Gerardo González. 19 abril
Guillermo y Enrique marcharon en silencio detrás del féretro de su abuelo, el príncipe Felipe, quien fue despedido el sábado anterior en una emotiva ceremonia televisada. Entre ambos, caminó su primo Peter Phillip, quien está fuera de lente en la imagen. AFP
Guillermo y Enrique marcharon en silencio detrás del féretro de su abuelo, el príncipe Felipe, quien fue despedido el sábado anterior en una emotiva ceremonia televisada. Entre ambos, caminó su primo Peter Phillip, quien está fuera de lente en la imagen. AFP

Mientras la reina de Inglaterra, Isabel II, se disponía el sábado anterior a despedir a su compañero por más de 70 años, el príncipe Felipe, la mayoría del mundo centraba su atención en el esperado rencuentro entre los hermanos Guillermo y Enrique.

Ambos están distanciados desde que el menor de los príncipes renunció a sus responsabilidades monárquicas y se trasladó a vivir al otro lado del océano junto con su esposa, Meghan Markle, y el hijo de ambos, Archie.

Asimismo, la crisis familiar aumentó tras la controversial entrevista que Enrique y su cónyuge dieron a inicios de marzo anterior a Oprah Winfrey. En dicha conversación, la pareja hizo varias revelaciones, entre ellas, que enfrentaron conductas racistas por miembros de la realeza británica, lo cual al parecer abrió una herida en la relación entre los dos hijos del príncipe Carlos y la fallecida princesa Diana.

Ante la muerte de Felipe de Edimburgo, a los 99 años, Enrique viajó a Londres sin su esposa. No se habría montado en el avión por recomendación médica debido a su avanzado estado de embarazo.

La visita de Enrique a Inglaterra, la primera en más de un año, despertó entre los ingleses la esperanza de una reconciliación entre los dos hermanos, por lo que la interacción entre ambos durante la ceremonia televisada despertó la curiosidad de los espectadores.

En familia

En el funeral del principe Felipe, los hermanos fueron vistos por primera vez mientras caminan detrás del féretro de su abuelo, tal y como lo hicieron hace casi 24 años al marchar detrás del ataud con el cuerpo de la madre de ambos, Diana, la princesa del pueblo.

Durante el servicio en honor del fallecido príncipe Felipe, los miembros de la realeza como Kate Middleton y el príncipe Guillermo, utilizaron mascarillas con motivo de la pandemia. AFP
Durante el servicio en honor del fallecido príncipe Felipe, los miembros de la realeza como Kate Middleton y el príncipe Guillermo, utilizaron mascarillas con motivo de la pandemia. AFP

Sin embargo, en esta ocasión, el primo de ambos Peter Phillips desfiló en medio de los dos hermanos, lo cual fue interpretado por algunos como una señal de que todavía podría existir algún resentimiento entre ambos. En ningún momento se les vio cruzar miradas o palabras.

Sin embargo, al salir de la capilla de San Jorge y cuando se quitaron las mascarillas con motivo de los protocolos por la pandemia, por fin se les vio conversar aunque fuera por breves minutos y de forma natural.

Fue Kate Middleton, la esposa de Guillermo, la primera en romper el hielo y dirigirse a su cuñado. Luego el propio Guillermo se les unió en la conversación que captó la atención de los televidentes.

Según expertos en lectura de labios, consultados por el diario británico Express, la conversación tras el servicio conmemorativo fue concisa y cordial. Guillermo, de 38 años, fue el primero en dirigirse a su hermano dos años menor.

“Estuvo grandioso, no es cierto”, le preguntó Guillermo, a lo que Enrique le respondió: “Tal y cómo él lo quería”. Luego los hermanos se dirigieron al Arzobispo de Canterbury y Guillermo volvió a hablar con su hermano para decirle: “Un servicio absolutamente hermoso, oh, la música”, de acuerdo con los expertos consultados por el diario.

Guillermo, de 15 años, y su hermano Enrique, de 12 años, durante el funeral de la madre de ambos, la princesa Diana, en 1997. Muchos esperaban verlos caminar hombro a hombro de nuevo en el sepelio de su abuelo, el príncipe Felipe. Archivo
Guillermo, de 15 años, y su hermano Enrique, de 12 años, durante el funeral de la madre de ambos, la princesa Diana, en 1997. Muchos esperaban verlos caminar hombro a hombro de nuevo en el sepelio de su abuelo, el príncipe Felipe. Archivo

Tal vez no sea mucho y no se sabe qué pasó después cuando las cámaras no estaban, pero los funerales suelen ser una ocasión ideal para limar asperezas entre familiares distanciados.

Tras la ceremonia, todos los familiares se enrumbaron hacia el castillo de Windsor y se vio a los hermanos intercambiar por varios minutos más, mientras Kate aligeraba su paso de forma diplomática para alejarse y permitir que los dos hermanos conversaran tranquilos.

Según la autora, especializada en temas de realeza Sally Bedell Smith, el funeral del príncipe Felipe tiene que haber evocado, inevitablemente, en los dos jóvenes la ceremonia de despedida de la madre de ambos.

La noche anterior al funeral de la princesa Diana, no se había decidido si los dos hermanos -de 15 y 12 años en el momento-, caminarían detrás del féretro de su madre. “Fue Felipe quien les dijo que si no lo hacían, se iban a arrepentir por el resto de sus vidas y les dijo: ‘si ustedes lo hacen, yo caminaré con ustedes’”, tal y como sucedió en 1997, según recordó Bedell Smith.

Aún no está claro la fecha de regreso de Enrique a su residencia en California, pero al parecer se quedará unos días más en Inglaterra para acompañar a su abuela, la reina Isabel II, quien cumplirá 95 años este miércoles 21 de abril.