Alejandra Vargas M.. 3 agosto, 2007
 La imagen muestra el aparato DBS en el cerebro, donde estimula las funciones neurológicas. | CLEVELAND CLINIC
La imagen muestra el aparato DBS en el cerebro, donde estimula las funciones neurológicas. | CLEVELAND CLINIC

Científicos estadounidenses utilizaron un dispositivo con descargas eléctricas para “despertar” a un hombre de 38 años con un daño cerebral severo.

Los expertos enviaron descargas eléctricas directamente al cerebro del paciente –que pasó seis años en un estado casi vegetativo– y lograron que éste vuelva a masticar su propia comida, tomar de una taza, recordar 16 palabras e, incluso, observar una película por televisión.

Así lo reveló ayer un estudio publicado por la revista británica Nature . El reporte muestra cómo el paciente pasó de tener movimientos muy leves en los dedos y ojos a articular palabras y hasta pensamientos.

Nótese que el estado de conciencia mínima (que tenía el paciente) es una condición menos grave que el coma o el estado vegetativo. Tener conciencia mínima significa que la persona tiene percepción del entorno y ciertas funciones neurológicas que sirven.

El procedimiento. El neurocirujano Ali Rezai, director del Centro para la Restauración Neurológica de la Clínica Cleveland , explicó que al paciente se le aplicó una terapia conocida como “estimulación cerebral profunda” (DBS) que se utiliza en pacientes con Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa.

La técnica consiste en la colocación de un marcapasos especial que está vinculado con dos electrodos o “baterías”.

El marcapasos cardíaco, fabricado por la empresa Medtronic, se implanta en el pecho y bajo la piel. Por su parte, los electrodos se colocan en la cabeza y envían pequeñas y constantes descargas eléctricas a ciertas partes del cerebro que regulan la conciencia.

Los impulsos eléctricos incentivan los circuitos del cerebro que aún son capaces de funcionar, indicaron los médicos.

Este es el primero de 12 pacientes que se someterán al tratamiento, como parte de un estudio piloto aprobado por la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA).

Los expertos creen que entre 100.000 y 300.000 pacientes con daño cerebral traumático estarían en estado de conciencia mínima. La mayoría no recibe terapia activa, pero el equipo de investigadores cree que eso debería cambiar.

Para que las estimulaciones tengan éxito, es necesario que en el paciente subsistan en buen estado importantes zonas de la corteza cerebral.

“A juzgar por los resultados, estamos muy incentivados por el potencial de esta tecnología de mejorar el funcionamiento de estos pacientes con lesiones cerebrales”, dijo Rezai.

En el estudio también participaron especialistas del Centro-Instituto de Rehabilitación para las Lesiones de la Cabeza JFK Johnson en Edison, Nueva Jersey, y de la Escuela Médica de Weill Cornell, en Nueva York.

Tras el procedimiento, el paciente recuperó cierto grado de conciencia, pero no la sensibilidad en sus piernas.

Según Rezai, el “despertar” de este paciente podría cambiar el modo en que los médicos consideran o desahucian a las personas con daño cerebral severo, que, frecuentemente, son condenadas a pasar el resto de su vida en centros de atención sin oportunidad de recuperarse.