Posverdades

Los curiosos lazos entre sexismo, corrupción y desinformación

Está ampliamente documentado que a las mujeres se les exige cumplir estándares éticos más altos que a los hombres y cuando fallan se les aplican castigos mayores que a ellos por cometer las mismas infracciones.

03/07/2021      Betania, San  Pedro. Fachadas del edificio del Consejo de Nacional de Vialidad (Conavi), donde funcionarios fueron involucrados en el caso Cochinilla y suspendidos de sus cargos. Foto: Rafael Pacheco Granados
03/07/2021 Betania, San Pedro. Fachadas del edificio del Consejo de Nacional de Vialidad (Conavi), donde funcionarios fueron involucrados en el caso Cochinilla y suspendidos de sus cargos. Foto: Rafael Pacheco Granados Rafael Pacheco Granados
Conavi, fachadas Entre las investigadas y/o relacionadas con el Caso Cochinilla hay varias mujeres, y esto ha introducido la variante de que, además de condenarlas de inmediato en redes sociales, también se les ha nombrado como principales villanas de la historia. (Rafael Pacheco Granados)

Con las acusaciones de abuso sexual suele ocurrir lo contrario que con las de corrupción. Con las primeras, siempre aparece como por arte de magia un coro masivo dedicado a repetir al unísono que nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario, pero con las segundas más bien aparecen juicios inmediatos de opinión pública que declaran a los acusados como “corruptos”, “choriceros” y otras etiquetas más subidas de tono.

Irónicamente, ese coro que sale a defender la presunción de inocencia de los acusados de delitos sexuales suele complementarse con juicios inmediatos a las víctimas denunciantes, la mayoría de las veces mujeres. A ellas las declaran culpables de haberse “buscado” lo ocurrido, de decir mentiras o de ser muy “feas” como para ser atacadas. Hasta el haber ido alguna vez a una fiesta puede ser usado como “prueba” suficiente para condenarlas. Es decir, pasan de ser víctimas a ser las principales villanas de la historia.

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