Salud

Primeros 16 pacientes que recibieron suero equino contra covid-19 ya regresaron a casa, 6 fallecieron

Resultados intermedios confirman que tratamiento es seguro, debe analizarse y confirmarse eficacia de diferentes dosis en una futura fase de estudios

Los primeros 16 pacientes que recibieron suero equino como tratamiento experimental para los efectos de la covid-19 ya regresaron a su casa y están en vigilancia, como parte del protocolo de ensayo clínico. Otras seis personas fallecieron.

“Muchas eran personas muy complicadas, con una edad promedio de 70 años, y otras patologías, como hipertensión mal controlada u otras, y que, producto de la enfermedad y su progresión tuvieron mayores complicaciones que los llevaron a la muerte”, expresó Willem Buján, uno de los investigadores a cargo del proyecto.

Buján añadió con preocupación que uno de los problemas que enfrentaron es que (los pacientes) "están llegando muy tarde, y eso hace que estén muy complicados”.

Alfredo Sanabria, coordinador de la investigación, indica que, de esas seis personas, cuatro ingresaron con patología severa y en muy poco tiempo evolucionaron a crítica. Los otros dos tenían varios factores de riesgo para complicaciones.

Finalmente, cinco personas continúan su recuperación en el hospital.

Para los científicos, el ensayo ha sido exitoso, hasta el momento, y están listos para diseñar protocolos con miras a una siguiente fase en donde se determinen las mejores dosis y se pruebe en más personas.

Esta investigación comenzó el pasado 7 de setiembre en dos hombres y dos mujeres, de 43, 60, 66 y 77 años. Posteriormente, se extendió a otras 23 personas en los hospitales México (5 pacientes), Calderón Guardia (6), San Juan de Dios (10 pacientes) y el Centro de Atención Especializada para Pacientes de Covid-19 (Ceaco) (6 pacientes).

Los investigadores prueban dos versiones distintas del suero desarrollado por los especialistas del ICP-UCR con plasma de caballos. En esta fase, participan 27 persona en el tratamiento experimental: 13 reciben un tipo de suero y los restantes 14, el otro tipo.

“Los resultados de laboratorio no indicaron diferencias en la eficacia entre una formulación del suero y otra, por eso se prueban las dos en personas”, afirmó Alfredo Alape, investigador del Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (ICP-UCR), institución que diseñó el suero.

El suero se aplica de forma intravenosa a pacientes que ingresan a salón. Son pacientes no críticos. Se pretende que no lleven más de diez días de internamiento para así frenar al virus y neutralizar su acción. Las personas con más tiempo de hospitalizadas o en estado crítico posiblemente no vean tanta mejoría.

La intención no solo es determinar cuán seguro y eficaz es el suero, sino también cuál de las dos versiones da mejores resultados.

Este es un ensayo doble ciego. Esto quiere decir que ni participante ni el médico saben el tipo de suero que reciben.

¿Quiénes recibieron el suero experimental?

Las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y del ICP-UCR, indicaron que se reclutó a 17 hombres y 10 mujeres entre los 31 y los 77 años, con una edad promedio de 59,6 años.

De los participantes, 17 tenían una evolución moderada de covid-19 y 10 una presentación severa.

A ellos se les administró una dosis de 10 mililitros de uno de los dos sueros.

Este suero se aplicó entre el 6 y el 18 de setiembre. A cada participante se le da un seguimiento por 24 días para analizar su evolución.

De los 16 pacientes que ya regresaron a casa, se sabe que ocho recibieron un tipo de suero y los otros ocho, el otro. Estuvieron hospitalizados en promedio 10,1 días y tienen una edad promedio de 55,5 años.

El 75% de quienes ya están en el hogar presentaban una condición moderada y estuvieron en promedio tres días menos en el hospital que quienes estaban más graves.

Los investigadores señalan que, en términos generales, hay más esperanza en quienes son más jóvenes o tienen una presentación menos severa de la enfermedad. Sin embargo, estos son aún estimaciones preliminares, dado que el análisis y seguimiento de los participantes aún está en curso.

Los dos tipos de suero a prueba

Las formulaciones son diferentes combinaciones de anticuerpos para cuatro proteínas del virus.

La primera opción trabaja con la proteína S1 o spike protein, ubicada en la corona del virus. Se une al receptor celular y permite el ingreso del virus a la célula humana. Sin embargo, este suero comprobó que neutraliza la proteína, con lo cual no podría ingresar a nuevas células.

La otra opción del suero combina la proteína S1 con porciones de las proteínas llamadas E (envoltorio) y M (membrana), como un complemento de acción.

La otra proteína clave se denomina nucleocápside N. Es un antígeno interno del virus. Los antígenos son sustancias con el poder de generar anticuerpos. La nucleocápside N está asociada al material genético del SARS-CoV-2, y ha demostrado generar la mayor cantidad de anticuerpos. Esta última está incorporada en las dos formulaciones.

¿Cómo se llegó a estos sueros? Se trabajó con porciones de estas proteínas obtenidas del mismo virus, pero ya inactivas, es decir, no causaban daño, pero eran capaces de generar anticuerpos.

A los caballos se les inoculó la proteína para que generaran esos anticuerpos, luego se les extrajo el plasma que ahora es la base del suero aplicado a los hospitalizados con covid-19.

