Carlos Arguedas C., Diego Castillo. 5 enero, 2016
Las tres víctimas estaban amaneatados con cinta plásticas. Dos cuerpos estaban fuera de la vivienda y uno en el dormitorio principal de la casa más grande de la finca.
Las tres víctimas estaban amaneatados con cinta plásticas. Dos cuerpos estaban fuera de la vivienda y uno en el dormitorio principal de la casa más grande de la finca.

Oficiales de la Policía holandesa llegarán este martes al país para colaborar con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en la investigación del triple crimen descubierto la noche de este lunes en una finca en Sardinal de Puntarenas.

El director del OIJ, Wálter Espinoza Espinoza, anunció que los oficiales aportarán principalmente datos sobre la pareja de holandeses, quienes temían ocho años de residir en el país.

El jefe policial agregó que esos dos fallecidos eran los administradores de la propiedad que se dedicaba a la siembra de árboles de teca y que eran personas que tenían poca relación con los vecinos de la zona. Agregó que espera que la policía holandesa ayude a definir quienes eran ellos y con quienes se estaban relacionando.

Espinoza dijo que este caso es particularmente complicado porque el triple homicidio fue cometido en una finca muy amplia (de 359 héctareas) y no hubo testigos.

La policía judicial desconoce el móvil de los asesinatos y tampoco ha definido si las víctimas tenían heridas de arma blanca o de bala, pues el avanzado estado de putrefacción de los cuerpos ha complicado su análisis. Al parecer, el hombre de nacionalidad holandés presentaba un golpe en la cabeza.

El OIJ sí confirmó que las tres víctimas estaban maniatados con cinta plástica. Dos cuerpos estaban fuera de la vivienda y uno en el dormitorio principal de la casa más grande de la finca.

La pareja de holandeses, identificados como Johannes Snelders y Kawitadevi Dhawtal conocida como 'Sita Dhawtal', y un peón nicaragüense fueron hallados muertos dentro de una finca llamada La Flecha en el distrito de Acapulco en Sardinal de Puntarenas.

El aviso a las autoridades lo dio un trabajador de la finca que acaba de llegar de pasar las vacaciones en su natal Nicaragua.