30 marzo, 2012
 Debido a su variedad de ingredientes y rellenos, en materia nutritiva los platillos de canelones son muy más completos. Adrián AriasCompleto.
Debido a su variedad de ingredientes y rellenos, en materia nutritiva los platillos de canelones son muy más completos. Adrián AriasCompleto.

Pocos platillos son tan versátiles y completos como el canelón. Se come con todo, se cocina fácil y es una de las pastas más prestas para innovar.

Sin embargo, para sacarle el mayor provecho al canelón y sorprender a su familia con este delicioso platillo, es bueno conocer su origen y adentrarnos en algunas de sus culinarias características.

El canelón, cuyo nombre viene del italiano cannelloni, es una pasta ancha que se suele enrollar en forma de cilindro. Es en su interior donde está el gusto, pues se rellena con diferentes tipos de carnes, quesos y verduras.

“Es muy fácil y rápido de preparar en casa, por eso se dice que es versátil. Con mucha creatividad, el platillo puede variar de rellenos y así complacer muchos paladares, necesidades y bolsillos”, dijo el chef internacional Efrén Ramírez.

Otro atractivo del canelón es su valor alimenticio, pues el ‘rollo’ preparado le aportará a su cuerpo todo lo que necesita.

“Es una comida muy completa; la pasta del canelón aporta el carbohidrato, y la proteína viene en la carne, es decir en el relleno”, dijo Lorena Velázquez, chef de Sabores TV.

“Además, los vegetales y las salsas hechas a base de productos naturales hace que el canelón abrace todo lo necesario en materia nutritiva”, agregó Velázquez.

A parte de prepararlo con pollo, pescado, jamón o carne, el poder rellenar el canelón con espárragos, espinacas, queso y hasta atún, hacen que el plato seduzca tanto a carnívoros como vegetarianos. Adicionalmente, al platillo se le puede agregar tiras de chile dulce y hasta trozos de manzana.

De hecho, para estos días de Semana Santa, el canelón con atún, pescado y mariscos es una opción muy adecuada para la mesa.

Un detalle a considerar es que, según el relleno que lleve el canelón, por lo general se acompaña con salsa roja o blanca. No obstante, para el chef Norbin Gutiérrez, del restaurante argentino La esquina de Buenos Aires, la escogencia de la salsa depende del paladar del consumidor.

“Generalmente la salsa tiene que ver con el relleno; por ejemplo, un plato con queso y espinacas se sirve con salsa blanca. Eso sí, hay clientes que lo piden con salsa roja y uno complace, igual sabe bien. Incluso se pueden combinar ambas salsas”, dijo Gutiérrez.

Eso sí, dentro del proceso de preparación los expertos coinciden en que el canelón precocido o de pasta fresca es el mejor. Para Velázquez, lo ideal es que la misma salsa hidrate la pasta sin tener que, previamente, cocinarlos en agua.

Del mundo. Una curiosidad del canelón es que aunque nació en Italia, en lugares como Cataluña es considerado un plato típico. De la misma forma, y gracias a su versatilidad, varias culturas lo adaptaron a sus exigencias y paladares.

Por ejemplo, en el restaurante La esquina de Buenos Aires, se ofrecen canelones con un toque muy suramericano.

“El secreto del canelón lo pone el cocinero. El de nuestro restaurante tiene diferentes adobes y hierbas para las salsas y los rellenos. En el caso de la pasta, acá se prepara de harina fresca y delgada, no seca, como es lo usual”, agregó Gutiérrez.

En muchos hogares costarricenses, el canelón se suele preparar con carne molida y, como aditamento, su pasta se envuelve en huevo para su amarre.

Otros comensales en cambio prefieren el canelón sin huevo, ya que además de la diferencia en el sabor y la consistencia, se evitan tener que freír el canelón. Es decir, podríamos decir que es más light.

“Esa costumbre de envolverlo todo en huevo es algo como muy tico. Yo, en lo personal, creo que le quita un poco la esencia al canelón, además de que al freírlo se le quita lo saludable”, explicó Velázquez.

Las combinaciones de los rellenos también son importantes: normalmente el pollo va muy bien con espinacas, espárragos o cualquier otro tipo de vegetal, mientras que la carne roja va mejor con diferentes tipos de queso.

Sin embargo, es en el punto del relleno donde la creatividad personal entra en juego.

“Ese es uno de sus valores, que al igual que toda la pasta es muy versátil y se puede combinar según el comensal”, finalizó González.