Por: Gloriana Corrales.   12 agosto, 2015

De las manos del diseñador Oscar Ruiz Schmidt surge la versatilidad, la multifuncionalidad, la imaginación misma.

Ninguna de sus piezas está atada a una sola manera de llevar una blusa, una falda, un vestido o un pantalón. Todo depende de la creatividad de quien las haga posar sobre su piel.

“Comprar menos, pero comprar mejor” es la consigna que mueve a este diseñador costarricense, bajo la marca Obra Gris.

Su última colección, Anagrama , se compone de prendas con insertos drapeados (piezas de tela que, al atarlas de formas distintas, dan la ilusión de ser prendas diferentes).

“Mi proyecto es propositivo”, asegura Ruiz, quien, por su formación, está influido por la moda alemana; específicamente, la de aquella zona que en el pasado fue de orientación comunista.

El vestido multifuncional es una de las principales y más representativas piezas de la colección
El vestido multifuncional es una de las principales y más representativas piezas de la colección "Anagrama".

Ruiz, quien hasta ahora se caracterizaba por usar paletas de colores muy limitadas en sus colecciones, decidió incluir en Anagrama obras de la pintora Paz Ulloa (ella nunca había diseñado para moda), mediante la técnica del sublimado.

Aunque el objetivo de este diseñador no es el de adaptar la moda europea a las necesidades en Costa Rica, sí reconoce que las formas de los cuerpos son una diferencia fundamental.

Justamente, el énfasis de sus diseños está en el trazado de las líneas del cuerpo. “A veces la ropa que está en las tiendas no entiende nuestros cuerpos”, explica.

Obra Gris: diseños que mutan en la piel
Obra Gris: diseños que mutan en la piel

Al incluir prendas con un poco más de holgura de lo que se acostumbra en Costa Rica, sus creaciones se ajustan a cualquier silueta, incluso a las de embarazadas que tienen interés en lucir a la moda.

La colección de Oscar Ruiz no se vende en las tiendas, pues él prefiere atender a las clientes en su taller, en Freses de Curridabat, para ofrecer diseños a la medida. “Me he visto enfrentado a los cuerpos reales de los consumidores, no a la idealización de los cuerpos de las modelos o cómo se van a presentar en la pasarela”, dice.