Música

Cimarrona La Original Domingueña: Ni desafinados, ni espantaperros

Seis jóvenes músicos conforman La Original Domingueña, una cimarrona atípica que se destaca por la fusión de géneros y experimentaciones instrumentales

Los integrantes de La Original Domingueña se esfuerzan por continuar promoviendo la cultura y las tradiciones de Santo Domingo, su pueblo natal. | ANDRÉS ARCE.
Los integrantes de La Original Domingueña se esfuerzan por continuar promoviendo la cultura y las tradiciones de Santo Domingo, su pueblo natal. | ANDRÉS ARCE. Jorge Andres ARCE

Redoble del tambor, golpe a los platillos... de inmediato suenan la trompeta, el trombón, la tuba y el saxofón... El inconfundible farafarachín comienza y, al ritmo de sus alegres notas, bailan los gigantes, mientras los niños corren con una mezcla de sentimientos entre susto y felicidad.

Las emociones se rinden ante el contagioso sonido, sinónimo de tradición, pero la imagen se ve un poco distorsionada al fijar la mirada en los artífices de tan coloridas canciones. Con cabello largo dreadlocks, y edades que no sobrepasan los 30 años, seis músicos son los encargados de amenizar la corrida de los payasos por las calles de Santo Domingo de Heredia.

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