Osvaldo Calderón. 20 febrero

Como, luego existo. Y después escribo acerca de la comida. René Descartes caería de espaldas en su tumba al leer tal cambio en su frase, pero se iría sin hambre; satisfecho por esta reseña.

Video:

Abracadabra, pie de limón, corvina caribeña, croqueta de yuca: un encantamiento de comida en Escazú

Reseña:

Conversé con María, administradora del restaurante Porto 8, en Plaza Tempo, San Rafael de Escazú. Me sugirió probar una entrada mágica con unos camarones sensacionales.

Restaurante Porto 8. Foto: Osvaldo Calderón
Restaurante Porto 8. Foto: Osvaldo Calderón

La entrada tiene por nombre “camarones roca” y cruje al masticar cada parte que la integra, debido al proceso de cocción de los crustáceos y lo fresco de su base de lechuga.

Se caracteriza por la elección entre dos salsas: (1) la asiática que es agridulce y deliciosa o por (2) la búfalo para quien conozca su nivel de tolerancia en la cuestionada escala Scoville y quiera pungencia o picor en su paladar.

Si este primer platillo no se compartiera con nadie más, sustentaría y acompañaría de buena manera con algunas bebidas.

De lo contrario, al compartirlo quedaría espacio para platos fuertes y postre como los que detallo a continuación.

1) Risotto de Mediterráneo:

Con champiñones, pulpo y calamares salteados. Un plato bastante llenador, que deja una sensación ligeramente pastosa en la boca, digno para un almuerzo que satisfaga en demasía o también para que sea compartido.

Restaurante Porto 8. Foto: Osvaldo Calderón
Restaurante Porto 8. Foto: Osvaldo Calderón

2) “Corvina reina caribeña”.

Bañada en salsa de coco, chiles dulce y panameño, tomate y cebolla. Viene acompañada con una taza de “rice & beans” y patacones que devuelve al comensal a un despejado y caluroso día en puerto Limón.

Restaurante Porto 8. Foto: Osvaldo Calderón
Restaurante Porto 8. Foto: Osvaldo Calderón

¡Qué corvina! El juego de sabores me llamó más la atención que el exquisito risotto.

La disfruté junto a un refresco helado a base de uchuvas bastante amarillas. Tanto como la serpiente bocaracá que observé hace unos 10 años cuando caminaba sobre un trillo entre Punta Manzanillo y Punta Mona.

Mi recuerdo del cielo es que siempre ha estado nublado durante las ocasiones que he visitado el Caribe costarricense.

No he tenido suerte con nuestro querido Limón en cuanto a días veraniegos, pero sí con el ‘pie’ a base de ese cítrico que trajeron a la mesa (de ahora en adelante llamado ‘tarta’ en lugar de ‘pie’).

3) Tarta de limón.

Restaurante Porto 8. Foto: Osvaldo Calderón
Restaurante Porto 8. Foto: Osvaldo Calderón

Adictiva. Su dulzor me aclaró los nublados del día.

Con ayuda de los argentinos Víctor y Miguel Kapusta, Manolo Droblas y Orlando Bertarini:

“Si un nuevo sol busqué, si todo lo dejé tratando de alcanzar algo que nunca fue: ¿será por eso que hoy te vuelvo a recordar” querida tarta, sentado junto al bar, allá en Porto 8.

4) Croqueta de yuca.

Restaurante Porto 8. Foto: Osvaldo Calderón
Restaurante Porto 8. Foto: Osvaldo Calderón

Este cuarto bocadillo es un extra que no degusté. Solamente capturé el momento en que terminaron de prepararlo en la cocina.

Quien lo pidió, tuvo que leer en la parte del menú vegetariano lo siguiente: “Croqueta de yuca con palmito cubierta con almendras. Todo sobre una salsa agridulce a base de maracuyá”.

No cupo en mi estómago y por esa razón, le pido apoyo a usted.

Si un día va y lo disfruta, cuénteme qué tal le pareció. Mi correo es “osvaldo.calderon@nacion.com”.

Comiendo en Porto 8. Foto: Osvaldo Calderón
Comiendo en Porto 8. Foto: Osvaldo Calderón

Este comercio forma parte de la variedad gastronómica del Club La Nación y aplica un 10% de descuento a sus tarjetabientes.

Fin.

En Instagram acostumbro subir fotos y videos relacionados con comida, árboles, animales, deportes y naturaleza. Algunas de ellas terminan convirtiéndose en publicaciones de este blog.

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