra forma en esta intervención tanto en forma directa como indirecta.