Judiciales

Educadora muere tras complicarse en clínica estética en Río Claro a donde acudió por liposucción

OIJ investiga la causa de muerte de la mujer de 37 años. Al parecer, la víctima se complicó cuando se iba a someter al procedimiento quirúrgico. Policía allanó dos días después la vivienda donde opera el centro estético

Arelys era la tercera de siete hermanos, vivía en Coto Brus y laboraba en el Colegio de Puerto Jiménez, Golfito. Foto: Cortesía.

Una docente, de 37 años, perdió la vida el pasado 12 de octubre tras acudir una casa que funciona como clínica privada en Río Claro de Golfito, donde pretendía realizarse una liposucción.

La fallecida es Arelys Rodríguez Rojas, quien desde hace 12 años laboraba para el Ministerio de Educación Pública y este año había sido nombrada en propiedad como orientadora en el Colegio de Puerto Jiménez, Golfito.

La víctima era madre de una joven de 19 años y de una niña de 10. Vivía en Aguabuena de Coto Brus, cantón fronterizo con Panamá.

Según Rebeca Rodríguez, hermana de la fallecida, el lunes 12 de octubre acompañó a su hermana a la cita que tenía a las 9 a. m. y con ellas iba también una amiga, llamada Adriana, a quien le habían realizado una cirugía en ese sitio.

La clínica no tiene rotulación y más bien es una casa en las cercanías de un hotel, donde adaptaron un cuarto para las operaciones, dijo Rodríguez.

Un médico, de apellido Sánchez, es investigado por la muerte de la educadora. De momento, se desconoce si el galeno tiene una especialización en cirugía plástica. Al consultar su nombre completo en el Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica, solo aparece como cirujano general.

Una vez que Rebeca dejó a su hermana y a la amiga en el sitio, se fue a lavar el carro, con la idea de regresar dos horas después.

“Como a la hora comencé a sentir una angustia y regresé a la clínica. Al llegar mi hermana estaba convulsionando”, indicó.

Su amiga le dijo que en un momento escuchó a Arelys gritar ¡Ay, me duele! y que algo le volvía a poner el médico.

Rebeca indicó que a su hermana ni siquiera le realizaron la operación, sino que al parecer se complicó desde el inicio.

Dijo que cuando llegó no habían ni siquiera llamado al 9-1-1, pese a que, según Adriana, la amiga que les acompañó, Arelys comenzó a convulsionar desde el inicio del tratamiento estético.

“Cuando yo vi que todo mundo corría, y escuché a Adriana que le gritaba, ‘¡usted puede Arelys, usted tiene que luchar, usted no puede morirse!’, pregunté qué pasaba y en eso la vi. Todo estaba abierto, no había un anestesiólogo y no había un especialista para que la salvara, no había ni siquiera oxígeno”.

El encargado de la operación decía que había que mandar a traer oxígeno a Ciudad Neily. “No tenían nada para resucitarla o intubarla. Mi hermana murió ahogada”, sostuvo Rebeca.

“Ella abría los ojos como diciéndome que ya no podía más, que era demasiado dolor y el doctor llamó al 9-1-1 hasta después de que yo llegué”, manifestó.

Agregó que Arelys agonizó dos horas más, pues hasta las 3 p. m. llegó la ambulancia y la socorrista le dijo al médico que casi no tenía signos y que, antes de trasladarla, urgía que la estabilizaran.

No tenía máquinas y solo le ponían oxígeno en la nariz, pero ella ya no podía. La llevaron hasta el Hospital de Ciudad Neily y ahí falleció después de algunos intentos para reanimarla.

El cuerpo lo levantaron agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en ese centro médico.

Arelys era la tercera de siete hermanos y la mayor de las mujeres. Desde hace varios años quería realizarse una liposucción.

A raíz de los bloqueos en las calles durante esos días, quería hacérsela en un lugar cercano a la casa, para regresar sin contratiempos y empezar su recuperación.

Acción legal

Ahora la familia contrató al abogado Juan Carlos Peralta y están a la espera de que la investigación avance y que la muerte de su hermana se aclare, que se determinen las responsabilidades.

Aunque han transcurrido 15 días del deceso, todavía las autoridades no han comunicado a la familia detalles sobre las causas de muerte.

La Fiscalía de Golfito informó de que existe una investigación bajo la modalidad “averiguar muerte”, a efectos de establecer si existió o no delito.

Confirmaron que se trata de un procedimiento estético realizado a una paciente que falleció.

De igual manera, informaron que el OIJ realizó un allanamiento por este caso el pasado 14 de octubre.

De momento, el OIJ se encuentra desarrollando toda la investigación, la cual remitirá a la Fiscalía una vez que la concluya.

“La persona sospechosa es un médico, de apellido Sánchez”, indicó el Ministerio Público.

El caso se investiga en el expediente 20-001751-0062-PE.

Periodista superó adversidad

En el 2018 la periodista Maricruz Leiva, enfrentó un internamiento a raíz de complicaciones derivadas de una lipoescultura que le realizó una doctora.

Ella estuvo aislada en la Unidad de Quemados del Hospital San Juan de Dios, con una quemadura en parte del torso.

Esa vez se mostró muy dolida al pensar que sus hijos y el resto de su familia atravesaban un mal momento.

Ese caso todavía sigue en estrados judiciales.

Sobre los riesgos que conllevan estas cirugías, una tesis realizada por Marcela Balmaceda en la Universidad de Costa Rica, revela que entre el 2006 y el 2015, unas 11 personas fallecieron por causas relacionadas con cirugías estéticas en nuestro país.

El año pasado la Asociación de Médicos Especialistas en Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética, alzó la voz por el daño que acarrean las operaciones realizadas por personas que no tienen el conocimiento requerido.

Afirmaron que las muertes o casos de malas praxis hacen que las personas decidan pensarlo muy bien antes de someterse a cirugías.

Hugo Solano C.

Hugo Solano C.

Periodista en la sección de Sucesos y Judiciales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica.

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