Lucía Astorga. 1 noviembre
Proyecto de ley contenía medidas más ambiciosas, pero fue debilitado durante su paso en la Comisión de Ambiente. La versión anterior prohibía la venta de bolsas plásticas, pajillas y objetos oxobiodegradables; además, le restringía al Estado la adquisición de estos productos, inclusive aquellos que pudieran reutilizarse. Foto: Cortesía de ICC Asesores
Proyecto de ley contenía medidas más ambiciosas, pero fue debilitado durante su paso en la Comisión de Ambiente. La versión anterior prohibía la venta de bolsas plásticas, pajillas y objetos oxobiodegradables; además, le restringía al Estado la adquisición de estos productos, inclusive aquellos que pudieran reutilizarse. Foto: Cortesía de ICC Asesores

“Insuficiente”, así calificó el presidente Carlos Alvarado el proyecto de ley que este jueves se aprobó en segundo debate, para combatir la contaminación por plástico, al prohibir la comercialización y entrega gratuita de pajillas de este material, entre otras medidas.

“La aprobación de la Ley para Combatir la Contaminación por Plástico es un avance que prohibirá pajillas y algunos plásticos. Sin embargo, no es suficiente. Costa Rica debe aspirar a más y eliminar los plásticos de un solo uso. El planeta y las nuevas generaciones lo exigen”, expresó el mandatario en su cuenta de Twitter.

El proyecto fue aprobado de manera unánime con los 39 votos de los legisladores presentes durante la sesión.

En la misma línea del mandatario, se manifestó Katherine Arroyo, gerente de incidencia política de Fundación MarViva.

"Se trata de un paso en la dirección correcta, pero un paso tímido que se queda muy corto ante los retos globales en materia de contaminación por plásticos, y los avances que otros países han demostrado al legislar sobre este tema. Es importante fomentar la educación sobre la gestión de los residuos plásticos, como lo hace este proyecto; sin embargo, este es un rubro que ya ha sido abordado por nuestro marco legal vigente y debería estar desarrollándose en nuestros centros de estudio.

“(...) Definitivamente, hubiéramos esperado que este procedimiento legislativo hubiera sido aprovechado en impulsar una normativa innovadora, enfocada en atender el problema de manera efectiva, por medio de una visión holística e integral orientada a reducir la generación de los plásticos de un solo uso”, añadió.

Por su parte, Henry Picado de la Federación Ecologista Nacional (Fecon), dijo que el proyecto tramitado bajo el expediente 20.985, no fue necesariamente impulsado “con perspectivas ambientales, sino, más bien para proteger a la industria del plástico de la sensibilidad y la conciencia que tienen ya los costarricenses con respecto al descontrol que hay con el tema del plástico”.

Un primer paso

Estos señalamientos son considerados como erróneos por el impulsor de la propuesta, el diputado Erwen Masís, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

"Es un error, uno no puede pretender caminar hacia la máxima de hoy hacia mañana (...) yo hice un esfuerzo por poder avanzar en esta línea pero esto no se termina aquí, es un paso en la dirección correcta y tendrán que venir más pasos. Al menos, yo tengo dos o tres proyectos más relacionados con este y estamos desarrollando otros más. Lo perfecto es el enemigo de lo posible, en un tema legislativo.

“Los proyectos no solo pueden verse de la forma ambiental, deben verse de manera holística, tiene que tomar todos los escenarios y ver cómo, con un proyecto que baje la contaminación, no afecte la parte productiva, por eso es que pensamos en la parte de reconversión, para que las empresas sigan trabajando, no despidan gente, pero utilicen otros productos alternativos que no contaminen el medio ambiente”, añadió.

Versión ‘light’

Durante su trámite en la Comisión de Ambiente, el plan llegó a tener medidas más fuertes contra el uso de plásticos, pero fue finalmente debilitado por sus mismos integrantes.

En su versión actual, el proyecto permite que por tres años, los empaques de jugos sigan teniendo pajillas, y a los productores, importadores o distribuidores de botellas se les obliga a cumplir varios lineamientos para su producción.

Por ejemplo, pueden fabricar sus botellas con un porcentaje de resina reciclada, o bien generar programas de reciclaje de sus productos, hacer plásticos que generen menos residuos o, incluso, aliarse con las municipalidades para mejorar la recolección integral de los residuos.

Además, se establece que los comercios deben incentivar a sus clientes para que utilicen sus propias bolsas, canastas o cajas reutilizables para las compras.

Mientras tanto, a las instituciones del Estado se les prohíbe que compren plásticos de un solo uso, aunque sí tendrían permiso de comprar productos plásticos reutilizables, reciclables o reciclados.

A partir de la publicación de la norma en el diario oficial La Gaceta, el Ministerio de Salud tendrá un plazo de seis meses para hacer la reglamentación correspondiente. También a partir de esa fecha, se otorgará un periodo de gracia de tres años para que se sigan comercializando las pajillas que vienen adjuntas a empaques, como los jugos.

‘Evolucionar o desaparecer’

Para Jaime Cerdas, presidente de la Cámara Costarricense de la Industria del Plástico (Aciplast), la nueva legislación en cuanto al tema de pajillas, afectaría, más que nada, a los importadores.

“A nivel de producción, ya los ticos habíamos tomado la iniciativa de dejarlas de producir. Lo que quedaba eran dos empresas pequeñas, que son los que se verían más afectados y que nunca han estado agremiados”, explicó.

Sobre las alternativas para las bolsas plásticas, el representante gremial estima que las alternativas de bioplástica, tendrían incremento en el precio que ronda un 30% o 40% más; las compostables pueden ser hasta cuatro veces la resina regular.

En cuanto a las bolsas hechas a partir de material reciclado, debido a que se están pidiendo resinas certificadas, aún se tendría que esperar para determinar lo que esto implicaría, sin embargo, considera que la industria probablemente no está lista para los volúmenes que se pudieran a requerir.

“El sector, en sí, va a evolucionar o desaparecer; algunos si no pueden hacer el cambio”, sentenció.

Cerdas ve una oportunidad de crecimiento en la industria de reciclado plástico, “el material que no se está yendo a disposición de reciclaje va a tener que hacerlo porque la industria lo va a demandar”, dijo.

Cerdas considera que van a “tener que correr” para cumplir con los nuevos requerimientos, pero considera que hay una oportunidad real de reconversión de la industria. “Sabemos que va a ser un proceso duro y que vamos a tener que hacerlo en muy corto tiempo”, señaló.