Katherine Chaves R., Keyna Calderón. 22 julio

“El joven (de apellido Batista) formó parte de la banda criminal de Luis Ángel Martínez Fajardo, alias Pollo, que se dedica al narcotráfico, sicariato y otros delitos. Él tuvo una serie de problemas con dicho grupo criminal. Se le acusaba de realizar acciones a escondidas del grupo, lo que lo motivó a no participar más en la organización.

“Los integrantes de esa banda idearon un plan delictivo para acabar con la vida de la mamá (de Batista) para vengarse de su decisión”.

Este es el recuento de los hechos que reseñó la fiscala Ana Moya, en el inicio del juicio por la muerte de Wendy Batista Pérez, de 43 años, ocurrida el 3 de agosto del 2017 en Coris de Cartago.

En ese debate, los imputados son de apellidos Rivera Mora, de 22 años; Morales Calderón, de 21; y Álvarez Varela, de 20. Por ese homicidio también se sigue un proceso penal, por separado, a dos menores de edad.

Los jueces Rolando Morales Valladares, Angie Padilla Quesada y Sailyn Ballestero Mora dieron inicio hoy al juicio por homicidio calificado. Foto: Keyna Calderón
Los jueces Rolando Morales Valladares, Angie Padilla Quesada y Sailyn Ballestero Mora dieron inicio hoy al juicio por homicidio calificado. Foto: Keyna Calderón

Durante la lectura de la acusación por el homicidio calificado, la fiscala indicó que uno de los menores de edad, conocido como Cuco, se aprovechó de la relación de confianza que tenía con la ofendida, pues ella fue su madrastra.

Según el Ministerio Público, Cuco la contactó por teléfono y le pidió que se reuniera con el líder de la banda criminal en Patarrá de Desamparados.

“Por esa relación, Wendy aceptó. Salió de su casa para concretarlo. Para facilitar el plan delictivo, los acusados se apersonaron en un vehículo y le solicitaron que ingresara a ese carro”, indicó Moya, quien añadió que esa acción fue observada por un testigo.

Una vez hecho eso, continuó la fiscala, los hombres se dirigieron hacia Cartago, lugar donde le dieron muerte.

“Sin poder saber quién, pero todos de común acuerdo, apuntó el arma de fuego hacia la mujer y a corta distancia la accionó en tres ocasiones dando muerte de manera inmediata”, apuntó.

Prueba testimonial

Luego de la lectura de la acusación, los jueces comenzaron a recibir las pruebas testimoniales.

El primer testigo en pasar fue un hombre de apellido Brenes, quien halló el cuerpo de Wendy Batista en agosto del 2017.

"Pasé con mi familia por la zona como a las 6:20 p. m. y no había nada, pero cuando veníamos de regreso a las 7:30 p. m. había un cuerpo tirado a un lado del camino. Era de contextura gruesa y tenía ropa negra. No paré, mejor llamé al 9-1-1.

"A lo largo vi un carro con una persona que me pareció rara, pero el carro se fue, lo seguí hasta la salida de Coris pero mejor me devolví. (...) Eso fue en una calle muy solitaria, sin luz, antes de llegar a un albergue que se llama Renacer. Es un lugar montañoso”, declaró.

Además de este testigo, Katherine y Joselyn Batista Pérez, hermana e hija de la víctima, también rindieron su respectiva declaración.

Ellas lo hicieron por medio de videoconferencia, debido a que están bajo el programa de Protección de Víctimas y Testigos.

Se tiene previsto que este juicio continúe el miércoles.

Proceso contra menores involucrados

Ante una consulta de este medio, la Fiscalía Adjunta Penal Juvenil informó de que el juicio contra los menores de edad ya se realizó: se sentenció a uno de los menores a ocho años de internamiento, mientras que se absolvió al otro.

Las identidades de los menores se reservan puesto que así lo exige la Ley Penal Juvenil.

En relación con el menor absuelto, la Fiscalía apeló y el Tribunal de Apelación dio la razón al Ministerio Público.

No obstante, la defensa del imputado apeló nuevamente y el caso fue enviado a la Sala de Casación Penal.

Recientemente, dicha Sala declaró inadmisible la apelación de la defensa y ordenó que se realice un nuevo juicio, con otra conformación de jueces.