Áncora

Lo que el cine enciende: balance del noveno CRFIC

En su regreso a salas, el Costa Rica Festival Internacional de Cine le tomó el pulso al cine de Centroamérica y el Caribe

Fly So Far, de Celina Escher - Mejor largometraje centroamericano y caribeño. Foto: Costa Rica Festival Internacional de Cine.
Fly So Far, de Celina Escher - Mejor largometraje centroamericano y caribeño. Foto: Costa Rica Festival Internacional de Cine. Cortesía CRFIC
'Fly So Far' (Suecia-El Salvador), de Celina Escher recibió el premio a mejor largometraje centroamericano y caribeño. Foto: CRFIC. (Cortesía CRFIC)

Habíamos perdido la seguridad del ritual. Por muchos meses, nos mantuvimos alejados de ese espacio oscuro de la sala de cine —misterioso, erótico, le han dicho—, a causa de la pandemia que ha trastornado el mundo. Nos hacía falta. No extrañábamos solo las películas: esas están más disponibles que nunca. Queríamos regresar a esa caverna donde todo puede ocurrir, ese pedazo del mundo arrancado de su realidad y, sin embargo, firmemente anclado a ella a través de las imágenes. Sombra y sonido; luz y silencio. Eso queríamos de vuelta.

En días recientes, regresamos al cine por el Costa Rica Festival Internacional de Cine (CRFIC), de cuya novena edición soy director artístico. Lo organiza el Centro Costarricense de Producción Cinematográfica como su principal evento formador de audiencias, así como su ventana para el desarrollo de la industria local y el diálogo con Centroamérica, el Caribe y el mundo. En atención a los estrictos protocolos de Salud (desarrollados para la reactivación segura de salas de cine), no fue un retorno total a la normalidad, pero sí ofreció a centenares de espectadores la oportunidad de perderse en las películas nuevamente.

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