Jessica Rojas Ch.. 9 enero
Richard Jewell (izquierda interpretado por Paul Walter Hauser) y su abogado y amigo Watson Bryant (Sam Rockwell), lucharon para evitar la acusación injusta de terrorismo en contra de Jewell. Foto: Cortesía Rola.
Richard Jewell (izquierda interpretado por Paul Walter Hauser) y su abogado y amigo Watson Bryant (Sam Rockwell), lucharon para evitar la acusación injusta de terrorismo en contra de Jewell. Foto: Cortesía Rola.

El premiado y experimentado director Clint Eastwood se interesó por una historia particular para contarla en la pantalla grande, se trata de lo que vivió el guarda de seguridad Richard Jewell quien en 1996 se convirtió en héroe al salvar la vida de cientos de personas cuando descubrió una mochila con una bomba y logró, en pocos minutos, desalojar a la mayoría del lugar del incidente.

Sin embargo, pocos días después del hecho, Jewell fue señalado por el FBI como el principal sospechoso de haber colocado la bomba en el Parque Olímpico del Centenario, lugar donde se celebraba un concierto de cara a la realización de los Juegos Olímpicos de Verano de ese año.

La opinión pública, los medios de comunicación y las autoridades calificaron a Jewell, un aspirante a oficial de policía, como terrorista a pesar de que había pocas pruebas en su contra que lo confirmaran como la persona que colocó la bomba. Esta historia llamó la atención de Eastwood quien con su productora y de la mano de Warner Bros. la llevó a la pantalla grande bajo el título de El caso de Richard Jewell, filme que ya se puede ver en Costa Rica en todas las salas de cine y que es distribuida por la empresa Rola.

“El drama de suspenso se centra en los acontecimientos que hicieron de su nombre (Richard Jewell) un sinónimo de ese terrible hecho”, explica Rola en el comunicado de prensa de la película.

El filme es protagonizado por los ganadores del Óscar, Sam Rockwell (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri) como el abogado Watson Bryant y Kathy Bates (Misery, la serie de televisión American Horror Story) como la madre de Richard, Bobi; Jon Hamm (Baby Driver) como el principal agente investigador del FBI, Tom Shaw (un personaje ficticio); Olivia Wilde (Life Itself) como la reportera Kathy Scruggs y Paul Walter Hauser (I, Tonya), como Richard Jewell.

El guion es de Billy Ray (Captain Phillips) y se basa no solo en los hechos reales sino también en el artículo de Vanity Fair que se tituló American Nightmare-The Ballad of Richard Jewell de la periodista Marie Brenner, quien en su momento narró en la publicación sobre los 88 días de tragedia que vivió Jewell al ser acusado de manera injusta.

“A menudo vemos historias de personas poderosas que son acusadas de algo, pero tienen dinero, consiguen el abogado correcto y escapan a la justicia”, dice Eastwood en declaraciones que replica Rola en la información de la cinta. “Me atrajo la historia de Richard Jewell porque era el hombre común, la persona normal. Nunca fue procesado, pero fue perseguido en todos los sentidos. Había esta prisa por juzgarle para acusarle, y él no tenía ningún poder para escapar de ella y fue, durante mucho tiempo, tan ingenuamente idealista que no pudo ver que necesitaba salvarse a sí mismo”

“Es por eso que quise hacer esta película”, continúa, “para devolverle el honor a Richard. Porque es el hombre común, que quiere ser un oficial de policía, más que nada, para dedicarse a mejorar a la humanidad, quien hace esta acción heroica y luego paga un alto precio por ello. Lo arrojan a los lobos”, finalizó el director.

La cinta se estrenó en diciembre del 2019 en Estados Unidos.

El filme presenta el momento en el que Richard Jewell encuentra la bomba en el parque de Atlanta y ayuda para desalojar a cientos de personas y salvar sus vidas. Foto: Cortesía Rola.
El filme presenta el momento en el que Richard Jewell encuentra la bomba en el parque de Atlanta y ayuda para desalojar a cientos de personas y salvar sus vidas. Foto: Cortesía Rola.