AFP . 17 enero
El presidente salvadoreño Nayib Bukele. AFP
El presidente salvadoreño Nayib Bukele. AFP

San Salvador. Más de 3.000 veteranos del Ejército y exguerrilleros de izquierda salvadoreños, alguna vez enfrentados, conmemoraron este sábado el 29 aniversario del fin de la guerra civil (1980-1992), rechazando que los acuerdos de paz sean una “farsa”, como lo aseguró el presidente Nayib Bukele.

"Los acuerdos de paz son de nosotros, por lo tanto nosotros tenemos que decirlo independientemente de quien esté gobernando: no somos una farsa", aseguró Jesús Antonio Quijano, representante de los veteranos de la Fuerza Armada de El Salvador en una plaza de San Salvador.

Quijano consideró que los acuerdos de paz en el país son un modelo a nivel mundial "porque desde el momento en que las armas se callaron no volvieron a sonar".

Bukele insistió este sábado con su crítica a la guerra civil y los acuerdos de paz, a los que tachó de "farsa", repitiendo comentarios que hizo en diciembre, durante un acto en El Mozote, donde el ejército perpetró la masacre de cerca de 1.000 civiles en 1981.

"Destapar la farsa de los 'acuerdos de paz' no es negar a las víctimas, al contrario. Los asesinados, lisiados, desmembrados, violados y expulsados de nuestro país, por ellos (derecha e izquierda) antes y después de los 'acuerdos', solo prueban el punto", comentó en Twitter.

"De ahora en adelante, el 16 de enero será el 'Día de las Víctimas del Conflicto Armado'. Sus asesinos deben dejar de ser glorificados", agregó.

El 16 de enero de 1992 bajo la mediación de la ONU, el gobierno y la entonces guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), firmaron los acuerdos de paz que abrieron el camino a la democracia.

La guerra civil dejó más de 75.000 muertos, 7.000 desaparecidos y pérdidas millonarias a la economía.

Con los acuerdos de paz se readecuó el sistema judicial, se crearon nuevas instituciones de derechos humanos y tres cuerpos de seguridad fueron declarados proscritos y reemplazados por una nueva policía civil.

El ejercito se sometió al poder político, 7.900 combatientes del FMLN se desarmaron y la organización conformó un partido político que gobernó el país entre 2009 y 2019.

"Es una irresponsabilidad de un jefe de Estado como Bukele" calificar de farsa los acuerdos de paz, "porque irrespetó la lucha de un pueblo", consideró la diputada del FMLN y firmante del plan de paz, Nidia Díaz.

El general retirado Mauricio Ernesto Vargas dijo que aceptar que el acuerdo fue una farsa, sería "el camino para que mañana les nieguen sus derechos" o que "les supriman sus beneficios" como pensiones.

Por su parte, el excomandante guerrillero Roberto Cañas declaró a la AFP que el “más justo homenaje” a los muertos del conflicto es que “la democracia se consolide” en un marco de respeto y tolerancia.