24 agosto, 2014
Imagen sin titulo - GN
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Su caso es uno de los vivos ejemplos del desastre que puede resultar el abuso de cirugías plásticas, peor aún, si no son realizadas con estándares de calidad suficientes.

Lo cierto es que Tara Reid, quien hace un tiempo experimentó las consecuencias de una lipoescultura que salió mal, no duda en volver al quirófano.

“No puedo decir que nunca volvería a intentar un retoque estético, a pesar del dolor físico y mental que sufrí después de que mi operación resultara horrible. Durante dos años, experimenté un estado de negación total aunque todo el mundo me decía lo horrible que había quedado mi cuerpo”, dijo a Closer .

Ni siquiera las numerosas cicatrices provocadas por una cirugía correctiva han conseguido disuadir a Tara de volver a someterse a, lo que ella considera, son bondades del bisturí.

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