Cultura

120 años del Teatro Nacional: Romper mitos alrededor de un ícono

Conoceremos desde la verdadera fecha de apertura (19 de octubre) hasta la confirmación de que todos los costarricenses (no solo los cafetaleros) aportaron dinero para la construcción de esta joya arquitectónica

Otro ángulo. Las butacas de la sala principal..
Otro ángulo. Las butacas de la sala principal.. Mayela López
Otro ángulo. Las butacas de la sala principal.. (Mayela López)

En el inicio de la segunda mitad del siglo XIX, San José había empezado a dibujar con mayor trazo su carácter urbano, concentrando las actividades artísticas. Durante este periodo, el modelo liberal y sus principios en lo político y económico regularon la consolidación del Estado costarricense, por lo cual fue necesario la incorporación de un proyecto cultural en torno al concepto de nación.

En 1878, el presidente Tomás Guardia (1870-1876 / 1877-1882) asumió con toda seriedad la aspiración de construir un teatro nacional en Costa Rica, anhelo que, desde décadas atrás, habían manifestado distintos actores socioculturales. De esta manera, se produjo un acuerdo, emanado del Poder Ejecutivo, que estableció que el nuevo teatro debía ser monumental, contribuiría con el desarrollo intelectual, moral y económico de la nación, además de ser una “preciosa garantía de paz pública”. En esa ocasión, el Estado habría asumido su costo, el arquitecto iba a ser un particular y las dimensiones de la infraestructura serían más amplias de lo que resultó el actual. Sin embargo, el proyecto no llegó a concretarse debido a la crisis económica que embargó al país dos años después, así como el fallecimiento del general Guardia en 1882.

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