Katherine Chaves R.. 20 diciembre, 2019

Un peón de construcción pasará los próximos 18 años en la cárcel, luego de ser hallado culpable de asaltar y violar a una turista argentina en playa Sámara, Guanacaste.

La sentencia fue dictada por el Tribunal Penal de la localidad, en contra de Carlos Steven Pereira López.

A él se le achacaron los delitos de violación, privación de libertad y extorsión.

La Fiscalía logró comprobar, durante el juicio, que el 30 de agosto del 2018, a eso de las 10 p. m., la ofendida caminaba por la playa, en las cercanías de Locanda y Camping Cocos.

Según la pieza acusatoria de la Fiscalía, en ese momento fue interceptada por Pereira López, quien mediante la violencia física la tomó fuertemente por la espalda, la lanzó al suelo y, con una mano le tapó la boca.

Él la amenazó al indicarle que, si gritaba, la mataría.

Seguido de eso, el imputado le tapó los ojos a la víctima con una pañoleta, le colocó una camisa en la boca para que no gritara y, con una cuerda, le amarró las muñecas. Él le insistía que estaba armado y que, por eso, debía obedecerle.

Luego, le ordenó caminar y al llegar a un punto específico, le indicó que se acostara en el suelo y la violó.

Tras el ataque sexual, Pereira levantó a la víctima del piso y la obligó a caminar hacia el hotel donde ella se hospedaba. En el trayecto, le dijo que si le daba $100 le devolvía el celular que le había quitado con anterioridad.

“Él le indicó a la agraviada que si no le traía el dinero, entraría al hotel y la mataría, por lo cual la ofendida ingresó a su habitación, luego salió y le entregó el dinero al encartado, quién logró de esta forma causarle un perjuicio en el patrimonio a la ofendida. Una vez con el dinero en su poder, el acusado le devolvió el teléfono a la ofendida y huyó del lugar”, se lee en la acusación.

El imputado cumplirá prisión preventiva, mientras la sentencia adquiere firmeza.

Pereira también enfrenta otra causa por hechos similares, la cual permanece en investigación.

Esta trata de un evento ocurrido el 6 de agosto de ese mismo año. En apariencia, ese día el imputado abordó a otra mujer y la trasladó por la fuerza a un bar cercano; se cree que ahí le sustrajo ¢15.000 y la violó.