Lucía Astorga. 20 enero
Los meses de marzo y abril son los más críticos para la ocurrencia de incendios forestales. Estos meses cuentan con la condiciones idóneas para que estos eventos aumenten en número y magnitud. Foto: SINAC
Los meses de marzo y abril son los más críticos para la ocurrencia de incendios forestales. Estos meses cuentan con la condiciones idóneas para que estos eventos aumenten en número y magnitud. Foto: SINAC

Durante el 2019, el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) tuvo que sofocar un total de 186 incendios forestales, lo que representa la mayor cantidad de estos eventos atendidos desde el año 2000.

La temporada de incendios forestales del año anterior dejó un saldo de 2.520 hectáreas afectadas, dentro de las Áreas Silvestres Protegidas (ASP); 995 hectáreas más que en el 2018 (1.525 hectáreas), según datos divulgados por el Sinac.

De los 186 siniestros controlados por funcionarios, voluntarios y brigadas contratadas, 100 ocurrieron en propiedades privadas y los restantes 86 en terrenos considerados patrimonio natural del Estado, territorios indígenas y zona marítima terrestre.

Responsabilidad humana
El 98% de los incendios forestales durante el 2019, fueron causados por acciones humanas y el restante 2% por circunstancias accidentales. Foto: SINAC
El 98% de los incendios forestales durante el 2019, fueron causados por acciones humanas y el restante 2% por circunstancias accidentales. Foto: SINAC

Otro elemento que genera preocupación entre las autoridades, es que el 98% de los incendios que se presentaron durante el 2019, fueron provocados por acciones humanas, mientras que el restante 2% corresponde a circunstancias accidentales (tendido eléctrico).

Las quemas agropecuarias y de pastos, fueron la principal causa, con un 41% del total de los incendios atendidos el año anterior. Le sigue el cambio de uso del suelo (corta de vegetación para dar paso a áreas de pastos o agricultura) con el 27%; los actos de vandalismo, venganza y actividades de caza, fueron responsables de un 26%, mientras que el restante 6%, se debió a diversos motivos.

El Sinac también advirtió que, a futuro, el país tendrá temporadas más críticas debido a los efectos del cambio climático y la forma en que este fenómeno modifica la estructura y condiciones en que la vegetación se seca, aumentando su potencial de arder.

Asimismo, Costa Rica cuenta con áreas que por muchos años no se han visto afectadas por incendios forestales, por lo que en esos lugares se ha acumulado mucha biomasa (material orgánico), que se puede convertir en el combustible necesario para alimentar las llamas.

Luis Diego Román Madriz, coordinador del Programa Nacional de Manejo del Fuego del Sinac, indicó que ya han atendido “incendios donde antes no se presentaban, como la Cordillera de Talamanca en el sector Caribe y desde el año 98, incendios en humedales, como Caño Negro”.

Adjunto el código para la pieza incendios forestales

Incendios forestales

Resumen de la afectación registrada durante la temporada 2019.

FUENTE: SISTEMA NACIONAL DE ÁREAS DE CONSERVACIÓN (SINAC).    || w. s. / LA NACIÓN.

Marzo y abril son los meses críticos para la ocurrencia de incendios forestales en Costa Rica.

“(Durante ese periodo) se tienen las condiciones idóneas para un incremento en el número y magnitud de los posibles incendios forestales debido al alto estado de desecación de la vegetación y las condiciones habituales de la época seca (fuertes vientos, alta temperatura y baja humedad relativa)”, indicó Román.

Costa Rica cuenta con cuatro niveles para evaluar la atención a los incendios: el primer nivel corresponde a los eventos que requieren solo de recursos locales, el segundo nivel es cuando se necesita involucrar a toda el área de conservación, en el tercer nivel se suman las zonas colindantes y finalmente, el cuarto nivel implica una intervención nacional.

El 95% de los incidentes del año anterior (178 incendios) se controlaron en un nivel 1 y el restante 5% (8 incendios) se atendieron en un nivel 2.

Desde el 15 de enero del presente año, el Sinac y el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), empezaron a implementar el Sistema de Alerta Permanente para atender la temporada de incendios forestales, que ya inició.

Vigilancia en marcha
Para atender la temporada de incendios forestales 2020, el Sinac contará con más de 950 personas capacitadas, entre voluntarios, funcionarios y gente contratada para estas labores. Foto: SINAC
Para atender la temporada de incendios forestales 2020, el Sinac contará con más de 950 personas capacitadas, entre voluntarios, funcionarios y gente contratada para estas labores. Foto: SINAC

Según Róman, en los primeros 15 días de enero se contabilizaban seis incendios forestales atendidos por el Sinac: tres en el cantón de Buenos Aires de Puntarenas, dos en Santa Cruz, Guanacaste y uno en Pérez Zeledón de San José.

La activación del sistema, “significa que a nivel operativo, por parte del Sinac, el personal, las Áreas de Conservación, oficinas regionales, subregionales y áreas silvestres protegidas, tienen que estar activas para todas las labores de prevención y control de incendios forestales”, explicó el funcionario.

Estas labores se van a fortalecer mediante el uso de imágenes satelitales, la activación de las torres de vigilancia permanentes y puestos temporales, así como los patrullajes terrestres y aéreos. A cargo de estas labores estará un nutrido grupo de personas, compuesto por voluntarios y funcionarios.

“Para la actual temporada se cuenta con 618 bomberos forestales voluntarios de los cuales, 165 son mujeres, quienes están dispuestos a apoyar en las labores de prevención y control de incendios forestales, así como siete brigadas de refuerzo por un período de tres meses (64 bomberos forestales) y más de 250 funcionarios de campo del Sinac, lo que permitirá una expedita movilización a cualquier punto del territorio nacional donde se requiera de su intervención”, indicó Grettel Vega Arce, directora ejecutiva del Sinac.

Advertencias

Las autoridades también aprovecharon el inicio de año para lanzar una serie de recordatorios a la población y evitar que las cifras de incendios forestales tengan un nuevo incremento en los meses venideros.

El primero de estos señalamientos es que para realizar una quema controlada en terrenos agropecuarios se debe contar y acatar las disposiciones emitidas bajo la autorización del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). Además, está prohibido realizar quemas en lotes baldíos o hacer fogatas en las ASP.

Los voceros del Sinac también hicieron un llamado para que no se realicen, por el momento, quemas agropecuarias u otras acciones que impliquen la utilización del fuego, hasta que los vientos vuelvan a su normalidad.

Según indicó la directora ejecutiva del Sinac, los fuertes vientos que se registran por el momento en el país, pueden generar que el fuego se salga de control y así provocar incendios forestales. A esto se suman las altas temperaturas, la baja humedad relativa y condiciones actuales de desecación de la vegetación.