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Cirugías estéticas en Costa Rica padecen la débil situación económica y la mayor competencia

Además de la imagen negativa que provocan los casos de mala praxis, el negocios lucha con la incertidumbre económica y la pérdida de competitividad respecto a otros países

La incertidumbre económica, la pérdida de competitividad frente a otros países e incidentes de mala praxis retan el crecimiento de las cirugías estéticas en Costa Rica.

Así lo aseguraron a La Nación, la Asociación de Médicos Especialistas en Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética, Clínica Unibe y la Cámara Costarricense de la Salud (Promed).

Inicialmente, la incertidumbre económica que impera en el país hace que una porción considerable de consumidores pospongan la compra de productos o servicios que no sean indispensables, entre ellas las cirugías estéticas.

La economía de Costa Rica atraviesa un periodo de desaceleración que afecta, principalmente, la venta de bienes y servicios a cargo de las empresas locales (en régimen definitivo), que apenas aumentaron 0,3% según los datos, a junio, del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE).

Mario Quesada, representante de la Asociación, explicó que en los últimos años se presentó una tendencia a la alza en la cantidad de procedimientos –aunque no cuentan con la cifra exacta– debido a que más costarricenses mostraron interés por su salud y su apariencia.

Sin embargo, en este 2019 la situación cambió. “La tendencia ha sido a la baja (…). Al ser un procedimiento netamente electivo, lo hace un producto de consumo innecesario”, agregó Quesada.

Otro factor en contra de los negocios de cirugías estéticas es que, pese a que Costa Rica mantiene su atractivo para pacientes extranjeros, hay otros países que ofrecen los mismos procedimientos con una calidad similar, pero a precios menores debido a que sus costos operativos son más bajos.

¿Qué buscan?
Las cirugías más frecuentes en Costa Rica son las liposucciones, implantes mamarios, abdominoplastías, levantamiento y reducción de mamas. En una menor cuantía están las cirugías de rejuvenecimiento facial como ritidectomía (eliminación de las arrugas de la piel) y blefaroplastías (rejuvenecer los párpados).
Fuente: Asociación de Médicos Especialistas en Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética.

“Costa Rica ofrece al turismo médico precios relativamente competitivos, pero especialmente paquetes de servicios, así como una gama de médicos y especialistas de gran calidad y experiencia. Nuestro país aún destaca, pero cada vez se vuelve menos competitivo”, dijo Diego Solís Barrantes, director general de Clínica Unibe.

En ese centro médico realizaron aproximadamente 2.000 cirugías estéticas entre pacientes nacionales y extranjeros, del 2014 al 2018; es decir, alrededor de 500 por año. Mientras que, en lo que llevan del 2019 realizaron 200 procedimientos de ese tipo.

Al hablar sobre algunos de los principales competidores en atracción de pacientes destacan los casos de México, India, Colombia, El Salvador, Guatemala, Panamá y República Dominicana.

Massimo Manzi, director ejecutivo de Promed, prevé que la competencia internacional y el aumento de los costos generales ocasionen un estancamiento en el negocio, por lo que considera que el país ahora debe apuntar a segmentos más premium y nuevos mercados como China.

El promedio de estadía de un turista médico en Costa Rica es actualmente de 10 a 15 noches, mientras que el gasto aproximado ronda de los $10.000 a los $15.000.

A la lista de inconvenientes se suma que en los últimos años se dieron a conocer casos de mala praxis en el campo de las cirugías estéticas, lo que proyecta una imagen negativa en los mercados internacionales.

Sin embargo, se espera que pronto queden atrás las posibles repercusiones de esos incidentes en la cifra de procedimientos que se ejecutan en el territorio nacional.

“A pesar de las noticias negativas, los pacientes están asegurándose de revisar si su cirujano es realmente quien dice ser, están comparando, están dejando un poco de lado el factor económico y se están inclinando por la seguridad”, destacó Mario Alvarenga, especialista en cirugía plástica.

Las cirugías que más realiza Alvarenga son lipomarcaciones con tensado de piel, aumento mamario, rinoplastia y abdominoplastía con liposucción de espalda baja. Este tipo de intervenciones pueden superar los $3.500 (aproximadamente ¢2 millones, según el tipo de cambio vigente en este momento).

Cristina Fallas Villalobos

Es periodista de la sección de Negocios de El Financiero.