Farándula

Estafan a Taylor Swift, One Direction y Ed Sheeran

Los artistas donaron dinero a una fundación que formó una joven de 17 años, quien fingió tener un tumor cerebral.

A pesar de gozar de una gran fama, artistas como One Direction, Taylor Swift y Ed Sheeran no están exentos de sufrir estafas de otras personas.

De acuerdo a Daily Mail, Megan Bhari, una chica de 17 años, fingió tener un tumor cerebral y en el 2012 decidió crear la fundación Believe in Magic (Cree en la magia). La organización pretendía recaudar fondos para su tratamiento, además de apoyar a otros niños que padecieran la misma enfermedad y que no tuvieran los recursos para sus gastos médicos.

Ante esta situación, algunos artistas como Michael Bublé y los ya mencionados, decidieron apoyar a la chica y aportaron dinero.

De acuerdo con la información del medio, solamente el integrante de One Direction Louis Tomlinson aportó $2.5 millones en el 2019.

En un principio, ella aseguró que el dinero lo usaría para viajar a Estados Unidos para que fuera revisada por especialistas, quienes no encontraron nada raro en ella. Las sospechas comenzaron cuando Megan falleció en el 2018 a causa de una insuficiencia cardiaca y no a un tumor cerebral.

Ante esta situación, algunos padres que formaban parte de la fundación decidieron investigar la manera en que se manejaron los recursos y se dieron cuenta de que los gastos coincidían con viajes de ella a lugares como Disneyland.

La policía reporta una cifra de $500.000, de las que no se han encontrado facturas o recibos, por lo que la fundación se disolvió la semana pasada.

La investigación informó que Bhari viajó en vuelos privados y se instaló en Disney World Resorts de Florida, cuando tendría que estar recibiendo tratamiento.

La polémica desató la furia de Jean O’Brien, madre de Meghan, quien escribió en su cuenta de Facebook que “nadie en esta tierra podría haber amado a Meg más que yo. Hice todo lo que pude para que su vida fuera lo más maravillosa, feliz y cómoda posible”, según el medio Mirror.

“La organización benéfica creció tan rápido y, aunque Meg y yo trabajamos incansablemente, asumo toda la responsabilidad de la administración y el mantenimiento de registros menos que perfectos. No me avergüenza decir que estas acusaciones completamente falsas y devastadoras me han llevado al borde del abismo”, agregó Jean O’Brien.