“Estamos desarrollando nuevas estrategias para inmunizar caballos y aumentar su respuesta inmune, producir con mayor eficiencia y suplir al país con la cantidad necesaria de suero”, señaló Alape.

Resultados: seguridad y eficacia

De acuerdo con Sanabria y Buján, se vieron resultados muy satisfactorios en la seguridad del producto. La seguridad es determinada cuando los efectos secundarios producidos por la terapia experimental son menores que el beneficio.

Se determinó que el 88% de los efectos adversos estaban relacionados con la evolución de la enfermedad y no con el producto aplicado.

Dentro de lo observado, los participantes dijeron sentir somnolencia (muy posiblemente causada porque se les administra un antialérgico antes de colocar el suero), alergia y sarpullido, malestar faríngeo y debilidad.

“Vemos un seguridad perfil muy, muy bueno. Hubiéramos esperado un poquito más de reacciones y no es así”, señaló Sanabria.

Aún es temprano para saber los resultados de eficacia, pues debe analizarse la producción de anticuerpos y la acción del sistema inmunitario, pero los médicos ya logran ver algunas.

“Lo más notorio es que pacientes que están con oxígeno suplementario, uno ve que durante el curso de los días van disminuyendo esa terapia con oxígeno. También en algunos egresos, hubo un paciente que regresó a la casa al tercer día, algo muy, muy rápido en pacientes con covid-19”, señaló Buján.

Sanabria complementa: “supimos de una persona que llegó severa y comenzó a comportarse como moderada. Al segundo día ya estaba sentado en la cama (del hospital) tomando café”.

Para los científicos, este es un paso muy grande, pues se trata del primer tratamiento que se prueba en nuestro país y que es hecho en Costa Rica desde cero.

Investigación sin fase I

Este estudio comenzó en la fase II de investigación, donde se buscó comprobar la eficacia de ambas versiones del suero y compararlas para ver cuál es más eficaz.

Esto quiere decir que se “saltó” la fase I y comenzó en una fas II temprana o II A.

¿Qué significa esto?

Una vez que un posible tratamiento médico demuestra eficacia en un laboratorio, se realizan tres fases de ensayo clínico con seres humanos para aprobar su uso.

Luego de aprobado el producto, se lleva a cabo una cuarta fase para ver cómo se comporta su eficacia a largo plazo o si se aparecen posibles efectos adversos raros.

La fase I busca demostrar que el producto es seguro, es decir que sus efectos adversos son menores a los beneficios potenciales.

Usualmente, se realiza con un grupo pequeño de personas, por lo general, jóvenes sin factores de riesgo.

Román Macaya, presidente ejecutivo de la Caja, indicó al presentar el ensayo clínico, que en este caso no se consideró necesario probar la seguridad del plasma equino dada la larga experiencia del Clodomiro Picado con sueros antiofídicos y la gran cantidad de personas que los han utilizado durante décadas.

"El estudio fase I no se realiza porque estos se hacen con voluntarios sanos. Y, en voluntarios sanos, ya sabemos cuáles son las consecuencias de administrar anticuerpos en un cuerpo humano; se hace todos los días con los sueros antiofídicos.

“Son productos (el plasma equino) elaborados con el mismo protocolo, pero dirigidos a un objetivo distinto que es el virus (que produce la covid-19)”, explicó en ese entonces el jerarca.

FUENTE: clinicaltrials.gov, OMS, OPS, MedlinePlus    || DISEÑO / LA NACIÓN.

¿Qué sigue?

Aún es temprano para saber cuándo se tendría un producto definitivo, pues queda mucho más por investigar.

Para los científicos, el siguiente paso es diseñar un estudio en fase II B, en el que, luego de someter el protocolo a comités éticos científicos para su aval.

De acuerdo con Sanabria y Buján se espera tener a unas 50 personas en un inicio para posteriormente, de ser posible, aumentar a otras 50.

La posibilidad sería la de probar diferentes dosis para ver cuál es más eficaz. También debe definirse si habrá un grupo de pacientes con placebo, algo que determinarían los comités ético científicos.

“La base de esto es la terapia con plasma, y estudios internacionales dicen que es más eficaz cuando más pronto es administrada, por ello buscamos también comenzar a aplicar el suero equino más pronto en la evolución de la enfermedad", destacó Buján.

Aún no hay fecha para comenzar esta fase de estudio, pues primero deben terminar de analizarse los estudios de la fase II A.

Trabajo en equipo

Este ensayo clínico cuenta con un investigador principal, funcionario del hospital San Juan de Dios: Alfredo Sanabria Castro.

Cada uno de los centros médicos tiene uno o más investigadores secundarios a cargo. En el Ceaco es Alonso Acuña Feoli; en el San Juan de Dios, Mario Sibaja Campos, Juan Ignacio Silesky y Ann Echeverri Mccadless; en el México, Henry Chihong Chang Cheng; y en el Calderón Guardia, José Pablo Madrigal Rojas.

Además, diez médicos generales (los coordinadores clínicos distribuidos en cada centro médico), participan bajo la coordinación administrativa y logística del Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Seguridad Social y Salud (Cendeisss).

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.