Monserrath Vargas L.. 19 mayo
Francini Corrales, Juan Carlos Badilla, Natalia Bolaños y Sebastián Pereira son los ticos que participarán en el curso de verano del CERN este 2019.
Francini Corrales, Juan Carlos Badilla, Natalia Bolaños y Sebastián Pereira son los ticos que participarán en el curso de verano del CERN este 2019.

Sebastián Pereira, Natalia Bolaños, Francini Corrales y Juan Carlos Badilla pasarán ocho semanas en la Organización Europea para la Investigación Nuclear, mejor conocida como CERN, en Ginebra, Suiza, el mayor laboratorio de física de partículas del mundo.

Los estudiantes provienen de carreras en ciencia y tecnología y fueron becados para participar del programa de verano de esa institución, al que solo asisten 300 jóvenes de todo el orbe. Durante su estadía en ese lugar tendrán la oportunidad de trabajar junto con profesionales reconocidos como líderes internacionales en sus campos de trabajo.

Los muchachos se encuentran muy motivados y aseguran que este es un sueño hecho realidad.

Uno de los favorecidos con este incentivo es Sebastián Pereira, quien fue seleccionado entre 18 candidaturas por NIC Costa Rica. NIC Costa Rica, la entidad responsable de la administración del Dominio Superior.CR becó a Pereira con un subsidio de $5.500 (poco más de tres millones de colones) para asistir al curso de verano del CERN.

Según Sebastián, la primera vez que escuchó hablar del CERN fue hace 10 años aproximadamente. “Ciertos medios de comunicación alarmistas escribían sobre cómo el nuevo Gran Colisionador de Hadrones y cómo “podía provocar el fin del mundo’ (...) Los laboratorios del CERN son de los más grandes y avanzados a nivel mundial y siempre me ha parecido increíble las cosas que hacen allá”, comentó el joven.

El muchacho de 23 años que está a punto de graduarse de la carrera de Física y es estudiante de tercer año de la carrera de Ingeniería Eléctrica, ambas en la Universidad de Costa Rica, asistirá al curso de verano 2019, que se realizará entre los meses de junio y agosto.

Según explicó NIC Costa Rica, el muchacho podrá involucrarse en algunos de los experimentos con gran impacto científico a nivel mundial, participando en el trabajo cotidiano de los equipos multiculturales del CERN, asistir a conferencias, visitar las instalaciones de la entidad y participar en debates y talleres con personas que son líderes en sus campos.

La misma oportunidad tendrá Juan Carlos Badilla, quien fue becado directamente por la Organización Europea para la Investigación Nuclear.

Este universitario también estudia Física en la UCR y aunque supo de la oportunidad de hacer esta pasantía hace poco más de tres años, se postuló hasta ahora, pues “necesitaba tres años de estar en la U, hasta ahora pude aplicar”, recordó.

Los participantes de esta experiencia tendrán contacto con proyectos y científicos de CERN. En la foto el Gran Colisionador de Hadrones AFP PHOTO / FABRICE COFFRINI
Los participantes de esta experiencia tendrán contacto con proyectos y científicos de CERN. En la foto el Gran Colisionador de Hadrones AFP PHOTO / FABRICE COFFRINI

El muchacho además agregó que desconocía “completamente cómo fue el proceso para los demás, yo solo apliqué y unos dos meses después recibí el correo diciendo que me habían aceptado”, contó.

Asimismo, otras dos muchachas fueron escogidas por CERN para participar del curso de verano solicitaron financiamiento al Fondo de Incentivos del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), con el fin de cubrir pasajes aéreos, viáticos, pólizas y transportes internos, según informó ese ministerio.

Natalia Bolaños, quien estudia ingeniería eléctrica en la Universidad de Costa Rica y tiene 20 años aseguró que haber sido elegida representa para ella un gran honor.

Además, consideró que una de las razones para ser elegida para esta experiencia puede deberse a participación en proyectos, específicamente como parte del Grupo de Ingeniería Aeroespacial de la UCR.

“He participado en competencias como CanSat y Arliss, también en un proyecto de diseño de un cubesat para monitoreo de marea roja y tener una certificación de Tripoli en cohetería de alta potencia, la cual obtuve en Nevada, USA”, aclaró la joven.

La muchacha también resaltó que siempre soñó con tener la posibilidad de formar parte de proyectos con tan alto impacto como los que se trabajan en CERN, así que “el hecho de poder estar cerca de estos me llena de mucha emoción y orgullo”, dijo.

Otra de las escogidas para asistir a este programa de verano es Francini Corrales de 22 años.

La joven, quien estudia Ingeniería en Sistemas en la Universidad Nacional, explicó que "el ser parte de un grupo de trabajo relacionado con áreas de estudio que me apasionan y el poder contribuir en un proyecto donde equipos interdisciplinarios se unen y generan conocimiento, representa para mí una experiencia única”, aclaró Corrales.

Además ella espera aprender bastante, no solo en aspectos relacionados con su área de estudio, sino poder contribuir y ampliar mi conocimiento en los proyectos que CERN realiza.