Monserrath Vargas L..   2 octubre, 2015

Juego y química son dos palabras que no suelen ir juntas. Sin embargo, un grupo de estudiantes del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) se las ingenió para que así sea.

Kenneth Fernández, Jean Carlo Gómez (en la foto), Rodrigo López y Rodrigo Maroto son las mentes detrás de este videojuego. | ALBERT MARÍN.
Kenneth Fernández, Jean Carlo Gómez (en la foto), Rodrigo López y Rodrigo Maroto son las mentes detrás de este videojuego. | ALBERT MARÍN.

Jean Carlo Gómez, Kenneth Fernández, Rodrigo López y Rodrigo Maroto, combinan sus labores universitarias con un proyecto que los apasiona: el desarrollo de un videojuego llamado Atomik Monsters.

Su propósito es hacer la Química entretenida y fácil de aprender, tanto para niños como para adultos.

La idea surgió después de una prueba corta, en la cual Fernández olvidó unos elementos de la tabla periódica.

“Cómo es posible que me sepa los 150 pokemones (criaturas imaginarias de caricatura japonesa) de memoria y no me sepa los elementos que existen. De ahí surgió la idea de hacer un juego como Pokemón, en el que todos los personajes fueran como los elementos y compuestos, para que así resultara más fácil reconocerlos”, relató el joven universitario.

El videojuego está en desarrollo, pero sus creadores ya hasta idearon un juego de mesa, para ir construyendo la lógica que estará detrás de él, e incluso tienen peluches que personifican a los elementos químicos.

“Saber que lo que uno hace está contribuyendo al bienestar de las personas es algo que lo motiva a uno”, aseguró Gómez

¿Cómo se juega? Los elementos de la tabla periódica –que son protones– se convierten en los protagonistas.

El valor de cada uno de ellos, dentro del videojuego dependerá de su número protónico, en la tabla periódica.

“La historia del juego, se inicia con la teoría del Big Bang , hasta la creación de la Tierra. En él usted irá avanzando en la creación del universo”, aseguró Kenneth Fernández.

El juego resalta no solo las características físicas que tiene cada elemento, sino también sus habilidades, por ejemplo, el sodio reacciona más con el agua.

“Entonces, si hay un ataque de tipo acuoso, el sodio es el más afectado”, comentó Fernández.

Para aquellos que no son muy buenos en química, jugar no será un problema, pues poco a poco, el mismo videojuego les irá ofreciendo datos relevantes que el usuario podrá poner en práctica y, de paso, aprenderá.

Los muchachos planean lanzarlo en el primer semestre del 2016, en versión web y móvil.

Impulso. Recientemente, la iniciativa de los jóvenes universitarios recibió un importante impulso financiero: $10.000 (cerca de ¢5,5 millones). Este dinero les fue otorgado por el reto Movistar. Consistía en proponer iniciativas que incorporaran dispositivos móviles en el aprendizaje.

Karla Espinoza, gerenta de Comunicación de Movistar, explicó las razones por las cuales este videojuego resultó ganador.

“La propuesta de ellos no solo era aplicable en el sistema educativo costarricense. Posee mucho potencial de tener un impacto mayor”, destacó Espinoza.

Además, resaltó que muy poca gente escoge Química para presentar en los exámenes de bachillerato, cerca de un 7%, pese a que es un tema clave para Costa Rica, pues el país pretende impulsar carreras relacionadas con ciencia y tecnología.

Manuel Baltodano, asesor nacional de Capacitación y Desarrollo Educativo de la Dirección de Recursos Tecnológicos del Ministerio de Educación Pública (MEP), aseguró que propuestas como estas generan “actitudes positivas de cambio educativo en beneficio de los estudiantes y otros actores curriculares”.