Por: Carlos Láscarez S. 25 mayo, 2017

Oficiales de la Policía de Fronteras abrieron este miércoles el paso por varios puntos de la trocha fronteriza, los cuales habían sido cerrados, de forma ilegal, por varios finqueros que colindan con la Ruta 1856.

El operativo contempló el tramo que comprende las localidades de Tambor, Remolinito y Cureña, en el cantón de Sarapiquí.

Allan Obando, director de la Policía de Fronteras, manifestó que en la acción policial también participó la Fiscalía de Sarapiquí y oficiales de la Fuerza Pública, los cuales se desplazaron a lo largo de 30 kilómetros, dentro de la milla fronteriza norte.

Producto del operativo, los oficiales retiraron 18 cercas con portillos y dos portones de madera con sus respectivos candados, los cuales habían colocado semanas atrás.

También se logró el arresto de dos hombres, quienes al parecer eran los encargados de cerrar algunas de estas cercas y cobrar a quien quisiera cruzar.

Uno de los individuos aprehendidos es un extranjero de apellido Polanco, oriundo de Nicaragua, quien manifestó que estaba cuidando uno de los peajes, donde cobraba ¢1.000 por persona.

El segundo hombre arrestado es un finquero apellidado Espinoza, el cual podría ser procesado por usurpar terrenos del Estado, colocar los portones y obstaculizar el paso en una via pública.

A él también se le investiga por aparentemente haberle cobrado ¢50.000 a otro finquero cercano, para que pudiera transitar a lo largo de la zona.

Los dos individuos aprehendidos quedaron a la orden de la Fiscalía de Sarapiquí, la cual asignó a dos funcionarios para que ahonden en las pesquisas.

También se constató que algunos lugareños soltaron ganado en las diferentes fincas de la ruta, por lo que deterioraban más los terrenos.

Este medio denunció el pasado 19 de mayo que algunos vecinos de la zona instalaron cercas y portones y cobran entre 1.000 y ¢2.000 a quien quiera pasar por las zonas transitables de la trocha.