Por: Irene Rodríguez.   6 marzo
Según la OMS un adulto debería consumir menos de 5 gramos diarios de sal al día. En Costa Rica, un estudio indicó en 2015 que el promedio solo en sal de mesa era de 4,6 gramos.
Según la OMS un adulto debería consumir menos de 5 gramos diarios de sal al día. En Costa Rica, un estudio indicó en 2015 que el promedio solo en sal de mesa era de 4,6 gramos.

Especialistas de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) hicieron un nuevo llamado para que los costarricenses bajen el consumo de sal.

La alta ingesta de este mineral está asociado con hipertensión arterial, una enfermedad crónica que, a su vez, es factor de riesgo para males del corazón.

Maricruz Ramírez Di Leoni, especialista de la Coordinación Nacional de Nutrición de la CCSS y Jaritza Vega Rodríguez, del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), aseguraron que el promedio de consumo de sal en el país es más elevado que lo recomendado que es de cinco gramos por persona al día.

Según estudios del Inciensa, solo en sal de mesa los ticos consumen 4,6 gramos. A esto se le debe añadir la sal utilizada al cocinar, el sodio propio de alimentos procesados (como los embutidos o enlatados) y el de condimentos que también contienen sodio.

La hipertensión se caracteriza por el aumento sostenido de la presión en las arterias. Este mal se presenta cuando la presión sanguínea supera los 140/90 mm/Hg (milímetros de mercurio).

De acuerdo con la última encuesta de Vigilancia de los Factores de Riesgo Cardiovascular elaborada por la CCSS, la prevalencia de la hipertensión arterial diagnosticada entre costarricenses fue de 31,2% y esto se le debe sumar la no diagnosticada que ronda el 5%.

En este momento, la CCSS mantiene en tratamiento antihipertensivo a cerca de un millón de personas.

¿Por qué la sal sube el riesgo de hipertensión?

En una entrevista anterior, Adriana Blanco, coordinadora del programa de reducción del consumo de sal del Inciensa, manifestó que el abusar de este mineral (y de alimentos que lo contienen) hace que el cuerpo ingiera exceso de sodio.

Esto luego se traduce en retención de agua en el cuerpo y, además, genera presión en las paredes de los vasos sanguíneos y en los riñones.

Otros especialistas también señalan como consecuencias de la ingesta elevada de sodio una mayor acidez en el estómago, sobrecarga en el cuerpo y envejecimiento de los vasos sanguíneos.

¿Cómo surge la hipertensión?

Cuando una arteria es normal, tiene flexibilidad que le permite a la sangre fluir sin contratiempos.

Conforme una persona acumula años de malos hábitos, en las arterias se forman placas que se adhieren a las paredes internas. Estas placas están compuestas de colesterol, grasa, calcio y una sustancia llamada fibrina.

Estas placas vuelven a la arteria más rígida y menos flexible, lo que dificulta el paso de la sangre hacia el resto del cuerpo.

Los malos hábitos que llevan a las arterias a sufrir son varios: el sedentarismo, el consumo excesivo de grasas, sal, frituras y carbohidratos, la poca ingesta de frutas, el mal dormir o el fumado.

Si alguien mantiene uno o varios de estos hábitos durante varios años, las arterias llevarán la peor parte.

Lo más preocupante de esta afección es que si no se controla, pueden surgir otros daños como derrames cerebrales, infartos, problemas en los riñones y en la vista.

Por esta razón, a partir de la próxima semana Costa Rica se adherirá a la Semana Mundial de Sensibilización de la Sal, que desarrollará del 12 al 18 de marzo, liderada por la organización World Action on Salt and Health (Acción Mundial en Sal y Salud, WASH) de Reino Unido.

Durante esos días se darán consejos prácticos para bajar la ingesta de sodio.

¿Qué puede hacer usted?
  • Elimine el salero de la mesa.
  • Prefiera los vegetales frescos. Si va a comprar enlatados, escúrralos para eliminar el sodio que tienen como preservante.
  • Reduzca el uso de sal al preparar alimentos.
  • Elimine el uso de consomés o de condimentos industrializados y en su lugar use hiervas naturales: tomillo, apio, culantro, orégano, albahaca, y eneldo entre otras.
  • Revise las etiquetas de los productos para verificar que el contenido de sodio sea bajo.